Imagen de la mesa redonda 'Ciudades que impulsan el crecimiento', en la apertura de la tarde del I Foro Económico Español en Castilla y León.

Imagen de la mesa redonda 'Ciudades que impulsan el crecimiento', en la apertura de la tarde del I Foro Económico Español en Castilla y León. Sara Fernández

I Foro Económico Español en Castilla y León

Los alcaldes de Castilla y León apuestan por agilizar la inversión y atraer talento y reclaman más apoyo del Estado

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, el alcalde de Arroyo de la Encomienda, Sarbelio Fernández, y el segundo teniente de alcalde de Valladolid, Francisco Blanco, apuestan por las infraestructuras y por abordar el problema de la vivienda.

Más información: Mañueco reivindica la fortaleza económica de Castilla y León frente a la política "errática" del Gobierno de Sánchez

Publicada
Actualizada

El municipalismo vuelve a situarse en el centro del debate económico de Castilla y León. No como un eslogan, sino como una palanca concreta: ayuntamientos que agilizan inversiones, retienen talento, defienden su industria y reclaman infraestructuras, vivienda y financiación justa.

En Valladolid, Salamanca, Burgos y Arroyo de la Encomienda coinciden varias claves. Quieren ser facilitadores, no obstáculos.

Confían en la universidad, la Formación Profesional y el diálogo con la empresa. Y advierten de que, sin tren, electricidad, suelo y un Estado que no trate igual al que gestiona con rigor y al que gasta sin control, el crecimiento se frena.

Mesa redonda. Ciudades que impulsan el crecimiento

Ese diagnóstico se escuchó este lunes en la mesa redonda moderada por la redactora jefe de EL ESPAÑOL de Castilla y León, Alexandra González, en el marco del I Foro Económico Español en Castilla y León, organizado por EL ESPAÑOL en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.

En el debate intervinieron el concejal de Hacienda, Personal y Modernización Administrativa y segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, Francisco Blanco; el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo; la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala; y el alcalde de Arroyo de la Encomienda, Sarbelio Fernández.

Ciudades "facilitadoras"

Blanco situó el papel de los consistorios en una idea que recorrió toda la mesa: dejar de ser un muro administrativo. “Los ayuntamientos tenemos que ser facilitadores y poner a disposición de cualquier persona que muestra interés en nuestra ciudad herramientas a su disposición".

Y apuntó a la creación de una oficina de atracción de inversiones, Valladolid Now, "para ser facilitadores y acompañadores, no solo a los empresarios de fuera sino también a los de dentro". "Tenemos que intentar dar rapidez y agilidad a cualquier persona que quiera invertir en nuestra ciudad", señaló.

El edil vallisoletano no habló solo de empresas. Habló de personas. "Valladolid está considerada por la OCU como la cuarta ciudad española en cuanto a calidad de vida, lo que queremos traer son personas. Tenemos unos servicios públicos fuertes y el coste de vida es razonable", apuntó.

Y señaló que la capital vallisoletana cuenta "con una población joven con valor añadido". "Tenemos dos universidades prestigiosas y la FP. Tenemos una ciudad estable y segura, el centro está a 55 minutos del centro de Madrid y nuestro tejido económico es sólido", recordó.

Blanco señaló que este se encuentra asociado "fundamentalmente a la automoción y a su industria auxiliar". "Tenemos también un sector agroalimentario muy importante y queremos incidir en el sector logístico con un nuevo parque logístico", señaló.

Esa radiografía —calidad de vida, universidades, automoción, agroalimentación y logística— la cerró con un argumento de confianza territorial y con dos reivindicaciones de futuro.

"Además, crecemos en población y eso refleja que Valladolid es una ciudad atractiva. Valladolid es estable y confiable porque si un vallisoletano te da la mano cumple, y si un castellano y leonés te da la mano cumple. Queremos que sea una ciudad que mire al futuro, que tenga el tren soterrado y el hub logístico lo antes posible", zanjó.

El papel de Salamanca Tech

En Salamanca, García Carbayo desplazó el foco hacia el talento y el consenso. "En Salamanca las cosas están cambiando y lo más importante es que este cambio es el resultado del diálogo, del consenso entre nuestras dos universidades, los institutos de investigación y empresas", apuntó.

Y destacó que "el futuro de la ciudad está en nuestro talento y nuestros jóvenes necesitan un empleo estable de calidad".

"Bajo la marca Salamanca Tech hemos hecho un esfuerzo conjunto y Salamanca es la provincia que en la década 2014-2025 ha tenido la mayor intensidad de creación de empleo tecnológico de toda España y con una mayor presencia femenina", señaló.

El alcalde salmantino vinculó esa apuesta tecnológica con suelo, logística y turismo. "Vamos a ir a por el sexto centro municipal tecnológico, significa que hay personas que se están formando, empresas que están desarrollando allí su actividad y empresas que encuentran acomodo en nuestra ciudad. Tenemos un ecosistema muy potente de empresas", recordó.

Y apuntó que "también se impulsa el ámbito logístico". "Acabamos de impulsar un Puerto Seco y estamos desarrollando suelo industrial a precios muy asequibles. En turismo hemos renovado nuestros iconos turísticos, hemos potenciado nuestras ferias y fiestas y nuestra Navidad", señaló.

Y, como el resto de la mesa, reclamó al Gobierno central infraestructuras y energía.

"Hemos sido tradicionalmente una ciudad de servicios y hoy crecemos en empresas, en empleo y nuestra ciudad es más conocida. Queremos una ciudad a la que empiece apoyar el Gobierno de España, que tenga las infraestructuras que estamos reclamando y tenga la capacidad eléctrica que es muy importante", afirmó.

El peso industrial de Burgos

Cristina Ayala fue más lejos al defender la industria como columna vertebral. "La base es la industria, Burgos tiene un peso industrial en su economía del 33% mientras que Alemania está en el 27%, la UE en el 22% y España está en el 15%", recordó.

Y aseguró que "si todas las provincias de España tuvieran el peso industrial que tiene Burgos no habría quien nos parase". "Y de ahí viene todo lo demás", señaló.

Ese peso industrial, dijo, explica buena parte de los indicadores de la provincia. "Somos el PIB más alto de Castilla y León y siempre entre las provincias con menos desempleo, renta más alta entre las familias y con una economía muy diversificada", afirmó.

Y recordó que la Universidad de Burgos "es relativamente nueva pero muy investigadora" y que, junto a eso, se encuentra la Formación Profesional, que "cada día tiene más demanda".

Pero Ayala no eludió las debilidades. "Entre las debilidades, el sector más presente es la automoción y tenemos que ver cómo podemos diversificar todavía más. Otra cuestión muy importante es la reivindicación de infraestructuras, el tren directo, la electricidad y la vivienda", aseguró.

La regidora burgalesa reconoció "un déficit de vivienda muy importante". "Está excesivamente cara y rompemos el ascensor social. Necesitamos que la Junta nos ayude, como ya sucede, pero también el Estado, que de momento nos ayuda poco", señaló.

La alcaldesa burgalesa unió industria, patrimonio y proyecto de ciudad a medio plazo. “Nuestro ADN es industria y es cultura y patrimonio. Hay un sector ocio que tenemos que seguir potenciando, el maridaje de la gastronomía y el vino", apuntó.

Ayala recordó que esta semana se celebra en Burgos la Semana Cidiana, en homenaje al Cid Campeador. "Hemos generado una segunda semana de fiestas", señaló.

Y añadió que, en los tres años y medio que lleva al frente de la Alcaldía, ha querido tener "un proyecto a medio plazo". "No vale el corto plazo, tenemos que pensar en cosas que efectivamente posicionan a nuestras ciudades", aseguró.

La alcaldesa cerró con gestión, consenso institucional y retención de talento. "Hemos intentado hacer el mayor desarrollo urbano de lo que llevamos históricamente, hemos reducido la deuda del 111% al 61% y también prestar servicios públicos de calidad", señaló.

Ayala cerró su intervención apelando al consenso. "Por fin tenemos la Facultad de Medicina y ha sido todos remando hacia el mismo sitio, independientemente de qué represente cada uno y en qué institución esté. Queremos construir una ciudad que retenga talento, una ciudad que permite trabajar y quedarse", zanjó.

Una financiación justa

Sarbelio Fernández trasladó el mismo relato al municipio metropolitano que más crece junto a Valladolid. "Un municipio que está creciendo, que tiene una calidad de vida importante y siete de cada 10 personas se fijan en él cuando van a comprar una vivienda", recordó.

Y aseguró que Arroyo es "un municipio con ventajas fiscales importantes". "Bajamos las plusvalías, tenemos bonificaciones, tenemos infraestructuras deportivas que acogen a más de 5.000 niños haciendo deporte, 27 clubs, infraestructuras culturales como la Casa de la Música y el Teatro, pero siempre hay cosas que se pueden mejorar", señaló.

El alcalde de Arroyo denunció después una doble herida: la financiación local y la ocupación. "Nos encontramos con una discriminación porque tenemos un ejemplo como es la deuda del Estado que se incrementa como que no hubiera un mañana, tratan por igual a los ayuntamientos saneados que a los que gastan sin control", apuntó.

Además, en lo que se refiere a la okupación, recordó que "entraron okupas en viviendas de la Sareb y están perjudicando gravemente y haciendo vulnerables a las personas que compraron y se hipotecaron pensando que esa era una zona de gran calidad".

"Sigue siendo una zona de gran calidad y han perdido su objetivo en la vida, porque esas personas son inconvivientes", denunció.

"Otra cosa que también nos caracteriza es nuestra naturaleza y nuestra calidad de vida. Un municipio con talento atrae empresas, un municipio con empresas tiene futuro y nadie se puede esperar lo que le espera a Arroyo en los próximos años", apuntó.

Cuatro voces distintas y un mismo mapa. Facilitar la inversión, defender la industria, formar talento, exigir tren y electricidad, y no romper el ascensor social por la vivienda. El municipalismo, en esta mesa, no pidió protagonismo. Pidió herramientas.