¿Es posible poner a un trabajador en una situación de riesgo sin que corra peligro su salud o su seguridad? Sí, siempre y cuando sea en un ambiente virtual. Es una de las principales aplicaciones que tienen la realidad aumentada y la realidad virtual en el campo de los recursos humanos: la formación para la prevención. Con los equipos adecuados, ambas tecnologías permiten ayudar a los técnicos de prevención de riesgos laborales a aprender a enfrentarse a problemas y peligros reales.

Noticias relacionadas

La realidad virtual y aumentada se han convertido ya en herramientas muy útiles y eficaces en el campo de la formación y la seguridad.  Permiten recrear digitalmente, y con la máxima sensación de realidad, situaciones de emergencias que facilitan a los trabajadores y técnicos de prevención aplicar comportamientos y procedimientos de seguridad adecuados para evitar riesgos y accidentes laborales en el mundo real.

Unión de Mutuas ha querido trasladar a las empresas asociadas las ventajas de estas tecnologías por lo que ha organizado, en sus instalaciones de Sagunto, una jornada en la que se han utilizado tres simuladores desarrollados con Realidad Aumentada y Realidad Virtual para entrenar a técnicos del servicio de prevención y para poner a prueba los planes de emergencia, los protocolos de actuación y las rutas de evacuación de un centro de trabajo. Un simulacro muy real en realidad virtual.

Las experiencias de realidad virtual permiten formar a técnicos sumergiéndoles, mediante gafas de realidad virtual, en un entorno recreado digitalmente. Simulan situaciones de riesgo de forma segura para formar a los trabajadores en el comportamiento y los procedimientos de seguridad adecuados que eviten riesgos en el mundo real.

La realidad aumentada, en cambio, se usa cuando los técnicos se encuentran en el lugar real de trabajo y necesitan asegurarse del procedimiento a llevar a cabo antes de realizar un trabajo. La superposición de elementos virtuales, sean instrucciones o información adicional, enriquece las zonas del mundo real en las que tiene que interactuar el técnico. Pueden ser por ejemplo instrucciones de uso de una máquina compleja, zonas potencialmente peligrosas de la maquinaria, complejos procedimientos a seguir…

Para Javier Murcia, responsable de I+D+i de Unión de Mutuas, las nuevas tecnologías inmersivas se han convertido ya en herramientas fundamentales en la formación para la prevención. "El mundo real se sustituye por un entorno inmersivo, con la sensación de presencia y libertad de movimientos en tiempo real, en el que podemos interactuar con objetos, personas, y nos permite, por ejemplo, practicar la extinción de un incendio o manipular carretillas y todo tipo de máquinas como se haría en una situación real en el puesto de trabajo".