Carlos Frías Alberto D. Prieto

El PSOE y Unidas Podemos tienen ya un borrador de los Presupuestos Generales del Estado "muy avanzado" que incluiría subidas de impuestos en el tramo del IRPF a las rentas más altas y para los grandes patrimonios.

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Los retoques fiscales serían sólo eso, retoques, ya que no consistiría en la reforma fiscal pactada entre las dos formaciones durante las negociaciones para conformar el Ejecutivo en enero, según confirman fuentes del lado morado del Gobierno a EL ESPAÑOL. El PSOE haría así un guiño a su socio de Gobierno para poder seguir negociando el resto de aspectos fiscales con otros actores políticos.

La elaboración del documento se ha llevado mano a mano entre la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el responsable del área económica de Podemos y secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez.

Los dos se empezaron a reunir el pasado 2 de septiembre, y desde entonces los encuentros han sido constantes. La más que posible subida de los tipos impositivos alejaría a Ciudadanos de las cuentas del Estado, y acercaría a ERC y Bildu para su aprobación.

Reuniones

De hecho, el vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, se ha reunido durante esta semana con los dos partidos independentistas para lograr amarrar su apoyo. En una entrevista concedida este mismo jueves a Carne Cruda, Iglesias desvelaba que ofreció a las formaciones abordar "la transición política más importante de los últimos 40 años" para "reformar el Estado".

Iglesias salió convencido de sendos encuentros de que tanto Gabriel Rufián (ERC) como Mertxe Aizpurúa y Oskar Matute (Bildu) apuestan por la "estabilidad" del Estado, lo que pasa por la aprobación de los PGE. Con ambas formaciones, Unidas Podemos insiste en que mantiene "más similitudes que diferencias".

El trabajo realizado por Montero y por #lvarez vendría a constatar que la parte del PSOE en el Gobierno no vería con malos ojos que los presupuestos se aprobasen con los votos del llamado Gobierno Frankenstein, dejando de lado a Cs. "No han salido de la foto de Colón", respondió Sánchez a Rufián durante la primera sesión de control al Gobierno del curso político.

Presos y diálogo

Encima de la mesa siguen estando la mesa de diálogo en Cataluña y el acercamiento de los presos etarras al País Vasco, aunque tanto Bildu como los republicanos habrían dejado sus posiciones maximalistas con relación al independentismo de las dos comunidades.

En el Gobierno son conscientes de que a quien le tiene que cuadrar las cuentas es a Bruselas, que mirará con lupa cada detalle que se apruebe, por lo que tendrán que perfilar la senda de déficit, el techo de gasto, el plan de control de la deuda y el destino local y sectorial de los fondos de recuperación europeos frente a la pandemia de la Covid.

El Ibex, con quien Sánchez se hizo las primeras fotos a la vuelta de verano, y las instituciones europeas, de donde volvía el día que se grabó el vídeo de los aplausos, son los interlocutores principales. Fuentes del Ministerio de Hacienda confirmaron a este periódico que en la ronda de Iglesias y en la de Calvo no se habló de euros. Y que el plan de reforma fiscal se ha pospuesto definitivamente "hasta que cambie el panorama".