Dice el artículo 188.3) del Reglamento del Congreso que "los tiempos se distribuirán por el presidente y los intervinientes, sin que en ningún caso la tramitación de la pregunta pueda exceder de cinco minutos". Sin embargo, la batalla de este miércoles entre el presidente y el líder de la oposición duró casi ocho minutos. Y en el reparto, un "error" de la presidenta, Meritxell Batet, con los cronómetros otorgó a Pedro Sánchez casi un minuto más que a Pablo Casado. Precisamente en uno de los días con acusaciones cruzadas más de fondo de toda la legislatura.

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"¿Pero esto qué es?", se oyó gritar desde los escaños populares cuando a Casado se le cortó el micrófono en su réplica pasados apenas 10 segundos y, sin embargo, Batet volvió a dar la palabra a Sánchez. 

La bronca provocó que Batet exigiera "¡silencio!" y que el presidente pusiera en duda el espíritu democrático del PP. Sánchez espetó que "éste es el problema, señorías, que la derecha no acepta que gobierna la izquierda de manera legítima porque les ha ganado las elecciones".

La bronca se visualizó entre los diputados del PP, escandalizados porque habían visto cómo "en la primera intervención de Sánchez no se puso el crono en marcha hasta pasado casi un minuto". Y es que desde el hemiciclo se puede seguir el contado, en las pantallas simultáneas.

"Será por los abucheos"

Es cierto que de los ocho minutos de duración de la bronca cruzada se podían descontar casi un minuto de aplausos emocionados, entre los que la bancada del PP le dedicó a Pablo Casado y la que la bancada socialista le otorgó a Pedro Sánchez. Pero la misma web del Congreso, que ofrece los vídeos recortados de cada intervención, demuestra que Sánchez habló un total de 3 minutos 22 segundos y Casado no más de 2 minutos y 28 segundos.

Este periódico se puso en contacto con el entorno de la presidenta Batet, para recabar una explicación sobre las quejas del PP. En plena sesión de control, una portavoz cercana a la Presidencia del Congreso atribuyó el desequilibrio en las cuentas "probablemente a los aplausos y los abucheos", a la espera de que la presidenta de la Cámara pudiera salir de la sesión y diera su propia versión de los hechos.

Más tarde llegó la explicación oficial de su error. "Ha sido un error por la pantalla táctil, que no se ha activado bien. A veces pasa. Pero he sumado los tiempos y el presidente ha hablado tres minutos. En cualquier caso, ha sido un error", explicó la presidenta a este periódico.