Bruselas

Enésimo intento y nuevo fracaso. El grupo de los Verdes en la Eurocámara ha vuelto a dar portazo este miércoles a la petición de entrada formulada por Carles Puigdemont y Toni Comín, que desde que fueron reconocidos eurodiputados de pleno derecho no han logrado cobertura de ninguna familia política.

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La eurodiputada de Esquerra Republicana de Catalunya, Diana Riba, se ha reunido con los copresidentes de los Verdes, el belga Philippe Lamberts y la alemana Ska Keller, para interceder por Puigdemont. Pero el encuentro sólo ha servido que persisten "muchas divergencias" entre las partes y emplazarse a seguir negociando.

El grupo de los Verdes en la Eurocámara está formado por dos pilares: por un lado, el Partido Verde Europeo; por el otro, la Alianza Libre Europea (ALE), que reúne a las fuerzas nacionalistas y secesionistas de la UE. ALE, a la que pertenece ERC y en cuya dirección está Riba, apoya la entrada de Puigdemont y Junqueras. Los Verdes se resisten por los tratos del expresidente catalán con los nacionalistas flamencos de la NV-A, que son de derecha radical.

"Para nosotros su adhesión plantea un problema", dijo la semana pasada el Lamberts. "Es incoherente que esos miembros pidan adherirse a un grupo cuyos valores son claramente los opuestos a los de sus mejores amigos belgas. Hay una incoherencia que no es el fruto del azar y la lógica debería conducir a esos dos miembros a unirse al grupo donde está el partido de sus mejores amigos", reclamó. 

El copresidente de los Verdes se queja de que Puigdemont ni siquiera le ha llamado para negociar su adhesión y le sugiere que se vaya al grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, donde está la N-VA y también Vox.

La decisión se retrasa sin plazos

"Hemos constatado que sigue habiendo muchas divergencias entre las dos partes, pero también hemos constatado que las dos partes tenemos ganas de llegar a una  solución, que ninguna de las dos se imponga a la otra", ha explicado Riba al término de la reunión con los copresidentes de los Verdes.

Las dos partes han acordado seguir negociando, pero no se han puesto ningún plazo pese a que la Eurocámara ya ha iniciado los procedimientos para levantar la inmunidad a Puigdemont y Comín, tal y como ha pedido el Tribunal Supremo. Tampoco han optado por la solución más expeditiva, que sería que los 74 eurodiputados Verdes voten.

"Si al final no se llega a un acuerdo consensuado, siempre tenemos la opción de ir al grupo. Que en el grupo pueda haber un debate abierto y que todos los eurodiputados de las dos formaciones puedan hablar y todos puedan votar individualmente", ha dicho Riba.

Pero si la votación en grupo se retrasa a febrero, Puigdemont perdería muchas opciones ya que el brexit significará la salida de eurodiputados que le apoyarían, como los nacionalistas escoceses o galeses.