Prohibir el aborto. Poner fin a la "cultura de la muerte". Esta es una de las señas de identidad de Vox, que en su programa electoral pone de relieve la importancia de la defensa de la vida "desde la concepción hasta la muerte". Incluso propone eliminar de la sanidad pública la interrupción voluntaria del embarazo. Ahora, en su lucha por defender la vida, Vox enarbola la bandera antiabortista y presenta en varias comunidades autónomas medidas contra el aborto y a favor del fomento de la natalidad, como la baja maternal escolar, becas o cheques de ayuda.

La formación de extrema derecha no quiere que ninguna menor se quede sin tener a su hijo porque no ha encontrado apoyo. Este es el discurso que defiende en una Proposición No de Ley que ha presentado Vox en las Corts Valencianas, a la que ha tenido acceso el diario Levante

El contenido es prácticamente idéntico a la propuesta que hace tres semanas hizo Vox en la Asamblea de Madrid y que fue aprobada con el apoyo de PP y Ciudadanos. En ella, el grupo parlamentario dirigido en Madrid por Rocío Monasterio solicitó poner en marcha un plan de apoyo escolar para adolescentes embarazadas e implantar la baja maternal escolar que hiciera compatible ser madre y estudiante. Y daba cifras no oficiales: 2.200 adolescentes se quedan embarazadas cada año y el 70% de ellas aborta. Es decir, que 700 mujeres menores son madres cada año en la Comunidad de Madrid, todas ellas en riesgo de fracaso escolar y víctimas de acoso. Todo según el texto que presentaron, que no explica de qué tipo ni de dónde provenían los datos que ofrecían.

Aulas especiales, horarios adaptados...

Esta baja permitiría a las adolescentes ausentarse del colegio durante el tiempo necesario para la crianza de sus hijos sin que se vea mermada su formación. Ya en su regreso a clase, Vox propone la creación de aulas especiales con espacios físicos y horarios adaptados a las necesidades de las madres gestante y que se desarrolle un plan antiacoso por embrazo o maternidad.

En el ámbito económico, la formación de Santiago Abascal propone en la Comunidad de Madrid becas de ayuda a la adolescente gestante y madre. En la Comunidad Valenciana la propuesta económica es mucho más amplia: desde plazas públicas en guardería y vales para comprar ropa, alimentos y productos de higiene hasta la gratuidad de medicamentos. 

Ley de plazos, ecografías, latido del feto...

Desde hace meses, y sobre todo desde su irrupción en el Parlamento andaluz, Vox ha interiorizado cada vez más un discurso contra el aborto que en regiones como Murcia llega a ser incluso radical. Allí, la diputada Lourdes Méndez Monasterio se ha erigido como una de las voces del ala antiabortista radical más importantes de la formación de Abascal, de quien su hermano es asesor. Miembro del Opus Dei, recaló en Vox procedente del PP, ya que su postura extrema en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, que no ve como un derecho, le hizo distanciarse de Mariano Rajoy y abandonar el partido en 2017.

La supresión de la ley de plazos del aborto es algo que Abascal siempre había defendido, aunque nunca ha sido claro sobre si eliminaría también la ley de supuestos. Propone, además, la creación de una Consejería de Familia y Natalidad y una serie de medidas encaminadas al apoyo a la familia y a aumentar el número de hijos, con una especial ayuda a las familias numerosas. 

En su batalla contra el aborto, Vox ha propuesto algunas medidas polémicas, entre ellas hacer ecografías a mujeres embarazadas que acuden a clínicas de interrupción voluntaria del embarazo y que escuchen "el latido del corazón" del feto. De hecho, una de sus diputadas en la Asamblea de Madrid, Gádor Joya, montó una furgoneta para hacer estas ecografías bajo el argumento de "no saben lo que llevan por dentro". 

Esta propuesta caló hondo en el partido, tanto que el exlíder andaluz de la formación, Francisco Serrano, aplaudió esta idea, aunque no la llevó al Parlamento andaluz. Quien sí lo hizo fue Jesús María García-Conde del Castillo, procurador de Vox en las Cortes de Castilla y León, que la semana pasada pidió obligar a las embarazadas que quieran abortar a ver la ecografía o a escuchar el latido del corazón del feto. En su opinión, es lo mismo que se hace con una radiografía para explicar a un paciente las consecuencias de una fractura ósea.