La portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, ha señalado este miércoles que nunca imaginó que un Gobierno de España se pudiera negociar "en una cárcel con un delincuente", en alusión a las negociaciones entre PSOE y ERC para la investidura, y ha añadido que es "como si Felipe González hubiera ido a la cárcel de Figueras para negociar con Tejero el Gobierno de España".

Durante su intervención en el acto 'Tras las elecciones del 10N ¿España Suma?' organizado por la asociación de estudiantes de la Universidad Carlos III en Getafe, la portavoz ha incidido en que esas negociaciones son algo "insólito y sorprendente" puesto que, a su juicio, se intenta pactar ese apoyo o abstención a la investidura con Oriol Junqueras, "un delincuente, condenado por sedición y malversación".

"Es como si Felipe (González) se hubiera ido a Figueras -cárcel- a negociar con Tejero el Gobierno de España. Eso está pasando, suena crudo pero es lo que esta pasando en el país ahora. Por eso, no se está negociando un gobierno sino un proceso contra una nación", ha apuntado, para luego reafirmarse en sus declaraciones al Correo del fin de semana al afirmar que "es la crisis institucional más honda que se ha vivido desde el 78".

Según ha explicado ante un salón de grados que no ha completado aforo, han asistido cerca de 70 alumnos, los españoles de todas las ideologías decidieron sentarse y hacer "esa gran suma por España", en referencia a la Constitución, y por eso ha calificado la situación política actual de "crisis inédita de sistema".

Tres opciones

En este sentido, ha mostrado su asombro ante el hecho de que muchos ciudadanos no vean la gravedad del momento y ha recalcado que para encontrar una salida es imprescindible entender lo que ocurre. Así, ante el escenario actual, Álvarez de Toledo ha explicado que sólo hay tres opciones: "Un proceso de sedición encabezado por el PSOE, una opción de gobierno de concentración constitucional o ir a terceras elecciones".

Para ella, la opción preferible es la segunda, pero advierte que ese pacto de PP, PSOE y Ciudadanos requiere la condición previa de que los socialistas hagan "una enmienda a la totalidad" de la política que hacen "desde la época de Zapatero". "Deben bajarse del proceso y sumarse a las fuerzas constitucionalistas para emprender el camino inverso. Un contraproceso de defensa del orden democrático del 78", ha insistido.

Para la portavoz del grupo parlamentario popular la 'España suma' a la que hace alusión el título de la conferencia es la Constitución, porque se trató de un proyecto pionero que conjugó diversidad con unidad y que tuvo su momento culmen en el 78 con la Transición, cuando se generó "la verdadera tercera vía, un monumento a la conciliación" como es la Constitución Española. "Es un ejercicio formidable de integración de al diferencia, y supuso la integración de la izquierda, la derecha y los nacionalistas", ha recalcado.

Recado a Zapatero 

Pero para Álvarez de Toledo, esa unidad se rompió pronto por los

nacionalistas y más tarde por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, al que ha acusado de romper el concierto constitucional español al negociar por un lado "la metamorfosis de ETA de banda a actor político, y por la otro al impulsar la reforma del estatuto catalán. Para la dirigente del PP, Zapatero sustituyó el pacto constitucional por el pacto del Tinell (2003), "que es un acuerdo de la izquierda con el nacionalismo" para excluir a la derecha, ha señalado en referencia al acuerdo que se alcanzó para conformar un tripartito de PSC, ERC e ICV-EUiA que gobernara la Generalitat.

Y ha advertido de que ese proceso que nació en el Gobierno socialista de Zapatero sigue ahora en marcha porque el líder actual del PSOE, Pedro Sánchez, así lo ha decidido. 

El momento más complejo de 1978



La portavoz ha incidido en que el procés coloca a España ante el momento "más complejo y difícil" desde 1978 y ha lamentado que mientras que la ley liquidó el proceso -independentista catalán-, la política ahora lo ha recuperado. Por eso, ha aseverado que el PSOE encabeza el proceso de liquidación constitucional, y que lo hace de la mano de los separatistas, con los golpistas y "con el partido que considera legítimo que mataran a tantos héroes y mártires de la Constitución".

Por eso, la portavoz popular ha calificado a Pedro Sánchez de ser "un integrista del poder, un fanático del poder" que llegó a la Moncloa "por la rendija particular que le facilitó el apoyo de un procesado por golpismo, Junqueras, un exterrorista, Otegi, y un fugado, Puigdemont".

"Sánchez es un fanático del poder, es su dios, se inclina al poder y esta dispuesto a todo para mantenerlo", ha indicado, señalando que incluso puede entregar la unidad constitucional de España.