En sus 80.000 kilómetros cuadrados cabe entero el Benelux (Holanda, Bélgica y Luxemburgo). Y sobran otros 2.000 klómetros cuadrados. Hay 919 municipios, centenares de pedanías que dependen de esos pueblos, y decenas de aldeas que dependen de esas pedanías. Esta maraña de núcleos poblacionales es Castilla-La Mancha y, en consecuencia, la implantación del 5G y la fibra óptica es un reto mayúsculo.

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Cualquier ayuda es poca y, en este sentido, la colaboración pública parece determinante si atendemos al esfuerzo inversor que prevé hacer Castilla-La Mancha el próximo año. El Gobierno regional ha anunciado una inyección de 40 millones de euros para desplegar la red de fibra óptica, que dará soporte al futuro 5G. Y es que la fibra óptica es la infraestructura tecnológica en la que se apoyarán las redes móviles de nueva generación. 

El anuncio lo hizo hace escasas fechas la consejera de Igualdad y Portavoz, Blanca Fernández, durante una visita a uno de esos pueblos, Porzuna (Ciudad Real), de poco más de 3.000 habitantes.

Esta tendencia colaborativa, lógicamente, no es exclusiva del territorio manchego sino de todo el país. No conviene olvidar que las operadoras son las que asumen la práctica totalidad del coste de los despliegues, de ahí que su presencia suele reducirse en lugares donde es más difícil el acceso. Es ahí donde la subvención pública aporta su mayor valor, condicionando las ayudas a la llegada a las zonas más aisladas y despobladas.

La nueva dotación de la Junta, asimismo, complementará los importes previstos por el Gobierno central, a través del Programa nacional de extensión de la banda ancha (el Programa PEBA-NGA), que el próximo año también incrementará su presupuesto.

La importancia de llevar la fibra óptica y el 5G a los territorios más deprimidos es evidente. Lo resume la propia portavoz manchega: "Este modelo es un modelo igualador, un modelo que genera oportunidades y un modelo de modernización que puede ser muy importante en las zonas rurales porque la digitalización produce también modernización en la explotación agraria, en el campo y reduce costes que hace que los precios en el campo puedan ser más competitivos. Pero también es igualador en la medida en la que los habitantes del medio rural pueden tener iniciativas empresariales, aunque sean pequeñas, que puedan tener salida precisamente porque tienen conectividad".

La región, o al menos sus dirigentes, presumen de agilidad a la hora de diseñar la maraña tecnológica que debe unir e igualar a todos los núcleos poblacionales. Esta inversión de 40 millones contemplada en los presupuestos de 2021 servirá para confirmar este hecho.

Pero hay indicadores aportados por la Junta de Castilla-La Mancha que todavía enfatizan más esta vocación. El despliegue, al parecer, va a buen ritmo, según la portavoz: "Por encima de la media nacional, ya que el despliegue de fibra óptica es el triple de rápido y el doble de rápido en 5G". A 30 de junio de 2019 -últimos datos existentes-, Castilla-La Mancha tenía una cobertura de banda ancha ultrarrápida (>100Mbps) que alcanzaba al 71,68% de la población.

Blanca Fernández pone como ejemplo de este despliegue de telecomunicaciones la comarca de los Montes formada por 16 municipios y 34 pedanías, en total 50 localidades de las que en este momento solo ocho tienen fibra óptica. Pero avanza: "En 2021 cinco más, Arroba, Fontanarejo, Navalpino, Horcajo de los Montes y Luciana, van a tener también fibra".

La portavoz ha adelantado que, a lo largo de 2022, se va a ampliar la fibra óptica a 20 pedanías y cinco municipios más, "de manera que, en 2022, 36 localidades entre municipios y pedanías de la comarca de Los Montes van a tener fibra óptica".

Conviene en este punto hacer un apunte, que tiene que ver con los plazos. Y es que las inversiones planificadas para un año suelen tardar alrededor de dos en materializarse. Fernández destaca que "las carreteras son muy importantes pero la conectividad en pleno siglo XXI es imprescindible, y en ese sentido Emiliano García Page [presidente de la Junta] lo tiene claro".

Con esta apuesta, el gobierno autonómico tiene previsto llegar al final de la legislatura (2023) con un alto nivel de extensión de tecnología 5G y de fibra óptica, "y no nos vamos a olvidar en ningún caso de las zonas rurales. En ese sentido, la comarca de los Montes es un buen ejemplo porque, en definitiva, de lo que se trata es de que nuestra gente se pueda quedar a vivir donde quiera, e indudablemente es una pena abandonar un entorno maravilloso como este, por eso tiene el compromiso de Emiliano García-Page", ha concluido Blanca Fernández.