Sevilla

La apuesta europea, internacionalista, del Partido Popular pasa de manos. La lideró Pablo Casado en sus tres años y medio al frente de la formación, tratando de hacer valer el peso de ser el más grande de la UE, junto a la CDU-CSU alemana. Ahora, con Alberto Núñez Feijóo, se están recolocando las fichas en el tablero. No será tanto él quien lo impulse, sino Esteban González Pons. Y junto a él, las alianzas que él tiene tejidas y otras que ya estaban, con Tono López Istúriz como eterno alto cargo del Partido Popular Europeo.

Además, es que "Europa está en un momento crucial, con un cambio de reglas de juego, con un nuevo escenario internacional, y ahí hace falta que se escuche la voz de España". La cita, palabra arriba, palabra abajo, es atribuible a los dos líderes del PPE que intervinieron este sábado en el XX Congreso del PP en Sevilla: Manfred Weber y Margaritis Schinas.

El primero, alemán, bávaro, líder popular en el Parlamento Europeo y aspirante a presidir el PPE el próximo mayo. El segundo, griego, vicepresidente de la Comisión Europea y "amigo de España, esa gran nación por su historia, su economía y su peso político".

La mañana en Sevilla fue una apuesta europeísta, no exenta de críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, al que ambos señalaron por usar los fondos europeos más por su propio interés de poder que "pensando en el futuro de España y de Europa".

La ucraniana Yasko

Una apuesta europeísta basada en la defensa de los valores de la libertad, que vino precedida por una intervención estremecedora, la de Lisa Yasko. La diputada ucraniana de 31 años ha tenido que salir de su país a causa de la guerra, tiene a su marido preso político en Georgia "en manos de Putin" y a sus padres bajo las bombas.

Lisa Yasko, diputada ucraniana del partido de Volodímir Zelenski, aplaudida por Esteban González Pons y los compromisarios del XX Congreso del PP. Efe

Y trajo el sonido de esas explosiones y de las sirenas antiaéreas, reproducidas desde su móvil ante el micrófono: "Se han dejado de oír los pájaros cantores en Kiev, ahora sólo suena esto... pero no tengan miedo, nosotros no lo tenemos, nuestro presidente no lo tiene. Ayúdennos, eso sí, luchamos por Ucrania, pero también por España, por Europa".

Casi se escucharon los vellos poniéndose de punta a los miles de compromisarios y líderes políticos en el Fibes de Sevilla. Mientras Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, faltaba en Sevilla por ir a Kiev, a entrevistarse con Volodímir Zelenski, Yasko viajó a Sevilla, "huyendo incluso a pie" hasta la frontera. Es decir, mientras una líder popular europea mostraba el apoyo del PPE al pueblo ucraniano, una diputada del partido de Zelenski explicaba a los europeos lo necesario que es "que apoyen nuestra integración en la UE".

El alemán Weber

Tras ella, habló Manfred Weber: "Tenemos mucho en común, Alberto", dijo desde el atril hablándole a Feijóo. "Yo soy bávaro y tú gallego, ambos procedemos de regiones orgullosas, que es la mejor manera de construir la identidad europea, reconociendo nuestras raíces y trabajando por lo común".

En contra de su fama de político frío, Weber hizo un discurso muy poderoso, muy político, y hasta en algunos momentos vibrante, en el que comenzó recogiendo el testigo de Yasko. "Europa vive tiempos cruciales, hay una guerra en Europa. Vladímir Putin no sólo ha atacado Ucrania, sino a todos nosotros. Ha atacado el modo de vida europeo. Putin quiere destruir la paz y la libertad en Europa. Tenemos que pararlo, queridos amigos".

Juanma Moreno saluda a Alberto Núñez Feijóo, junto a Pablo Casado y Mariano Rajoy. Efe

Pero de inmediato, recordó que un problema europeo es "la falta de peso" de España. Por ejemplo, "en esta crisis energética" con sus decisiones erráticas, o con la incógnita de "adónde van los fondos de recuperación europeos" que recibe España. Porque quien la gobierna España, dijo, "está menos interesado en el futuro que en las próximas elecciones".

Para Weber, ése es el problema de Europa. Y el problema de España es que "tiene el peor Gobierno en el peor momento". Para Weber, el problema es que "cuando en Europa habla Scholz, cuando habla Draghi, cuando habla Macron, se echa en falta la voz de España, el peso de España".

El político alemán demostró estar muy informado de la realidad histórica de nuestro país, al menos desde el punto de vista del centro derecha. "Se da la circunstancia de que los socialistas siempre invierten mal, gastan mal y de más... y luego tiene que venir el PP a arreglarlo", explicó, "muy pronto, amigo Alberto, te tocará volver a hacerlo... porque España necesita un cambio cuanto antes, y Europa necesita a España ya".

En estos tiempos de crisis encadenadas, Weber sostuvo convencido que, precisamente por eso, "estos son tiempos para el PPE". Un partido proclamó, "con determinación, con ideas serias para el futuro". Y por eso, en España, "son tiempos para el PP". En su empeño por retratar a Pedro Sánchez como "un desastre", el político bávaro elogió a Aznar y a Rajoy como "dos ejemplos, dos faros del buen gobierno, arquitectos del futuro".

Y, de nuevo en contraste a la labor de "quien introdujo a España en el euro" y de "quien la salvó de la intervención en la crisis financiera", recordó que aquellos gobernantes del PP "hicieron las reformas, crearon los empleos, y lucharon por la verdadera igualdad". Y concluyó: "Presidentes, Europa y España os deben mucho".

Sobre todo, porque "el dinero europeo, los fondos de recuperación, son para el futuro. ¡Son para todos los españoles, señor Sánchez, no para el bien de su partido! ¡El PP es más necesario que nunca en España!", concluyó.

El polaco Tusk

Weber tiene todas las trazas de estar a punto de vivir en mes y medio lo mismo que Feijóo, pero a nivel europeo. Otro de sus parecidos con el gallego es que, al menos de momento, es candidato único a la presidencia del Partido Popular Europeo. Pero antes que él había intervenido en un vídeo enviado, desde Varsovia, Donald Tusk.

El presidente saliente de los populares europeos, está en plena campaña para recuperar el poder en Polonia frente al populismo de extrema derecha del PiS. E impulsando la acogida de refugiados ucranianos en su país, además de la apuesta de los populares europeos por el desarrollo de la Europa de la Defensa y de la Política Exterior: "El PP, y el PPE son el partido de los trabajadores, de los agricultores, de los marineros, y de la moneda común", dijo.

Tusk insistió en este mensaje: "Somos el partido que reconstruyó Europa tras la II Guerra Mundial, el del euro, el que impulsó los fondos de recuperación tras la pandemia. Somos el partido de la igualdad, el de las reformas correctas, el de la prosperidad y, sobre todo, el partido de la paz".

Para añadir, al final, que "el PP es más necesario que nunca" y cerrar con un encargo y una oferta: "Hoy vuelve el mejor partido popular. Alberto, eres el líder necesario en el momento necesario. Cuenta conmigo y con el PPE para que el cambio político en España sea pronto una realidad. ¡Viva Europa, viva España y viva el PP!".

El griego Schinas

Margaritis Schinas es vicepresidente de la Comisión, encargado de las políticas de defensa del Modo de Vida Europeo. Un cargo que sonó a mofa en 2019, cuando se creó, y que ahora, con la guerra en Ucrania, "con el ataque de Putin a los valores y principios de la Unión, la democracia y la libertad", parece más adecuado que nunca. "Europa vive momentos trascendentales".

Schinas, "del otro lado del Mediterráneo", es un griego casi español, casado con una asturiana y padre de hijos con nombre español. Y como encarnación de los valores que de este a oeste del continente nos conforman, proclamó en Sevilla, "esta hermosa e histórica ciudad", que más allá de las amenazas y los desafíos, "Europa encuentra respuestas en los momentos más graves. Hoy está más fuerte, más unida y decidida".

Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea, en el XX Congreso del PP, en Sevilla. Efe

Como cierre del círculo europeo y amenazado desde fuera y desde dentro, Schinas recordó que "ahora que nace una nueva UE, que se fortalece en soberanía militar, política y energética, toca recordar que esto no debe ser dado por sentado, debe ser alentado. No es un lujo evitable, es una necesidad existencial". Y que si España "es un gran país, venerado", por su peso histórico, su democratización y modernización, "eso hace de España un interlocutor necesario"... que hoy falta.

"La cuestión es si la voz de España se escucha suficientemente", advirtió. "Yo soy un amigo que conoce y quiere a España, por eso os digo con pena que el peso de España sólo puede crecer". Cuando el tablero está cambiando, concluyó, eso sólo se puede hacer con determinación y con alianzas en Europa. Por eso, "contad conmigo, con Esteban, con Tono y con todos los eurodiputados del PP".

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