Lo más interesante del Día de la Constitución son los corrillos entre políticos, con periodistas delante, que se forman tras el discurso de la presidenta del Congreso, esta vez Meritxell Batet.

En uno de ellos se dejó caer el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, la voz de la conciencia centrista -y única con mayoría absoluta- del PP. El líder gallego ha tratado este viernes de hacer ver el gran poder que los independentistas catalanes han adquirido en las negociaciones del PSOE para investir a Pedro Sánchez al afirmar en el cóctel del Día de la Constitución: "Nos han aplicado un 155".

Y ello porque, según ha comentado en una conversación informal con periodistas en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, ahora tienen el poder de nombrar presidente del Gobierno "a quien quieran, como quieran" e incluso podrán acabar con él en el momento en que les interese.

En su opinión, los que "mandan" ahora son en realidad el líder de ERC, Oriol Junqueras, en prisión tras ser condenado en la causa por el procés, y el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, huido a Bélgica, los cuales tienen la capacidad de poder apretar el "botón" para celebrar o no nuevas elecciones.

La situación es la de "un 155 al revés", ha insistido, porque "nosotros les aplicamos un 155 y ahora lo hacen ellos", ha señalado. "Ellos deciden quién es presidente y cuánto tiempo. La venganza esta siendo durísima".

No se lo podía creer

No se ha atrevido el presidente gallego a pronosticar cómo acabarán las conversaciones del PSOE con ERC en busca de un acuerdo que facilite la investidura de Sánchez, y como ejemplo ha puesto que él nunca creyó que los socialistas fueran a pactar con Unidas Podemos, y mucho menos después de repetir las elecciones.



Tanto es así, ha confesado, que cuando justo después de las elecciones supo por algún medio de comunicación que Pedro Sánchez y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, habían llegado a un principio de acuerdo para un gobierno de coalición él no se lo creía y de hecho no lo hizo hasta que no lo vio publicado por toda la prensa.

Ahora interpreta que ese pacto fue tan rápido porque el PSOE quería anunciarlo antes de que se conociera la sentencia de los ERE de Andalucía, ya que la condena a los expresidentes socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán habría comprometido la posición de Unidas Podemos favorable a un acuerdo con los socialistas.

En todo caso, Feijóo ha coincidido con su presidente, Pablo Casado. Ambos están convencidos de que Sánchez no ha querido en ningún momento otra solución para la gobernabilidad que no sea la de la izquierda, con el aval independentista, otro motivo a su juicio para la celeridad de aquel acuerdo, ya que pretendía evitar que se abrieran otras posibles vías con partidos del centro derecha.

Alberto Núñez Feijóo ha despachado además sus supuestas discrepancias con Casado, explicando que a uno le corresponde ejercer como líder del partido en una situación que es como una obra de teatro y donde cada uno representa su papel.