El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha considerado que la decisión del Tribunal Supremo de revocar el tercer grado a los presos del 1-O "es un insulto a todos los demócratas".  

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"Son castigados por una justicia carcomida, vieja y caduca por el simple hecho de defender sus ideas. La amnistía para todos los represaliados es urgente", ha dicho en un mensaje en Twitter este viernes. 

El Supremo destaca que es preciso que transcurra un periodo de tiempo mayor para evaluar adecuadamente la evolución de los internos y el tratamiento penitenciario, máxime cuando se trata de condenas elevadas (de 9 a 13 años de cárcel) de las que ninguno ha cumplido la mitad, y la mayoría ni siquiera una cuarta parte.

"Venganza del Estado"

Misma línea han mantenido los encarcelados. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha acusado al Tribunal Supremo de dictar "venganza de nuevo", al igual que el secretario general de JxCAT, Jordi Sànchez, y el exconseller Jordi Turull.

"El escarmiento, la venganza de Estado y la aplicación del derecho penitenciario del enemigo no deja ningún margen para las sorpresas", ha manifestado Turull en un mensaje en su cuenta de Twitter, en el que ha añadido los hashtags 'Persistamos' y 'No surrender'.

Tampoco le supone una sorpresa la decisión del Supremo a Sànchez, que cree que la tenacidad del Estado y del Supremo para intentar "hundir" a los presos del 1-O es constante y previsible. "Retuercen la ley, cambian jurisprudencia, destrozan garantías penales y derechos. España lo vale. Y aquí, mientras, aún buscamos el hilo perdido que nos hizo ser tan fuertes el 1-O", ha apuntado.

"Amnistía"

El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha insistido en pedir "amnistía y autodeterminación". "No lo olvidemos: los presos y los exiliados no somos la visualización de ninguna derrota. Hoy más que nunca, amnistía y autodeterminación. Serenidad, coraje y ni un paso atrás. ¡Viva Cataluña libre!", ha destacado en Twitter con el hashtag 'Lo volveremos a hacer'.

En un comunicado posterior, Òmnium ha acusado al Supremo de "jugar sucio" al denegar el tercer grado a los presos del 1-O, por lo que sitúan la amnistía como el único antídoto posible.

"El Estado es una cárcel"

El exconseller Raül Romeva también ha criticado la decisión del Tribunal Supremo de revocarle el tercer grado: "Poco a poco este Estado va convirtiéndose en una gran cárcel".

En un apunte en Twitter, Romeva ha dicho que "se confirma el más previsible de los escenarios" de que el Supremo revoque el tercer grado al considerar que se trata de una medida prematura. "El Supremo ha vuelto a dictar sentencia. Poco a poco este Estado va convirtiéndose en una gran cárcel, una democracia fallida que están creando ellos mismos", ha zanjado.

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha asegurado que ve "injusticia, venganza y arbitrariedad" en la decisión del Supremo. "Nacionalismo judicial que pasa por encima de todos los derechos fundamentales. Todo el apoyo, compañeras y compañeros", ha dicho en Twitter.