El expresidente del Gobierno catalán Quim Torra será juzgado por un nuevo delito de desobediencia por negarse a retirar de la fachada de la sede de la Generalitat una pancarta con el eslogan Libertad de los presos políticos y exiliados.

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Los hechos sucedieron en mayo de 2019, un mes después de la campaña de las elecciones de abril de ese año durante la que un cartel similar lució en el edificio oficial pese a que su retirada fue ordenada por la Junta Electoral Central. La desobediencia a la JEC le costó a Torra su primera condena a inhabilitación y, con ella, el cargo de president.

El Tribunal Supremo destacó que Torra "es libre de hacer manifestaciones que reflejen su identidad política, pero no de desobedecer al órgano constitucional encargado de la limpieza de los procesos electorales". La sentencia que le impuso la imposibilidad de ejercer cualquier cargo público durante un año y medio se encuentra pendiente de la resolución que el Tribunal Constitucional dicte sobre el recurso de amparo interpuesto por Torra.

El expresidente catalán afronta ahora, ya sin fuero, el segundo proceso penal por el mismo tipo de delito. El Juzgado de Instrucción número 24 de Barcelona ha concluido la investigación y ha dado un plazo de 10 días al fiscal y a la asociación Impulso Ciudadano para que presenten sus escritos de acusación.

Impulso Ciudadano fue la que dio origen al procedimiento penal al recurrir, en junio de 2019, ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) la colocación de la pancarta en la sede oficial del Govern, solicitando como medida cautelar su retirada.

El TSJC accedió a la medida cautelar y dio un plazo de 48 horas a Torra para que procediera a quitar la pancarta de la fachada del Palacio de la Generalitat. El requerimiento se le notificó personalmente el 23 de septiembre de 2019.

El entonces presidente catalán pidió la suspensión de la efectividad del auto que admitió a trámite el recurso y reclamó la paralización de la medida cautelar, lo que el TSJC desestimó el 26 de septiembre.

La Oficina del Presidente de la Generalitat emitió un comunicado en el que anunciaba que Torra volvería a recurrir y que no iba a quitar la pancarta.

El 27 de septiembre, la Letrada de la Administración de Justicia constató que la pancarta seguía puesta en el balcón de la sede de la Generalitat.

"Contumaz rebeldía"

La pancarta fue retirada ese mismo día por los Mossos d'Esquadra tras recibir una orden en ese sentido de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC. Pero volvió a ser colocada el 3 de enero de 2020.

Para la jueza María Antonia Coscollola, existen indicios de una "contumaz rebeldía frente a lo ordenado" por el Tribunal Superior de Cataluña. "Así lo denota la publicación del comunicado en el que el president -ya notificado y requerido personalmente de cumplimiento- manifestó expresamente que no retiraría la pancarta", subraya.

La instructora no atribuye a Torra la nueva colocación de la pancarta el 3 enero. Señala, a este respecto, que "no se ha podido determinar indiciariamente la
persona o personas que colocaron de nuevo la pancarta y tampoco si en
esta nueva acción participó o no (en la toma de decisiones o de otro modo)" el expresidente catalán.