Siete años han pasado desde que Pablo Iglesias mostrara su repulsión hacia los medios de comunicación privados que no estuvieran bajo el ala del Estado. Una opinión que compartía en varias entrevistas y que vuelven a la actualidad tras la pregunta del último CIS en tiempos de coronavirus: "¿habría que limitar la información a fuentes oficiales?".

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"Si la información es un derecho, en la medida en que un derecho se convierte en susceptible de mercantilización y en susceptible de ser una propiedad privada, se convierte en un privilegio. Por lo tanto, lo que ataca la libertad de expresión es que la mayor parte de los medios sean privandos. Incluso que existan medios privados ataca la libertad de expresión, hay que decirlo abiertamente", afirmaba el vicepresidente segundo del Gobierno en 2013.

Era noviembre de 2013 y en esta entrevista a GalizaAnoZero.tv se mostraba contundente: "La mejor definición del periodismo se la leí a Luca Casarini hace unos diez años: el periodismo es un arma que vale para disparar. Punto. Ya está".

Más temeroso se mostraba este jueves en una entrevista a La Sexta: "es un tema que preocupa a todos los ciudadanos. La mentira el bulo y la manera en la que está actuando la ultraderecha política y mediática daña lo más valioso que tenemos que es lo común, la defensa de lo colectivo y la defensa de la legalidad y las reglas institucionales".

Según el CIS de Tezanos, el 66,7%, cree que hay que restringir y controlar las informaciones y tener "sólo una fuente oficial de información". No es algo demasiado alejado de lo que que pedía Iglesias en esa entrevista hace siete años: " deben estar controlados por una cosa que se llama Estado, con todas sus contradicciones, pero que es representativo en última instancia de la de la voluntad popular".

Director de TV

"Al periodismo se le puede rodear de todas las flores y honores que queramos. Es una profesión honrosa, clave para que exista la democracia… los medios son la garantía de la pluralidad y libertad de expresión, todas las bellezas que queráis los medios de comunicación... son armas, aseveraba el ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Y añadía su máxima aspiración entonces, dos meses antes de fundarse Podemos: "A mí me gustaría que un partido de izquierdas ganara las elecciones y me nombrara director de una televisión pública. Lo demás lo veo muy complicado".

Hablaba de un pacto de Gobierno entre los socialistas e IU: "Me parecería crucial y lo digo siempre medio en broma medio en serio: el precio para que yo apoyara un terrible acuerdo de Izquierda Unida con los reformistas traidores proTroika del PSOE sería que pusieran en nuestras manos una televisión, tomando como ejemplo lo que han hecho en Ecuador, en Argentina y en Venezuela".

Cañones o periodistas

También en 2013, en una entrevista a la televisión chavista, profundizaba sobre esa comparación entre periodistas y soldados: "Hay quien tiene cañones, quien tiene misiles y quien tiene presentadores de TV". "Es antidemocrático que en España los grandes medios de comunicación sean de propiedad privada de multimillonarios", aseguraba.

La relación entre Podemos y los medios ha tenido sus momentos críticos. Ya en 2017 la Asociación de la Prensa de Madrid tuvo que emitir un comunicado ante la petición de amparo de varios periodistas que decían sentirse "acosados y presionados por el equipo directivo de Podemos, encabezado por Pablo Iglesias". Apuntaba que sus ataques se materializaban "de manera reiterada y desde hace más de un año en ataques a periodistas en sus propias tribunas, en reproches y alusiones personales en entrevistas, foros y actos públicos, o directamente en Twitter".

“Considerados los testimonios y las pruebas documentales aportados por estos periodistas, la APM exige a Podemos que deje de una vez por todas la campaña sistematizada de acoso personal y en redes que viene llevando a cabo contra profesionales de distintos medios, a los que amedrenta y amenaza cuando está en desacuerdo con sus informaciones.", afirmaba la nota.