El juez Ramiro García de Dios, que instruye la investigación del presunto chivatazo de "una jueza amiga de la casa" por el que el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, pudo saber que estaba siendo investigado en el marco de la Operación Lezo, ha sobreseído y archivado la investigación.

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Según un auto emitido este miércoles, García de Dios indica que "las actuaciones practicadas acreditan que estamos ante un supuesto constitutivo de infracción penal, si bien no existen motivos suficientes para atribuir su perpetración a persona alguna determinada, por lo que es procedente (...) decretar el sobreseimiento provisional de estas actuaciones".

La existencia de ese presunto chivatazo se detecta en una conversación intervenida por la Unidad Central Operativa (UCO) entre Ignacio González y el exministro Eduardo Zaplana adelantada por EL ESPAÑOL, durante la que el primero contaba que el presidente de La Razón, Mauricio Casals, le había contado cómo se habían enterado él y Edmundo Rodríguez Sobrino (también investigado en la causa) de que estaba siendo investigado: "Edmundo está 'acojonao', me ha dicho que le están grabando o no sé qué (...). Es que tenemos una amiga de la casa que es magistrada, que ha 'llamao' para decir 'oye, cuidao que han grabao una conversación de Edmundo muy extraña'".

Después de tomar declaración a los testigos Edmundo Rodríguez Sobrino, Mauricio Casals e Ignacio González y enfrentar en un careo a los dos segundos para dirimir las contradicciones de ambos, el juez dice que "no ha sido posible averiguar la identidad de la magistrada" y decide archivar la investigación ante la falta de colaboración de Mauricio Casals. 

"Evidentemente, basta la lectura del resultado de lo actuado y la audición de las grabaciones realizadas para llegar a la conclusión de que el testigo Mauricio Casals Aldama no ha querido revelar a la autoridad judicial la identidad de la "magistrada amiga de la casa", ya que el testigo Ignacio González González se ratificaba en su declaración en esta sede judicial en las dos ocasiones en que ha intervenido en diligencias, y ha reconocido el contenido de la grabación telefónica en que mantiene una conversación con el señor Eduardo Zaplana. En suma, al desconocer la identidad de la “magistrada amiga de la casa”, habrá de proceder al
sobreseimiento provisional y archivo por falta de autor conocido", expone el juez en su auto.

El caso, aún así, continuará investigándose en la Audiencia Nacional puesto que había un conflicto de competencias para ver si correspondía al juzgado central de instrucción o al número 32 de Plaza de Castilla.