María Peral Brais Cedeira

El careo al que el juez García-Castellón sometió el pasado día 13 al exministro del Interior Jorge Fernández y al que fuera su número dos, Francisco Martínez, no fue solo un cruce de reproches, que los hubo. El exsecretario de Estado aprovechó la diligencia para aportar un nuevo dato comprometedor para su antiguo jefe: "¡Enséñale a Su Señoría qué contactos tienes en la K de tu teléfono!", le espetó.

Noticias relacionadas

La letra K tiene historia en la pieza Kitchen del caso Tándem-Villarejo, en la que se investiga si desde el Ministerio del Interior se articuló una operación ilegal pilotada por el excomisario Villarejo para sustraer al extesorero del PP Luis Bárcenas información comprometedora para el partido.

En junio de 2019 Francisco Martínez protocolizó ante notario unos mensajes de whatsapp que -asegura- le envió en julio de 2013 Jorge Fernández en relación con el operativo montado supuestamente entre Interior y el CNI para localizar el patrimonio oculto de Bárcenas, según él una actuación legal ajena a la denominación de Kitchen. En uno de los presuntos mensajes del ministro aparece la letra K: "Yo lo tendré [el contacto del CNI] al acabar el Consejo, así hemos kedado. Total coordinación y medios. Hay que conseguir esa info...".

El pasado 30 de octubre Jorge Fernández declaró como investigado en la Audiencia Nacional y aceptó el examen de su móvil actual para que se comprobara que no tiene ningún mensaje de Martínez y que no escribe "k" en vez de "qu", lo que se verificó por el letrado de la Administración de Justicia seleccionando al azar varios chats.

El extitular de Interior insistió durante el careo en que él no envió ningún mensaje a Francisco Martínez sobre un operativo relacionado con Bárcenas. "Con K escribirán mis hijos, no yo", argumentó.

"Bastante moderno"

Pero Martínez contraatacó: "Tú sabes que escribes con emoticonos, con palabras en inglés, eres en ese sentido bastante moderno", replicó a Fernández, al que se le escapó una risa escéptica. "¡Enséñale a Su Señoría qué contactos tienes en la K de tu teléfono, a ver si no está Cañizares, por ejemplo. Conozco muy bien cómo escribes, he estado cinco años pegado a ti", añadió el exsecretario de Estado.

Fernández tuvo que admitir que si la identidad de varias personas con las que habla con frecuencia empiezan por CA "a alguno lo pongo con K".

- ¡Vaya! Ahora sí que está la K, exclamó Martínez

El exnúmero dos de Interior se reafirmó durante el careo en que fue Fernández el que en 2013 le pidió que averiguara si el chófer de los Bárcenas era confidente policial. "Yo tengo conocimiento de que existe ese señor porque tú me pides que me informe. La razón por la que yo hago que eso [los mensajes] se plasme en un acta notarial es sencillamente que en un momento dado, como consecuencia de tus numerosas declaraciones en la prensa, creo que innecesarias, me veo solo y señalado como si yo fuese el muñidor de una operación siniestra del Ministerio de Interior que niego que existiese. Y me veo señalado por ti. Me sentí muy enfadado, furioso incluso y muy dolido y considero que debo tomar unas prevenciones de cara a cómo pudiera evolucionar esta pieza".

"No pretendía incriminarte en nada porque sigo pensando que no hay nada en lo que incriminarte", insistió Martínez dirigiéndose a su exjefe.

"Vamos a ver, Martínez", le contestó el exministro. "Empiezo por negar absolutamente esa llamada y el mensaje".

Jorge Fernández explicó que "por desgracia" las noticias relacionadas con los papeles de Bárcenas eran frecuentes desde hacía meses. "Yo no estaba ahí [en los documentos sobre la financiación del PP] ni me interesaba".

"Estoy seguro de que los papeles de Bárcenas te tenían tranquilísimo. Pero alguien te dijo algo porque, si no, de qué me invento yo esto", indicó Francisco Martínez. "Creo que te costará pensar que he pasado de ser secretario de Estado, diputado y letrado de las Cortes a ser falsificador y hacker. No falsifico los mensajes dentro de mi teléfono porque no sabría cómo hacerlo".

El exministro adujo entonces la incoherencia de los mensajes ("Si yo tengo que decirte algo muy importante sabes perfectamente que cojo el teléfono y te llamo, no te mando dos horas después un mensaje diciendo 'es importante'") y añadió: "Estoy convencido de que este mensaje lo has cruzado con alguien, tan convencido de que no lo has cruzado conmigo".

Fernández anunció entonces que dispone de un informe pericial que sostiene que los mensajes reflejados en las actas protocolizadas por el exsecretario de Estado están "manipulados"

Fue un careo agrio e incómodo, en el que se vio más descolocado al exministro. El juez instructor llegó a decirle "si necesita usted una paradita yo hago una paradita". Jorge Fernández se mostró dolido por haber descubierto, a través del móvil que le fue intervenido por el Juzgado, la forma en la que Martínez hablaba de él en los últimos años, antes incluso de la existencia de la pieza Kitchen.

"Estamos aquí por ti"

- Me llamaste idiota integral por haber dicho que yo no gestionaba los fondos reservados. Me has llamado cabrón, hijo de puta, miserable, bobo con distintas personas. No había mucho afecto de ti hacia mí, reprochó Jorge Fernández a Martínez.

- Yo me arrepiento de haber dicho esas cosas en la parte que tienen de falta de respeto, fruto del calentamiento, pero desde el principio he dicho aquí que estaba muy dolido, contestó el exsecretario de Estado.

- Yo hubiera deseado que esta diligencia de careo se hubiera resumido en que 'mira, estaba muy dolido'. En un momento de estrés, en el que te sentías señalado, somos humanos [dijeras] 'me arrepiento y si es preciso pido disculpas'. Y yo te disculparía encantado y aquí paz y después gloria

- Pero ¿de qué me arrepiento?

- De haber hecho esto [las actas notariales]. Que estamos en este careo por ti, porque has hecho estas actas que estás diciendo que no tienen ninguna importancia, pero estamos aquí ante un juez y unos fiscales como investigados. Y yo no sé nada de la operación Kitchen.