Málaga

La última edición del foro europeo Transfiere, celebrada del 20 al 22 de marzo en Málaga, ha constatado el músculo que atesora nuestro país para la generación de investigación y conocimiento y ha vuelto a poner frente al espejo las carencias que todavía subsisten para involucrar en la creación de innovación al sector privado.

Felipe Romera es toda una institución en el ámbito de la I+D+I en España. Dirige desde 1990 el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) en Málaga y desde 1998 está al frente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE).

Es también el impulsor de Transfiere, una cita que este año, en su decimotercera edición, continúa avanzando en su objetivo de vertebrar el ecosistema de innovación español, donde la atracción de empresas ha vuelto a ser el talón de Aquiles de la cita acontecida en Málaga.

[El círculo virtuoso de la transferencia del conocimiento en España: el sector de la I+D+i pide paso]

D+I - EL ESPAÑOL conversa con Romera sobre el momento que atraviesa la I+D+i en España ante un escenario en el que, al calor de la transformación digital y el potencial de tecnologías como la inteligencia artificial, es preciso avanzar hacia un nuevo modelo de innovación donde las empresas "tractorizen la universidad".

La experiencia es un grado y el caso de Romera, el refrán se cumple. Su idea de cuál debe ser el modelo de innovación es España es clara, tanto como dónde estamos y hacia dónde debemos caminar en los próximos años.

"La forma de fomentar la innovación en España es que las empresas tiren de la universidad y estas lo hacen cuando tienen contratos. Y estos contratos llegan cuando hay un propósito de país", afirma Felipe Romera en la entrevista concedida a D+I - EL ESPAÑOL en Málaga.

El presidente de APTE lamenta que en nuestro país no exista todavía un modelo de innovación bajo estos parámetros, algo que, no obstante, asegura empieza a cambiar.

"La forma de fomentar la innovación en España es que las empresas tiren de la universidad, y estas lo hacen cuando tienen contratos; y estos llegan cuando hay un propósito de país"

"No se trata de lo que quiere hacer una empresa, con eso no cambias el país. Si observamos los modelos de innovación que han triunfado en el mundo, atienden siempre a grandes propósitos de país, grandes cantidades de dinero que se han forzado mediante contratos para que las empresas desarrollen esas tecnologías, contraten más gente, etc".

Para Romera, se trata de "transferir y tractorizar", una máxima que este año ya se ha percibido en la estrategia de Transfiere 2024, con un papel relevante de los organismos intermedios de innovación -como los centros tecnológicos-. 

"En Transfiere es la primera vez que decimos 'transfiere y tractoriza'. Es decir, transfiere el conocimiento de la universidad a la empresa y ahora añadimos tractoriza; de la empresa al conocimiento", relata Romera.

Y lanza una pregunta: "¿Por qué una empresa va a tractorizar a la universidad? Por muchas razones, pero una de las más importantes son los contratos. Y para conseguirlo, en el centro estamos los organismos intermedios de la innovación: los centros, los parques, los clústeres, la patronal Ametic, etc".

Felipe Romera en la inauguración de Transfiere 2024.

"Ellos son los que tienen que tractorizar de las universidades, pero al mismo tiempo necesitamos grandes proyectos del Gobierno para poder poner este círculo virtuoso en marcha. El camino yo lo tengo muy claro", reitera.

La cita malagueña de este año sirve a Romera para reflexionar sobre la respuesta del ecosistema de I+D+i al evento. Reconoce las fortalezas de la cita, pero también las debilidades.

"Las universidades reaccionaron muy bien desde el principio; las empresas, menos. El elemento más débil de Transfiere ha sido siempre el mundo empresarial".

No obstante, algo comienza a cambiar. "Este año lo hemos notado. De hecho, hemos puesto un lema que lo refleja así: Transfiere y tractoriza. Es un guiño a las empresas, una forma de decirles, ustedes no están aquí solo para comprar tecnología, sino también para con sus proyectos innovadores tirar de las universidades; es la única forma de que el sistema de innovación en España, que es muy débil, aumente".

"Aquellos países que han innovado más que nosotros, se han desarrollado mejor. En España la palabra innovación la ha asumido el sistema científico, y eso no puede ser"

Para el presidente de APTE, nuestro país se ha ido quedando rezagado en el ranking de innovación en los últimos años. Las causas son variadas, pero tienen en la gestión de la innovación una de las claves.

"Nosotros hemos progresado mucho en ese tiempo, pero otros han corrido más. Hay muchas causas, pero una de las más importante es la innovación. Aquellos países que han innovado más que nosotros, se han desarrollado mejor; ahí está la clave del desarrollo económico. En España la palabra innovación la ha asumido el sistema científico, y eso no puede ser", reitera.

"La innovación no va de ciencia, la ciencia es global, pero la innovación se basa en que las empresas españolas, sobre proyectos innovadores, crezcan más, contraten más gente y desarrollen la economía bajo parámetros de calidad".

En los últimos años, con el avance acelerado de la transformación digital de la economía y la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial, el escenario ha cambiado y exige una redefinición del modelo de I+D+I, según argumenta el dirigente de APTE.

Un nuevo paradigma en la I+D+I

"Se trata de un tema de cultura empresarial. Siempre se ha dicho que las universidades han tenido un conocimiento muy alto en España, pero este paradigma ha cambiado en la actualidad".

"Hoy hay empresas que tienen un mayor conocimiento que la universidad, sobre todo en tecnología digital, IA, ciberseguridad… ahí las empresas están al mismo nivel o más que la universidad".

"Hoy hay empresas con un mayor conocimiento que la universidad en áreas como la tecnología digital, la IA o la ciberseguridad"

"Por eso este año hemos llevado en el foro el lema Transfiere, tractoriza. Estamos en disposición de contarlo, aún no de hacerlo, pero se está creando este estímulo hacia la innovación con las empresas".

Por otra parte, en su reflexión, Romera lamenta que en España "el discurso de la innovación se ha planteado siempre desde un punto de vista político, pero no se pasa a los hechos. Han pensado que el modo de desarrollar la innovación en España es con la transferencia de conocimiento, pero no es verdad, se necesita al sector privado".

Y lanza un mensaje de optimismo al ecosistema de la I+D+i: "Somos optimistas, si no estuviéramos convencidos de esto, de esa importancia de ‘tractorizar’, no nos hubiéramos metido en un evento como Transfiere. El camino yo lo tengo muy claro", concluye.