La agenda intervenida en su domicilio al comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión desde el pasado 5 de noviembre por presuntos delitos de organización ilegal, cohecho y blanqueo de capitales, incluye varias referencias a Dolores Delgado, actual ministra de Justicia en funciones, con la que habría tenido encuentros que ella niega tajantemente.

"Comida mañana con BG, Lola y Andreu", anotó Villarejo el 23 de mayo de 2017, cuando se encontraba enfrascado en el proyecto Pit. Éste fue el nombre que dio al encargo que le hizo el empresario Ángel Pérez-Maura para que le librara de un procedimiento penal abierto contra él en Guatemala por el presunto pago de 30 millones de dólares en sobornos al expresidente Otto Pérez Molina, entre otros, a cambio de la adjudicación del contrato de construcción y gestión de una nueva terminal de contenedores en la zona de Quetzal. Los investigadores han detectado ingresos en dos sociedades de Villarejo por un importe total de 7,5 millones de euros procedentes de Pérez-Maura.

Una de las anotaciones que figuran en la agenda ese mismo 23 de mayo de 2017, encima de la supuesta comida con Garzón y Delgado, se refiere al proyecto Pit. "Ángel: toque de que vamos a ver nosotros al colombiano directamente". El colombiano es el fiscal Iván Velásquez, comisionado de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), el organismo que investigó junto a la Fiscalía guatemalteca el caso de la terminal de contenedores.

"No he tenido ninguna comida con Villarejo ni en esa fecha ni en ninguna otra, a excepción de la de 2009", asegura Delgado, que ha insistido en que su único encuentro con el comisario fue el que difundió en septiembre de 2018 la web moncloa.com.

La ministra también desmiente la siguiente anotación de José Villarejo sobre ella. Está fechada el 3 de julio de 2017, cuando escribió "confirmada comida mañana" y debajo "BG y Lola".

agenda María Peral

Los apuntes de Villarejo aparecen reproducidos en la pieza Pit del sumario sobre la operación Tándem, cuyo secreto se levantó el pasado lunes por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.

En la pieza figuran numerosas grabaciones realizadas subrepticiamente por Villarejo, que registró las reuniones que tuvo con Pérez-Maura para informarle de los supuestos avances logrados en el control de la causa penal guatemalteca.

Dos de esas reuniones se celebraron el 27 de abril y el 17 de julio de 2017. En ambas, Ángel Pérez-Maura y su hermano Álvaro, que le acompañó, muestran cierta inquietud por la eficacia de las gestiones de Villarejo.

"A mí lo que me preocupa es el Mago, vamos a ver qué cojones pasa con el Mago (...) porque las semanas pasan", dice Ángel Pérez-Maura en referencia a Baltasar Garzón, a quien Villarejo denomina el Mago y a quien el comisario contrató supuestamente para que ayudara al naviero. "Estamos...hombre ya... el Mago está haciendo las cosas con los tiempos que le marcamos", le intenta tranquilizar Villarejo, "es decir, procura que sea antes del verano como habíamos dicho tal y cual, y él lo está haciendo poco a poco, él mantiene unas muy buenas relaciones con el colombiano...".

El 17 de julio Villarejo asegura a los Pérez-Maura que Iván Velásquez ha viajado el 6 de junio anterior a Madrid para participar en un acto de Intermón-Oxfam y "cuando el Mago se enteró de que estaba, él también fue a las reuniones éstas y obviamente ha estado hablando con él".

Según Villarejo, Garzón y Dolores Delgado llevaron a Velásquez a una entrevista que éste quería tener con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, para quejarse de que "no se había tomado ninguna medida" contra Pérez-Maura. Guatemala pidió la extradición del empresario español en abril de 2016, pero se había archivado al no haberse remitido la documentación necesaria. El expediente se reactivó en julio de 2017, aunque la extradición fue denegada finalmente por la Audiencia Nacional en mayo de 2018.

"Afortunadamente ahí el Mago lo que hizo fue decirle [a Velásquez]: 'Oye, yo te ayudo, te llevo a la persona y tal y cual'. Tuvieron una reunión con el fiscal jefe actual y con la segunda de a bordo que es María Dolores, Lola, que es la que lleva el tema de antiterrorismo y también la que lleva todo el tema de extradición etc (...). La suerte es que se quedó el lván muy tranquilo, con lo cual no nos consta que haya hecho ninguna otra reunión más en la Audiencia", explicó Villarejo a Pérez-Maura.

"Lola es muy tronca, muy amiga mía", añade Villarejo, que aseguró a su cliente que, en cuanto Iván Velásquez se marchó de la reunión, Delgado se quedó con el fiscal jefe y le dijo "Mira, ni puto caso" a las peticiones del colombiano para que se actuara contra Pérez-Maura.

Tal reunión en la Audiencia Nacional no existió, según todas las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL. La ha desmentido la Cicig y la niegan tanto Garzón como Delgado (a la que sus amigos y conocidos nunca llamarían María Dolores, nombre que detesta). En la misma línea fuentes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional afirman que esa reunión no se produjo: "Jesús Alonso nunca se ha reunido con Iván Velásquez", han indicado a este medio.

Delgado, además, ni siquiera intervino en el procedimiento de extradición de Pérez-Maura, según han señalado tanto la Fiscalía de la Audiencia Nacional como la Fiscalía Anticorrupción.

El exjuez Garzón, por su parte, ha negado haber trabajado en el proyecto Pit. "Ni una gestión y ni un euro", afirma. Tanto él como Delgado aseguran estar sufriendo un daño reputacional enorme por las "falsedades" de Villarejo.