La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados ha sido este martes escenario de una bronca sin precedentes. Cuando han llegado sus señorías para iniciar el debate, los diputados de Vox le habían quitado el sitio asignados a Ciudadanos, algo que llevó a los naranjas a sentarse en la bancada del Gobierno. La ministra de Industria, Reyes Maroto, esperaba de pie sin saber qué lugar ocupar. 

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La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, pidió a los diputados de Vox que ocuparan los escaños que tenían asignados por los servicios de la Cámara para poder iniciar la sesión, pero estos se negaron, tratando de tomar la palabra sin permiso. 

Tras otra negativa de Vox y para intentar que la sesión comenzara sin más sobresaltos, han sido los diputados de Ciudadanos los que han acabado sentándose en segunda fila, dejando que los del partido de Abascal ocupasen los primeros asientos. De esa manera, aún cediendo ante la imposición de Vox, el debate podría empezar. Batet ha dado comienzo el debate con el reconocimiento a los de Ciudadanos: "Se lo agradezco", les ha dicho. Por un momento, parecía que el incidente había terminado. Pero no. 

Los diputados de Vox no estaban dispuestos a que se acabara la bronca. En ese momento, la representante del partido de ultraderecha Macarena Olona ha comenzado a hablar sin tener la palabra, a mostrar fotos y a denunciar la inacción de los demás partidos sobre Cataluña, sobre lo que pedía un debate. El asunto no figuraba en el orden del día. Varios grupos han pedido ya comparecencias del Gobierno por los cauces habituales, pero tendrían que celebrarse en una reunión separada y distinta a la de este martes por la mañana. 

En ese momento, mientras Olona hablaba sin tener la palabra, diputados de otros partidos han empezado a gritar: "¡Fuera, fuera!". Desde los asientos del PP se ha escuchado directamente la repulsa por lo que estaba sucediendo: "¡Siéntate en la segunda fila, como nosotros!".

"¡Es cuestión de España!"

Víctor Manuel Sánchez del Real, diputado de Vox, se encaró con los diputados del PP. "¡No es cuestión de asientos! ¡Es cuestión de España y de defender a la Policía Nacional y la Guardia Civil!", dijo a esta diputada del PP.

Meritxell Batet ha intentado calmar la situación pidiendo a Olona que se sentara para poder comenzar con la sesión: "No estamos en un circo. Estamos en el Congreso de los Diputados", ha insistido. Y ha llamado al orden a Olona. Ella, impasible, seguía mostrando fotos en pie. 

Tres veces ha llamado al orden a la diputada de Vox que no ha hecho caso, por lo que Batet ha acabado expulsándola de la Diputación Permanente siguiendo el reglamento. El resto de diputados del partido de ultraderecha se han marchado con ella y la sesión comenzó entre murmullos a debatir los asuntos previstos. 

La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, también se pronunció al respecto:

PP: "Espectáculo pueril y lamentable"

La portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, ha considerado la actuación de Vox un "espectáculo pueril y lamentable. Que Vox se atreva a decir al PP que no defendemos a España, la democracia, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad me parece una exhibición colosal de demagogia y mala fe. Y de electoralismo. Hacen un electoralismo nacido de la demagogia y la mala fe", ha dicho Álvarez de Toledo.

"Han decidido utilizar la Diputación Permanente como un plató de televisión. Eso no es aceptable. Uno puede tener objeciones profundas" a la política del Gobierno socialista, ha dicho. Pero la puesta en escena de Vox es el "adanismo característico del populismo", según la popular.