Que se está acelerando la transformación digital de las empresas con la llegada de la pandemia por Covid-19 no es algo nuevo. Las empresas españolas son conscientes de que deben incluir su digitalización en su estrategia, pero esto en algunas ocasiones puede implicar ajustes en las plantillas para incluir nuevos perfiles más tecnológicos.

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Para que una de las opciones deje de ser el despido de empleados 'tradicionales' para fichar a nuevos trabajadores con un perfil más digital, la edtech española Irochack apuesta un nuevo modelo educativo en el que ayuda a las estas compañías "a reconvertir a sus empleados" con una formación digital ad hoc a las nuevas necesidades del mercado.

El reto es que, con la digitalización necesaria de una compañía ante la alta competitividad del mercado, no se pierda "la experiencia y la cultura de la empresa que tanto cuesta construir y que ya tienen sus empleados". ¿Cómo? "Recapacitando a sus trabajadores hacia puestos digitales", lo que ayudará no solo a ahorrar costes, sino a levantar la moral y la confianza del equipo.

"Es una apuesta muy importante para las empresas", para que confíen en las bonanzas de este modelo. Manrique señala que, aunque no puede dar muchos nombres, ya están trabajando con grandes multinacionales y empresas de sectores afectados por la pandemia, entre ellas Banco Santander y Media Markt en Berlín.

"Cada vez más las empresas están abiertas a evaluar" nuevos procesos formativos como los que propone Ironhack, centrados en la recapacitación de sus empleados y en las estrategias para captar, formar y retener nuevo talento. De hecho, Marinque asegura que han contacto con ellos empresas de Dinamarca, Alemania y Francia para analizar su modelo edtech.

La agilidad de la formación no reglada

"No somos un sustituto de la universidad o la formación reglada, sino más bien un complemento. Hasta ahora, la universidad ha tenido el monopolio para ser el único acceso a un primer trabajo bien remunerado, pero esto está cambiando y hay más opciones para adaptarse a las nuevas necesidades sociales y empresariales", subraya el CEO de Ironhack.

En su opinión, los temarios "tienen que evolucionar mucho más rápido que los reglados" para adecuarse a los que se está demandando en las empresas y a lo quieren estudiar los alumnos.

Edtechs como Ironhack existen por el "hueco" que aún hay entre las empresas y el sistema educativo más tradicional y reglado. "Creemos en la educación que tiene impacto en la colocación y el empleo de los estudiantes", asegura Manrique.

Así, incide en que la evolución de su oferta, de su programa formativo, es acorde a la evolución del mercado. "Si se deja de utilizar una herramienta y se apuesta por otra, si los perfiles cambian, si la tecnología más demandada es una nueva… nos adaptamos para atender al estudiante".

Este tipo de apuestas empresariales por la formación y el talento están ayudando a España a impulsar la transformación del país. Cuando en 2013 los fundadores de Ironhack regresaron a España, después de formar en EEUU, se encontraron un país "en medio de una crisis con altas tasas de paro juvenil, una moral muy baja, apenas inversión en startups… una situación complicada".

Con la digitalización del tejido empresarial se está empezando a ir "en la dirección adecuada". "Ahora hay más inversión, con startups levantando rondas, más fondos extranjeros que invierten en España, los fondos nacionales tienen más recursos para invertir y las empresas grandes se toman más en serio la transformación digital", destaca Manrique.

El CEO de Ironhack incide en dos referentes europeos: Francia y Alemania, no solo con ecosistemas emprendedores más maduros y con más inversión, sino que "sus gobiernos sí que apoyan más, con ayudas más eficaces para el desempleo, y es los que estamos intentando mejorar aquí".

Manrique apunta que para seguir dando pasos en la buena dirección faltarían "más grandes empresarios y grupos empresariales invirtiendo en fondos y en Venture capital y apoyando a startps", así como ver a las empresas grandes ser "más atrevidas y apostando y acelerando la digitalización".

De hecho, para apoyar este tipo de estrategias, Manrique considera que el Gobierno debe seguir acercándose a las startups para entender sus dificultades. Y, precisamente, en el marco de esta Semana por la Educación Emprendedora, el Alto Comisionado para España Nación Emprendedora, Francisco Polo, visitará Ironhack para conocer la evolución de su proyecto educativo.

Atractivo para los inversores

Y es que el objetivo inicial de esta scale-up era: "Que cualquier persona, independientemente de lo que haya estudiado antes, pueda cambiar de carrera o reenfocarse". Manrique incide en que para entrar en sus programas de formación no se requiere una titulación previa, sino "motivación y capacidad de aprendizaje".

Con esta formación se pretende que sus alumnos puedan encontrar un nuevo tipo de trabajo en un puesto 'junior'. En concreto, sus programas están orientados a cuatro perfiles: programador; diseñador de producto especializado en usabilidad (UX) para web y apps; analista de datos, así como uno enfocado a ciberseguridad.

"Son cuatro perfiles con mucha demanda de trabajo. Las vacantes que hay en Europa de estos puestos no paran de crecer", asegura Manrique. Por ello, su propuesta es "ayudar a acelerar" y "facilitar ese cambio" en la carrera profesional de una persona de una forma más ágil.

Por ello, scale-ups del sector edtech, como Ironhack, surgen con el objetivo de "flexibilizar" y fomentar la transición en el modelo educativo, para adaptarse de forma ágil a las demandas socioeconómicas. Y una de las claves para lograr es no exigir al alumno un conocimiento previo sobre la materia, sino facilitar el poder empezar de cero.

Este modelo formativo está teniendo aceptación entre los inversores, como se demuestra en la última ronda de financiación, en la que han captado 20 millones de dólares para poner en marcha, precisamente, esta estrategia de "ayudar a las empresas a recapacitar" a sus empleados.

Con esta última ronda, Ironhack ha alcanzado los 27 millones de dólares levantados en total, al sumar los tres millones captados en sus inicios en 2017 y los otros cuatro recabados en 2019.