Es la primera vez que Albert Rivera habla de lo que pasó. No se trata de su primera rueda de prensa tras abandonar la política -ya compareció para anunciar su fichaje por un bufete de abogados-, pero sí de su debut en el capítulo de las explicaciones.

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En lo sustancial, el expresidente de Ciudadanos no ha variado su diagnóstico. Echa balones fuera y reitera que nunca tuvo la posibilidad de pactar con Pedro Sánchez. Pero esta mañana, durante la presentación de su libro (Espasa, 2020), ha arrojado un matiz: "Debí hacerle antes la oferta de desbloqueo porque así le habría desenmascarado".

Ya al borde de la repetición electoral, el entonces líder liberal lanzó una propuesta al presidente del Gobierno, pero el electorado no la contempló como sincera y le penalizó con la pérdida de 47 escaños. A ojos de Rivera, Sánchez "ya tenía activada la maquinaria de las elecciones" y con una oferta más temprana le habría dejado en evidencia. "Si hubiera hecho antes esa oferta, quizá yo habría sobrevivido electoralmente", ha apuntado.

En definitiva: el actual Gobierno -según Rivera- nada tiene que ver con sus postulados ni con sus acciones como líder de Ciudadanos. Se circunscribe a la voluntad de Pedro Sánchez.

Rivera ha deslizado que el propio jefe del Ejecutivo le dijo que tenía pensado alcanzar un acuerdo con Podemos y los nacionalistas. "Duermo tranquilísimo con las decisiones que he tomado", ha sintetizado.

En clave numérica, el ahora abogado ha asegurado que se le fue un millón y medio de votos a la derecha y "sólo 200.000 a la izquierda". "Me quedé en medio de las dos trincheras con la bandera blanca. Muerto. Se beneficiaron Sánchez y Vox. Sánchez hizo bien como estratega", ha aseverado.

Sin entrar en demasiados detalles, Rivera ha dicho haber sufrido presiones del Ibex, pero no ha especificado cuáles. Juan Carlos Girauta, su otrora compañero de partido, señaló directamente al Banco Santander, pero él no ha mencionado ningún nombre propio. “Me choca que la patronal o un banco hagan informes señalando quién tiene que pactar con quién”, ha criticado.

Sobre Sánchez y Arrimadas

En su libro, Rivera define a Sánchez como alguien capaz de todo con tal de mantener el poder. Durante la rueda de prensa, también ha incidido en esa idea: "Yo no le daría el pésame a un etarra, no me sentaría en una mesa con Torra y no pactaría la economía de este país con Podemos".

El expresidente de Ciudadanos ha guardado un estricto silencio sobre el rumbo emprendido por Inés Arrimadas. La estrategia de la jerezana nada tiene que ver con la suya. El actual partido naranja está dispuesto a pactar los Presupuestos con Sánchez y apuntilló la prórroga de los estados de alarma. ¿Qué le parece?

"Yo viví mi etapa política con libertad a pesar de los intentos externos e internos de tutela. Me fui para conservar esa libertad. Por eso, ahora voy a ser el último que vaya a intentar tutelar Ciudadanos. Tengo una excelente relación de amistad con Inés", ha resumido.