Valérie Taupin fundó en 2003 los Laboratorios Teoxane, especializados en el desarrollo y fabricación de rellenos con ácido hialurónico, con unos valores corporativos muy claros que han impulsado el crecimiento de la compañía y que hoy por hoy siguen guiando su día a día: innovación, excelencia e independencia.

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Taupin es una innovadora en serie. Ya en la década de los noventa vio la oportunidad de desarrollar rellenos de ácido hialurónico facial y convenció a un accionista para que apoyara financieramente su proyecto. Una multinacional estadounidense comenzó a distribuir sus productos y, ante su éxito, quiso comprar su empresa.

Pese a la negativa de Taupin, su socio y accionista mayoritario aceptó esta oferta de compra y, de la noche a la mañana, Taupin se vio sin trabajo y sin la empresa que fundó y sus productos. Ante esta situación, otra persona quizás se hubiera amilanado, pero Taupin decidió vender su coche, hipotecar su casa y fundar Teoxane

Según explica en David Fernández, consejero delegado (CEO) de Teoxane Ibérica, en una entrevista con D+I, la compañía sigue siendo una empresa familiar, pero ya está presente en 95 países del mundo y cuenta con filiales directas en diez de ellos, entre los que se encuentra España, y a la que pronto se sumara Emiratos Árabes Unidos.   

Fernández remarca que el crecimiento de la compañía ha estado basado siempre en la innovación, en desarrollar constantemente nuevos productos y tratamientos para permitir que la medicina estética sea más segura, más eficiente y, sobre todo, que tenga resultados más naturales.

Innovación, excelencia e independencia

De hecho, esa pasión por la innovación es uno de los tres principales valores corporativos que guían la forma en la que hacen las cosas en Teoxane. Junto a él se encuentran la excelencia, en el sentido de buscar constantemente la manera de mejorar, y la independencia.

En este último punto, Fernández explica que, después lo que le ocurrió a Taupin, Teoxane no tiene ningún préstamo ni ningún accionista, sino que sigue siendo una empresa familiar, algo que admite ha llevado a que el crecimiento inicial de la empresa fuera algo más lento.

Sin embargo, 18 años después, Teoxane aspira a convertirse en cinco años en el líder mundial por facturación del sector --actualmente ocupan la tercera posición-- gracias al lanzamiento de nuevos productos y a su apuesta por la formación de los profesionales de la medican estética.

En España, Fernández apunta que uno de cada tres euros que se venden dentro del sector de rellenos de ácido hialurónico corresponden a la compañía, lo que los sitúa entre la primera y la segunda posición del mercado. Pero para él lo más importante es que en el país son percibidos como "los más innovadores con diferencia" y como un acompañante de la clínica de medicina estética para ayudarle a lograr el éxito.

Un sector tremendamente innovador

Fernández remarca que la medicina estética tiene una particularidad muy curiosa, que es que se trata de una especialidad médica que no existe como especialidad. Esto llevó en que en los inicios de esta disciplina el resto de médicos miraran por encima del hombro a los especializados en estética porque pensaban que era algo menor.

Sin embargo, esta percepción está cambiando debido al crecimiento que está registrando el sector y, sobre todo, a la gran adopción que tiene la medicina estética como parte de la macrotendencia de cuidado personal que se está registrando a nivel global.

En este contexto, Fernández afirma que la medicina estética siempre ha sido "tremendamente innovadora" a la hora de buscar la manera de tratar a sus pacientes y cada vez más los médicos adoptan los nuevos tratamientos más rápidamente y de una forma crítica. "Como me dijo un médico el otro día, hay que ser el primero en inyectar lo último", apostilla Fernández. 

En su opinión, estamos actualmente en una etapa muy bonita de "absoluta transparencia y máxima preocupación por el paciente". Además, es una fase de "cambio brutal" en la que se está apostando por una tremenda profesionalización de la medicina estética, tanto en torno a los tratamientos como en uso, su seguridad y las expectativas que puede generar al paciente. 

David Fernández, consejero delegado (CEO) de Teoxane Ibérica, en un acto con la imagen de Valerie Taupin

Pese a ser un sector tremendamente innovador, no todas las compañías lo son. Así, apunta que, a diferencia de empresas familiares como Teoxane, en el capital de algunos de sus competidores han entrado grandes fondos de capital riesgo que solo han visto la perspectiva económica

"Nosotros crecemos tantísimo por la vocación que tenemos respecto a la innovación y por estar constantemente cambiando el paradigma y desarrollando nuevos proyectos. Para otros, su percepción del sector es que uno donde se puede ganar muchísimo dinero, sacar el máximo partido gastando lo mínimo posible. Eso no es sostenible", incide.

De hecho, Fernández tiene claro que las empresas que lideren el sector serán las más innovadoras, que serán a su vez aquellas que más velen por los intereses del paciente. Así, afirma las ventas son "una resultante de hacer bien las cosas, y la única manera de hacer bien las cosas es intentar innovar en aquello que no haces bien". "Las empresas del éxito del futuro van a ser, desde luego, las empresas innovadoras de presente", afirma.

Por regiones, destaca que Europa es el líder mundial en innovación en medicina estética, con España entre los países punteros de la región. Así, Fernández, apunta que, además de ser un mercado más ágil que, por ejemplo, Estados Unidos, Europa cuenta con un "alto rigor científico", a diferencia de otros como Corea. 

Una medicina estética más sostenible

¿Hacía donde debe ir la innovación futura en el sector de la medicina estética? Por un lado, Fernández apunta que debe utilizar cada vez menos productos químicos y cada vez más productos naturales. "Es decir, hacer una medicina estética más sostenible", recalca. 

Por otro, debe apostar por obtener resultados cada vez más naturales, ya que no tiene que ser percibida como una transformación del individuo, sino como una parte del cuidado autopersonal. En definitiva, frente a la medicina estética reparadora que se ejercía hace diez o quince años, hay que ir a una que ayude a la persona a envejecer de manera natural

Para ello, el sector se apoyará en avances en campos como la anatomía fácil, que es uno de los grandes desconocidos, pero tiene una "grandísima importancia". Así, resalta que conforme se va descubriendo el papel de los diferentes músculos, les permite desarrollar productos específicos conociendo la causa de los problemas.

El otro avance clave para el sector será la telemedicina, ya que permite una interrelación y un apoyo constante al paciente. De esta manera, el paciente siente que su médico estético es igual de cercano que un médico de cabecera y no solamente no al que vas a cada seis meses y se olvida de ti tras el tratamiento.

Apuesta por la innovación

El caso de Teoxane, la apuesta por la innovación se ve reflejada en la propia estructura de la compañía. El departamento de I+D es más importante de la empresa y el que cuenta con un mayor número de empleados. Además, la compañía tiene programas de desarrollo e innovación con cinco universidades de diferentes países, además de sus programas propios.

Pero esta innovación no es solamente algo relacionado con el desarrollo del producto, ya que en Teoxane se premia la innovación en cada uno de los puestos de trabajo. Fernández detalla que cuentan con programas de innovación donde, si un empleado de cualquier departamento tiene una idea, se presenta y se ejecuta en tan solo unas semanas.

"Somos superágiles en toda la parte de la innovación canalizada dentro de la propia organización", afirma el consejero delegado de Teoxane Ibérica, quien recalca que si una persona no tiene esta forma de pensar y de estar desafiando constantemente el statu quo para buscar nuevas maneras en las que se ejecutan las cosas "no tiene cabida en la empresa". 

En este sentido, admite que para la compañía es "complicadísimo" encontrar los perfiles necesarios, ya no tanto por un problema de formación, sino de carácter, ya que "a la gente le cuesta muchísimo pensar desde una perspectiva innovadora". "Hay que tener una personalidad muy especial por toda la parte de innovación en la que no encajan a todas las personas", añade.

De hecho, apunta que en la empresa apuestan en ocasiones por gente que a lo mejor no tiene un nivel determinado de formación, pero sí la personalidad correcta. A estas personas se las forma dentro de la propia empresa, que cuenta con distintos programas de desarrollo a medida para cada empleado e incluso con un máster propio. 

La organización de la plantilla, que en España está compuesta por unos 40 empleados con una edad media de 31 años, también responde a esa apuesta de la compañía por la innovación. En Teoxane abogan por un liderazgo participativo en el que todo el mundo tiene algo que aportar dentro de la organización y se le tiene que escuchar. 

Líder en la ausencia

El rol de Fernández como líder de la compañía es ser "un potenciador y desarrollador" de las personas que están a su alrededor y conseguir que sean mejores y ayudarles a crecer y madurar profesionalmente. El objetivo de esta filosofía que denominan "líder en la ausencia" es que una vez que el responsable no esté, los trabajadores sigan siendo los mejores. 

Fernández, que ha trabajado durante su carrera profesional en grandes empresas del sector farmacéutico y biotecnológico, apunta que esta forma de trabajar es lo que le atrajo de Teoxane a la hora de incorporarse a la compañía hace siete años. Así, detalla que valoró el hecho de que fuera una empresa familiar, donde las personas son más importantes, y que fuera un sitio donde tuviera capacidad para dejar su huella. 

"Estoy apoyando, y eso es parte de la filosofía de empresa, el desarrollo de la profesionalización de la medicina estética. Y yo creo que no hay cosa más ilusionante que luchar por algo que va mucho más allá de ti y que perdurará mucho más allá de lo que tú eres", recalca.