De izquierda a derecha: David Gómez de la Vega, Angelica Rimini, María Fernández y Helena Bat.

De izquierda a derecha: David Gómez de la Vega, Angelica Rimini, María Fernández y Helena Bat. Cristina Villarino

I Encuentro Mascotario

De mascotas a parte de la familia: la prevención y la educación son las claves del futuro del bienestar animal

Invertir en controles y chequeos rutinarios es crucial para evitar cuadros graves a los peludos que, además, conllevan un gasto mayor.

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Las mascotas ocupan, cada vez más, un lugar central en nuestras vidas. Han pasado de ser meros animales de compañía a convertirse en parte de la familia. Aunque pueda parecer un cambio simplemente emocional, esta evolución tiene muchas implicaciones prácticas reflejadas en cómo las cuidamos, cómo entendemos su bienestar y cómo nos relacionamos con su salud.

Con este enfoque ha arrancado el I Observatorio de Mascotario organizado por EL ESPAÑOL. La primera mesa redonda de la jornada, moderada por la redactora del periódico, Angelica Rimini, ha contado con la participación de María Fernández Álvarez, directora de Perivet y Vetsalud.

También con David Gómez de la Vega, veterinario con más de 15 años de trayectoria en clínica de pequeños animales, y Helena Bat, veterinaria especializada en bienestar animal y etología.

Mesa redonda. La nueva cultura del bienestar animal: del cariño a la salud preventiva

Una de las primeras cuestiones a tratar ha sido, precisamente, el paso de mascotas a miembros de la familia. Algo que demuestra el enorme cariño que les tenemos, pero que no siempre tiene resultados beneficiosos

Gómez de la Vega ha remarcado que, en este contexto, existe el riesgo de que ignoremos sus necesidades reales por cubrir las nuestras. "El ser humano tiende a considerarse el centro del universo y eso es un problema. Son animales y tienen conductas que necesitan satisfacer", ha afirmado.

No permitirles oler durante un paseo o aplicar una restricción muy severa con la correa, puede afectar a su bienestar porque no puede cumplir con sus funciones básicas, ha ejemplificado.

Humanizarles es considerar que razonan, sienten y actúan como nosotros y eso es un error, subrayaba el veterinario. Solo nos lleva a generar una relación con ellos que no es beneficiosa para ninguna de las partes. Proyectamos en ellos parte de nuestras necesidades y al final tienen déficits y no entienden lo que ocurre

A continuación, ha sido Bat quien ha intervenido para hablar del equilibrio entre la salud de las mascotas y su bienestar, ya que no tienen por qué ir siempre de la mano. A veces no se dan cuenta los dueños porque hay ciertos síntomas leves que pueden pasar desapercibidos. Lo peligroso es que el problema va evolucionando y da la cara de forma aguda.

Muchas veces no detectamos que no cubrimos bien sus necesidades. Lo ha ejemplificado con los gatos. A veces no les damos un entorno adecuado: "Creemos que con cuatro juguetes es suficiente. Pensamos que no necesitan compañía, pero sí la necesitan", ha asegurado.

A veces el entorno está muy limitado en las casas y por eso es necesario estructurarlas para adaptarlas a lo que ellos necesitan. Enriquecerles el entorno es fundamental para garantizar su bienestar, ha apuntado Gómez de la Vega

La prevención es precisamente uno de los puntos fuertes del cambio en la veterinaria actual. En ese sentido, Fernández ha subrayado que va más allá de las vacunas y tratamientos antiparasitarios: incluye visitas regulares y chequeos. Sin embargo, muchos dueños postergan estas visitas por el estrés que le genera al animal entrar en la clínica.

Las primeras son muy importantes porque les protegen de enfermedades que pueden ser muy peligrosas, pero hoy en día: "La medicina nos obliga a ofrecer una atención individualizada", ha resaltado.

La directora de Perivet y Vetsalud lo ha comparado con los controles y chequeos médicos que se realiza a las personas para asegurarse de que todo funciona bien en su organismo.

"Los animales no hablan y hay que intentar adelantarse porque el escenario cambia radicalmente", ha señalado el veterinario.

Deben dejar de verlo como un coste y verlo como una inversión. "Es tiempo y calidad de vida para nuestras mascotas", ha apuntado Fernández. Cuando lo entienden, son ellos los primeros interesados, porque, además, los cuadros agudos conllevan un gasto mayor, ha agregado.

Cuando llegan en una situación más grave, hay mucho menor margen de maniobra. Si se le va siguiendo, hay muchas más opciones de alargar su vida, que sea mejor y, si enferma, que los costes veterinarios sean menores.

Mejorar la calidad de vida

Si hay que elegir, Gómez de la Vega lo tiene claro: mejorar la calidad de vida es preferible a alargarla. En estas situaciones hay que intentar avanzar y cada vez hay más herramientas desde fisio hasta quimioterapia, ha contado Gómez de la Vega.

Fernández ha destacado la importancia de la labor didáctica con los tutores de mascotas. Es crucial avanzar en las técnicas pero también que ellos detecten cuándo su animal no está bien para que lo lleve cuando antes al veterinario.

Ahora, hay dispositivos que miden todo. Por ejemplo, si come o bebe menos: "Para ellos, que no hablan, es una diferencia enorme".

Por su parte, Bat ha subrayado que en veterinaria es clave orientar a los tutores. Ella misma lo ha experimentado y le da mucha importancia a que le expliquen cómo está la calidad de vida de su mascota, su bienestar, qué le ocurre y cuáles pueden ser las consecuencias en caso negativo. También que le sean sinceros sobre cuándo ya no hay más opción de que viva con calidad de vida para evitarle sufrimiento.

Estrés en la consulta

Otra de las claves que se ha tratado en la mesa es la de cómo detectar el sufrimiento en nuestros peludos. Fernandez ha señalado que, más que por quejas, el dolor se nota en cambios de rutina, como orinar más o menos de lo normal, dejar de comer y beber agua en exceso o en defecto.

Para evitar llegar ahí, es fundamental la prevención, ha subrayado Gómez de la Vega. "No tenerla en cuenta es hacer medicina del pasado". Sin embargo, es cierto que algunos tutores retrasan las visitas a consulta para que sus mascotas no se estresen.

Para eso, ya existe el concepto "consulta blanca", ha expuesto el veterinario. Una visita que no es para recibir tratamiento, sino para que el animal relacione el sitio con algo positivo.

Además, mucha gente está pidiendo consultas a domicilio para evitarles ese estrés a los peludos, ha contado Bat. Ocurre sobre todo con gatos. No obstante, el problema es que estos felinos, con una persona desconocida, aunque esté en su casa, pueden perder la comodidad de mostrar esa debilidad si se encuentra mal.

El estrés para los animales va a ser inevitable, pero hay que acudir a la clínica a pedir consejo para ver cómo abordarlo. Los animales se pueden estresar en consulta, pero hay que saber manejarlo, ha dicho la etóloga.

Ya existen, por ejemplo "clínicas catfriendly" con espacios separados solo para gatos, añadía. Otra forma de que lleguen más calmados es que el trasportín se tape con una tela para que tengan menos estímulos y se pongan menos nerviosos. Incluso, hay sustancias químicas con feromonas para poder calmarles.

Ellos no son los únicos que se estresan. También lo hacen sus tutores, que cada día están más informados. Para eso, es crucial una buena comunicación. Decirles claramente y por escrito qué procedimiento se le va a realizar, qué le puede ocurrir y qué efectos pueden ser normales, ha apuntado Fernández.

En ese sentido, la directora de Perivet y Vetsalud no cree que la Inteligencia Artificial sea un enemigo, sino "una herramienta para una medicina más eficiente, con diagnósticos más rápidos". La clave es cómo el veterinario ayuda al cliente a gestionar tanta información.

Bat también ha observado que ahora hay una mayor demanda de cosas que antes no se pedían. Por ejemplo, ahora hay muchos trabajos sobre distintos tipos de dieta y mucha variedad en el mercado. Eso les obliga a ellos a formarse más para aconsejar bien. A ella, cuenta, le han llegado a preguntar con quién va a ser más feliz la mascota en parejas que se separan.

En este contexto, la comunicación es fundamental porque cuanto más informado está el cliente, es más importante ayudarle a gestionar ese exceso, explicar qué vas a hacer, por qué, qué pasa si no da el resultado esperado, ha manifestado Gómez de la Vega. "Un cliente muy informado demanda una mejor comunicación, más confianza".

No solo se ha hablado de las clínicas. Se ha planteado si las ciudades actuales están diseñadas para que encajen o son un entorno hostil. El veterinario ha sido claro: "Los animales están diseñados biológicamente para vivir en otros lugares y, a veces, la recomendación más realista es reubicarles en otras zonas".

Por ejemplo, un perro con fobia a ruidos fuertes no puede vivir en el centro de una ciudad. Las urbes actuales van mejorando, pero todavía falta mucho, ha afirmado.

Bat está de acuerdo y ha expresado que la capacidad de adaptación existe, pero "si nuestro lugar de origen no es la ciudad, nos cuesta adaptarnos". Otra cosa es que el animal haya vivido en ciudad desde pequeño y tengan más tolerancia al ritmo urbano, pero es necesario adaptar los modelos, ha concluido.