El encargado del McDonald’s en Melilla no permitió comer a la mediadora de Médicos del Mundo Nur Houda acompañada de tres de los menores marroquíes a quienes imparte un taller de prevención de drogas, según ella misma denunció el viernes a EL ESPAÑOL.

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Los chicos de 11 y 12 años residen en el centro de menores La Purísima. Pero el miércoles al salir de clase, los invitó a comer unas hamburguesas en el McDonald’s. A la hora de pagar el pedido en la caja, el responsable les dijo que tenían irse y que no podían comer ni en la terraza porque, mantuvo, “son delincuentes”.

La mediadora denunció el trato recibido por el encargado de la cadena americana el jueves por la mañana ante la Policía Nacional. Además, al día siguiente, otra empleada de Médicos del Mundo depositó una queja en el propio establecimiento.

Ante este suceso, el presidente de la ciudad autónoma, Eduardo de Castro, considera en declaraciones a EL ESPAÑOL que al haber presentado una denuncia, “el hecho está sub judice”, por lo que “hay que esperar a que la Justicia se pronuncie y se depuren responsabilidades, si las hubiere, para evitar que algo así vuelva a suceder”. En todo caso, añade que “denunciamos cualquier tipo de discriminación”.

Por otro lado, De Castro llama a la “prudencia” hasta saber exactamente qué ocurrió. Aunque considera que “los hechos relatados son inadmisibles y no tienen cabida en ningún lugar, cuánto menos en una ciudad como Melilla, que ha hecho de la convivencia una de sus banderas. Melilla ha sido ejemplo de ello y tiene que seguir siéndolo”. Y para ello hace un llamamiento a la ciudadanía porque “es tarea y responsabilidad de todos mantener ese espíritu de ayuda y convivencia”.

No llevar a los niños al McDonald’s

En el audio de WhatsApp viral en el que se denuncian los hechos, la mediadora asegura que no llevará nunca al McDonald’s a sus hijos “hasta que el encargado pida disculpas públicamente”. Además, algunos internautas han hecho un llamamiento a boicotear al restaurante. Sin embargo, el presidente cree que “no vale el boicot por el boicot”. Y se pregunta: “¿Lo sucedido responde a una política de empresa o a la decisión y actitud de una persona de la compañía?”. E insiste en que lo más importante es “depurar responsabilidades y evitar que algo así vuelva a suceder. No se puede poner en jaque ni la convivencia ni los derechos de nadie”.

En la misma línea se manifestó el PSOE. En una entrevista telefónica con EL ESPAÑOL, Gloria Rojas, secretaria general del partido socialista en Melilla, condenó este tipo de actitudes que “no se pueden tener en el siglo XXI”. “No podemos tolerar actitudes discriminatorias hacia un colectivo; y encima el de los menores, que no tienen la culpa de la situación que viven”.

Por otro lado, en el partido no están de acuerdo “en absoluto” con la actitud del responsable del McDonald’s pero “nos gustaría saber si esto es algo habitual en el establecimiento o es la actitud de un trabajador de la empresa. Si lo ha hecho la persona y de motus proprio es algo que le tienen que sancionar porque es totalmente incriminatorio”. También declina el boicot porque “si no es la política habitual y trabajan más personas, seguro que no todos son así”.

“Tenemos que trabajar para que tengan un futuro”

La socialista confirma que la sociedad melillense reacciona ante los menores extranjeros no acompañados. Actualmente hay alrededor de 1.200 menores extranjeros no acompañados acogidos en la ciudad, según datos de la oficina de Médicos del Mundo. “La actitud a veces es de empatía, que es la que tenemos que tener; y también hay gente que los rechaza absolutamente”, explica.

Rojas recuerda que “Melilla es la entrada de África a Europa” y que “los políticos aquí, como en el ámbito nacional, tenemos que trabajar para que estos niños tengan un futuro y podamos encontrarles dentro de su país lo que necesitan con su familia o echarles una mano para que busquen una vida en condiciones fuera”.

En ese aspecto, una de la soluciones que propuso el PSOE y Coalición por Melilla (CpM) es transferir la competencia de menores al Gobierno central. Para ello, “necesitamos que haya un Gobierno para debatir después de las elecciones del 10 de noviembre”.

Pide la solidaridad de otras comunidades, que “entiendan que somos un territorio muy pequeñito y que es muy difícil que nosotros solos podamos trabajar estas cuestiones como a todos nos gustaría, porque la frontera es complicada”.

La alternativa que proponen es aplicar el acuerdo de protección y retorno concertado entre España y Marruecos firmado en 2003 porque “lo ideal es que estos niños estén con su familia hasta que tengan una edad en que se puedan buscar la vida”.