Susana Vicente, socia directora de CE Consulting.
Susana Vicente (CE Consulting): "En un mundo de IA, el asesor se convierte en una pieza estratégica"
La socia directora de la consultora ha advertido de que la normativa europea puede impulsar la competitividad pero también puede ser una barrera para las pymes.
Más información: Gonzalo Álvarez Marañón (Funditec): "Queremos servir de puente entre la investigación y el tejido industrial en España":
Susana Vicente, socia directora de CE Consulting, ha defendido el papel del asesor como figura clave en un entorno marcado por la inteligencia artificial y la creciente complejidad normativa, durante su intervención en la cuarta jornada de Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! ‘Crecimiento, cohesión e incertidumbre’, organizada por EL ESPAÑOL, Invertia y Disruptores.
En este contexto, Vicente ha señalado que, en un mundo en el que la tecnología está cada vez más al alcance, el asesor se convierte en una pieza estratégica. Así, ha explicado que las empresas ya no buscan únicamente la interpretación de la norma.
Las empresas necesitan que el asesor ofrezca anticipación, gestión de riesgos y acompañamiento en la implantación de los procesos. "No debemos ceñirnos a interpretar la norma, sino a acompañar a los clientes en estos proyectos", ha subrayado.
Susana Vicente, socia directora de CE Consulting
Este papel cobra especial relevancia en un entorno regulatorio cada vez más exigente. La directiva ha advertido de que la normativa europea "puede convertirse tanto en un impulso como en una barrera para la competitividad empresarial", ya que, aunque aporta seguridad jurídica, también obliga a implantar procedimientos internos que no todas las organizaciones pueden asumir al mismo ritmo.
"A medida que se homogeneicen estos procesos, las empresas que los integren serán más competitivas", ha explicado. Sin embargo, ha alertado de que esta misma exigencia puede dejar atrás a parte del tejido empresarial, especialmente a aquellas compañías con menor capacidad de adaptación.
En este sentido, ha subrayado que la aplicación de estas normativas está siendo desigual, especialmente entre pymes. Mientras que las grandes compañías abordan la implantación como un proyecto estratégico, muchas pequeñas y medianas empresas lo hacen de forma reactiva, respondiendo a inspecciones o exigencias legales.
Por ello, ha insistido en que "el reto no es la ambición normativa, sino lograr que las empresas entiendan estos procedimientos como herramientas de gestión".
Asimismo, ha apuntado que, en ocasiones, la regulación europea está diseñada para estructuras empresariales distintas a las predominantes en España, lo que implica el mismo nivel de cumplimiento y complejidad burocrática para compañías con capacidades muy diferentes.
En esta línea, ha afirmado que las empresas que se adelanten en la aplicación de la normativa operarán con menos riesgos, y ha defendido la necesidad de invertir en procedimientos internos como parte de la gestión empresarial y no como una mera imposición.
Por último, ha destacado el impacto de la regulación en el ámbito de los recursos humanos. Medidas como el registro horario, la desconexión digital o los protocolos contra el acoso están contribuyendo a generar entornos laborales más atractivos.
No obstante, ha advertido de que su eficacia depende de su integración real en la cultura corporativa: "No puede ser pura burocracia, tiene que traducirse en liderazgo, valores y confianza para los equipos".