El efecto Errejón se evaporó poco después de comenzar la campaña electoral. El proyecto no cuajó y lleva un par de meses sumido en la irrelevancia mediática. No obstante, en el Congreso más fragmentado de la democracia reciente, un partido de tres escaños -contando el de Compromís- se torna imprescindible. La investidura de Pedro Sánchez no habría prosperado sin los votos de Más País.

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Debido a esa debilidad aritmética, Íñigo Errejón apenas dispuso de minutos para intervenir en el debate. Dio las gracias "al señor Sánchez" y a "Pablo" por el acuerdo. También verbalizó: "Este Gobierno cuenta con nuestro apoyo".

Tras el apretón de manos al presidenciable, hizo lo propio con Iglesias, al que hacía tiempo no saludaba, y subió las escaleras a paso rápido. Entre los pretéritos abrazos y el enfrentamiento, los dos excompañeros encontraron un término medio. ¿Cómo se traducirá ese gesto en la legislatura que empieza?

"No ha habido reconciliación... Eso implicaría algo más personal y no es así. Pero el enfrentamiento ya ha pasado. Van a poder trabajar juntos", reseñan a este periódico fuentes solventes de Más País.

"Los políticos no tienen por qué ser amigos. Cada uno ha hecho su camino... No va a haber problemas en ese sentido", apunta un estrecho colaborador de Errejón. "Programáticamente, nos sentimos muy cerca de este gobierno. Vamos a apoyar y a colaborar", señala.

El apretón de manos con Iglesias, que desató el murmullo en las distintas bancadas, "no estaba preparado". "Surgió así, de manera espontánea", apuntan desde el equipo de Errejón. Iglesias y Montero comenzaron el aplauso a las palabras de su excompañero. Un gesto que reprodujeron los diputados de Unidas Podemos.

"Más cerca de Podemos"

Más País, a diferencia de Teruel Existe, ERC o el BNG, no vendió caro su apoyo. Las mayores exigencias llegaron a través de Compromís, que concurrió a las elecciones de manera conjunta. Los de Baldoví sí reclamaron, entre otras cosas, apoyo al sector citrícola frente a las importaciones y el desarrollo de importantes infraestructuras.

En cualquier caso, las negociaciones del equipo de Errejón fueron con el PSOE, y no con Unidas Podemos. "Fue así porque es el funcionamiento habitual", explican en Más País.

Sin embargo, y en contra de los dardos que les lanzaron en campaña, los errejonistas se definen "mucho más próximos" a los postulados de Iglesias que a los de Sánchez: "Eso por supuesto. Con Podemos no hubo demasiadas diferencias más allá de lo ecológico. Eran divergencias más relacionadas con el diagnóstico y la forma".

En Más País ponen como ejemplo de lo que sucederá en el Congreso la situación actual en la Asamblea de Madrid: "Hay una colaboración fluida. No nos vamos juntos de cañas, pero políticamente la relación es buena".

"Este Gobierno cuenta con nuestro apoyo. Debió haber nacido hace cuatro años, en muchas mejores condiciones y habiéndonos evitado mucho desgaste. Nunca es tarde si la dicha es buena y esta es una gran oportunidad. Enhorabuena por el acuerdo y muchas gracias, señor Sánchez. Enhorabuena por el acuerdo y muchas gracias, Pablo", fueron las palabras de Errejón desde la tribuna.