La sepsis representa la primera causa de mortalidad hospitalaria en el mundo, con más de 11 millones de decesos al año y más de 50 millones de personas afectadas. Las cifras económicas de su impacto también son mayúsculas: solo en Europa, la sepsis provoca un coste de más de 17.000 millones de euros en gasto sanitario extra para el cuidado de los pacientes.

Una startup española irrumpe en este escenario con un claro objetivo: aspira a reducir entre un 25% y un 45% la mortalidad por sepsis y, además, persigue reducir el tiempo de permanencia en UCI en un 25% al facilitar una temprana detección y activación de los protocolos de tratamiento necesarios.

Se trata de una previsión en función de "las primeras evidencias científicas de su propuesta", puntualizan desde la compañía, pero los resultados que han obtenido hasta la fecha son esperanzadores.  

[Hay que descartar la idea de "transferencia de conocimiento" y empezar a hablar de colaboración (elespanol.com)]

Se trata de Viva in vitro, spin-off del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) que echó a andar a partir de los descubrimientos del Grupo de Inflamación Molecular dirigido por el Dr. Pablo Pelegrín, de reconocido prestigio internacional en su campo.

El proyecto es un caso paradigmático de cómo la transferencia de conocimiento del laboratorio a la sociedad es posible, a través de proyectos emprendedores que tienen toda la razón de ser y que sitúan el factor humano en el centro del proceso tecnológico y científico.

Dispositivo previsto para finales de 2013

Viva in vitro, fundada junto a Joaquín Gómez Moya, CEO de la compañía, moviliza entre otros líderes europeos en el ámbito biomédico a Cambridge Design Partnership para el desarrollo de un pionero dispositivo que permitirá "estratificar pacientes de sepsis abdominal de manera sencilla, rápida y segura". Este mismo 2023, para finales de año, contemplan disponer de dicho dispositivo para luchar contra la sepsis.

La investigación desarrollada originalmente en el IMIB reveló como en el 80% de los pacientes sus monocitos presentaban una incapacidad para activar el inflamasoma nlrp3 en las primeras 24 horas, lo que anticipaba una evolución desfavorable que podría derivar en el fallecimiento del paciente.

Equipo de Viva in Vitro: (De izquierda a derecha) de izquierda a derecha: Toni Vilaplana, Dr. Pablo Pelegrín, Joaquín Gómez Moya, María Fuensanta Martínez, Dr. Carlos García-Palenciano.

La técnica fue protegida por una patente internacional (PCT) con fases nacionales en Estados Unidos, Canadá, Israel y la Unión Europea. La prueba de concepto clínica se coordinó con el equipo del Dr. García-Palenciano, jefe del servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital C.U.V. de la Arrixaca y ha contado con el apoyo del European Research Council.

De esta forma se conformó que la técnica, cuya patente está aportada al capital social de Viva In Vitro, permite identificar qué pacientes de sepsis están inmunocomprometidos y van a sufrir complicaciones. "Esto lo consigue superando al actualmente usado sistema SOFA en rapidez, especificidad y sensitividad", puntualizan desde Viva in Vitro.

Estratificación temprana de pacientes de sepsis

"El doctor Pelegrín descubrió un grupo de pacientes, caracterizó el mecanismo que les producía una situación inmunodeprimida; es en ese grupo donde se concentra la mortalidad, las complicaciones y el mayor gasto sanitario; y por último, diseñó una técnica que permitiera la estratificación temprana de los pacientes de sepsis", explica a D+I Joaquín Gómez Moya, CEO de Viva in Vitro.

La spin-off ha alcanzado los 1,2 millones de euros de inversión tras completar dos tramos consecutivos de 275.000 euros y 880.000 euros, según informa desde la compañía. 

La ejecución de la ronda ha sido coordinada por Toni Vilaplana, directivo con dilatada experiencia en operaciones de M&A, que se incorporó a Viva in Vitro a finales de 2022

Esta ronda ha sido liderada principalmente por inversores privados del ecosistema de Murcia y Alicante, que se unen a los fundadores, destacadamente la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias de la Región de Murcia (FFIS) bajo la dirección de María Fuensanta Martínez.

La ejecución de la ronda ha sido coordinada por Toni Vilaplana, directivo con amplia experiencia en operaciones de M&A y reestructuraciones. Vilaplana se incorporó al proyecto en calidad de asesor para pasar a responsabilizarse de Control & Legal a finales de 2022.

"Está habiendo un esfuerzo de fondos generalistas para saber de ehealth porque los retornos de la inversión en este área están siendo mayores", indica Vilaplana a D+I.

Abiomur: Murcia avanza en biotecnología

El directivo también ha destacado la proyección del sector de la biotecnología de Murcia, canalizada a través de la Asociación de Biotecnología de la Región de Murcia (Abiomur), entidad presidida por Joaquín Gómez-Moya, CEO de Viva In Vitro. 

Desde esta vertical se está dinamizando y generando valor en el campo de la biotecnología desde Murcia y hacia el mundo, lo que permite no solo un posicionamiento de sus compañías sino también el refuerzo de la marca España más allá de nuestras fronteras.

"Desde Abiomur queremos fomentar las empresas bio, tanto en el ámbito sanitario como en el agro, promocionarlas y crear el networking necesario. En definitiva, potenciar. Además, Murcia que es un polo no centralizado como Barcelona o Madrid, está investigando mucho y bien, igual que sucede en otras áreas de la geografía española y eso hay que ponerlo en valor dentro y fuera de nuestras fronteras", concluye Vilaplana.

Por último, la ronda de Viva in Vitro ha coincidido con la concesión del reconocimiento Impact Business 2023, otorgada por la Ship2B Foundation, tras más de seis meses de evaluación y trabajo con especialistas internacionales en su Aceleradora Health&Care.