José Carlos Escribano, Teodomiro López, Ángel Recio, Manuel Márquez y José Rodríguez en una mesa redonda del V Foro de Educación, Innovación y Economía de Málaga.
El gran reto educativo de las universidades y las empresas: preparar a los jóvenes para los empleos de dentro de 10 años
José Carlos Escribano, Teodomiro López, Manuel Márquez y José Rodríguez han sido los protagonistas de esta mesa redonda del V Foro de Educación, Innovación y Economía de Málaga.
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¿Se adapta la formación a lo que piden las empresas? Con esa pregunta en mente y como título de la primera mesa redonda del V Foro de Educación, Innovación y Tecnología de EL ESPAÑOL, han comenzado las intervenciones de los ponentes en esta primera jornada.
En esta ocasión los protagonistas han sido Teodomiro López, rector de la Universidad de Málaga; José Rodríguez, rector de la Universidad de Huelva y representante de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas; Manuel Márquez, director de Cesur en Málaga y José Carlos Escribano, presidente de la Cámara de Comercio de Málaga.
En un contexto marcado por la aceleración tecnológica, rectores y representantes del tejido empresarial coincidieron en que el éxito de la economía malagueña y andaluza no reside solo en la especialización técnica, sino en la capacidad de anticiparse a un futuro incierto.
En este sentido, Teodomiro López, rector de la Universidad de Málaga, ha hecho hincapié en que “la universidad no debe formar para el puesto de trabajo actual, sino para el empleo de dentro de 10 años”, puesto que considera que “no tiene sentido que una universidad pierda el tiempo en formar en puestos de trabajo que no van a tener sentido en 4 o 5 años”.
Asimismo, ha remarcado que la universidad también “tiene la obligación de poner cualquier disciplina al alcance de la ciudadanía”, pero que a la hora de comunicarse y crear colaboraciones con las empresas es más sencillo hacerlo con las más grandes que con las pymes.
Al hilo Manuel Márquez, director de Cesur en Málaga, ha señalado que esto se debe a que las pymes “no tienen capacidad para hablar con la universidad”. Por tanto cree que deberían “ponérselo más fácil”.
Mesa redonda. ¿Se adapta la formación a lo que piden las empresas?
Además, ha añadido que entre las empresas y las universidades existe una diferencia de ritmos, puesto que, según ha apuntado, la formación reglada es más lenta por normativa y la empresa cambia el escenario constantemente por su propio dinamismo.
Por ello, ha remarcado que el reto está en sincronizar ambos mundos para retener el talento y atraer grandes empresas a Andalucía y España. Eso sí, teniendo en cuenta que desde Cesur forman también a jóvenes en emprendimiento buscando valores no técnicos como “creatividad, resiliencia y trabajo en equipo”.
Por su parte, José Carlos Escribano, presidente de la Cámara de Comercio de Málaga, ha incidido en que a la hora de la formación educativa entiende que “debe haber una colaboración clara y una participación de las empresas para trasladarle nuestras inquietudes a las universidades” porque “debemos tener encima de la mesa todos los actores que conformamos la sociedad”.
Actualmente, “la parte empresarial no está en esa colaboración. Estamos en proceso”, pero es fundamental llegar ahí porque “al final somos los que creamos empleo” y la clave está en la Formación Profesional Dual y las prácticas en empresas “porque esas prácticas se adaptan a la realidad laboral.
De igual forma, José Rodríguez, rector de la Universidad de Huelva y representante de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, ha insistido en que “es importante que desde la universidad trabaje para avanzar en problemas y solucionarlos de la manera más sólida posible”.
Ante esto también ha señalado que la universidad “forma profesionales, pero fundamentalmente forma ciudadanos para que nuestros egresados sean la fuente de conocimiento”. Sin olvidar nunca que se debe seguir potenciando la investigación, más allá de la formación técnica.
Además, Rodríguez también ha apuntado que la burocracia tampoco es fácil para las universidades públicas, puesto que hacen que muchas peticiones sean muy largas. Al hilo, Teodomiro López ha remarcado que el proceso de verificación de los grados es lento, pero después están las micro credenciales que les permiten seguir formando a sus profesionales.