El nombre con el que el separatismo catalán ha bautizado su plan para volver a retar al Estado en este octubre que hoy comienza es "tsunami democrático". La agenda independentista está cargada de decenas de acciones de protesta, huelgas, marchas y escenificaciones de todo tipo.

Noticias relacionadas

En la práctica, la acumulación de convocatorias es tal que, de triunfar todas ellas, el colapso de las cuatro provincias catalanas estaría garantizado. Pero la desmovilización de las masas independentistas, la división de los partidos nacionalistas y la disparidad de estrategias introduce un elemento de duda sobre la capacidad del separatismo para hacer doblar la rodilla al Estado.

La súbita dimisión, a sólo unas horas del segundo aniversario del referéndum del 1 de Octubre, del director general de los Mossos d'Esquadra, Andreu Joan Martínez, ha hecho sonar las alarmas a un lado y otro de las trincheras. Aunque Martínez ha asegurado que su dimisión se debe "al fin de una etapa", las fuentes de la oposición parlamentaria consultadas por EL ESPAÑOL han coincidido en el diagnóstico: "Le han dado órdenes que no puede cumplir". Martínez, que apenas llevaba un año y tres meses en el cargo, será sustituido por Pere Ferrer Sastre, jefe de gabinete del consejero de Interior autonómico, Miquel Buch.

La dimisión de Martínez se suma a los muchos indicios que conducen a la conclusión de que los partidos y las entidades civiles separatistas, con los CDR y los radicales de Arran y la CUP como tropas de choque, pretenden conducir este mes de octubre al independentismo a un choque frontal con el Estado y con ese 60% de catalanes que no votan a ERC, JxCAT o la CUP. Tres partidos a los que, siendo estrictos, habría que sumar a los comunes de Podemos desde que su líder Ada Colau anunció su disposición a apoyar cualquier tipo de protesta generada por la publicación de la sentencia del procés.

1. Los farolillos de Montserrat (1-O)

La pasada noche, medio millar de miembros de la ANC, Òmnium Cultural y la Federación de Entidades Excursionistas de Cataluña encendieron ciento treinta y un farolillos en la montaña de Montserrat. Los farolillos permanecieron encendidos durante toda la madrugada y simbolizan los supuestos ciento treinta y un presidentes de la Generalidad –en realidad sólo ha habido diez de ellos–.

La acción se debería haber llevado a cabo la víspera del 11 de septiembre, pero tuvo que ser aplazada por el mal tiempo. Carles Puigdemont encenderá también un farolillo en su mansión de Waterloo que permanecerá encendido toda la noche. La acción ha sido bautizada con el nombre de Luz y Libertad

2. La gran manifestación en Barcelona (1-O)

El acto central del 1 de Octubre será la gran manifestación que la ANC ha convocado a las 19:00 horas en Barcelona. La marcha se iniciará en la plaza Cataluña y finalizará en el instituto Jaume Balmes, escenario de algunos de los enfrentamientos violentos con la Policía Nacional más recordados por el separatismo, tras pasar frente a la sede de la Comisión Europea. El lema de la manifestación será Lo hicimos y ganamos

3. Las tradicionales marchas de antorchas (1-O)

Como es habitual en las fechas señaladas del separatismo, no faltarán las ya habituales marchas nocturnas de antorchas con su estética siniestra años 30. Las más inmediatas serán las de Tordera y Cardedeu (Barcelona), pero se repetirán por toda Cataluña.

4. Concentración frente a la prisión de Lledoners (1-O)

A las 20:30 del este primero de octubre arrancarán otras cuatro marchas de antorchas en distintos municipios de la comarca del Bages (Joncadella, Santpedor, Pineda de Bages y Sant Joan de Vilatorrada) que confluirán, a las 21:30, en la explanada frente a la prisión de Lledoners, donde los líderes del procés esperan la promulgación de su sentencia. Allí estará la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie. Las antorchas separatistas para esta convocatoria se venden al precio de tres euros y se iluminan con bombillas led. 

5. Huelga general (11-O)

Aunque la huelga general convocada en Cataluña por el sindicato Intersindical-CSC ha sido convocada con el teórico fin de protestar por la derogación de las reformas de trabajo y seguridad social, la igualdad de género, un salario mínimo de 1.200 euros y el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, parece obvio que la fecha escogida, pocas horas antes de la publicación de la sentencia del procés, no es casual.

El sindicato Intersindical-CSC es el mismo que convocó la huelga del 3 de octubre de 2017 y que provocó la aparición de Felipe VI en televisión esa misma noche con un discurso muy contundente contra el separatismo y la pasividad del Gobierno de Mariano Rajoy

6. Las tres marchas de la ANC (inmediatamente después de la sentencia)

La asociación civil separatista ANC tiene prevista la convocatoria de tres marchas de protesta tras la publicación de la sentencia del procés que colapsen las carreteras catalanas e impidan la circulación por ellas. Según David Fernández, secretario general de la ANC, está previsto que las marchas duren tres días y se extiendan a lo largo de cien kilómetros hasta su confluencia final en la Ciudad Condal. 

7. Acampada y misterioso sabotaje de Ens Plantem (antes del 27-O)

La plataforma Ens Plantem, formada por representantes de la ANC, de los CDR y de la organización Tsunami Democràtic decepcionados con lo que ellos perciben como un escaso interés de los líderes políticos y civiles nacionalistas por la implementación de la república, han convocado una acción de protesta masiva en una fecha indeterminada, pero siempre antes del 27 de octubre, que colapse la economía de la región mediante una "acampada masiva" de varios días de duración.

Los organizadores de la convocatoria, que por razones obvias no darán más detalles de su plan hasta horas antes de la fecha escogida, creen que 10.000 participantes serán suficientes para "perjudicar a las empresas del IBEX".

8. Los sabotajes de Arran y los CDR

Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado dan por descontados los sabotajes. El Ministerio del Interior ha desplazado en esta ocasión a casi un millar de agentes antidisturbios hasta Cataluña. Casi el doble de los enviados hace un año para el primer aniversario del 1-O.

Los agentes no tienen fecha de retorno a sus cuarteles de origen y permanecerán en Cataluña hasta que la situación se considere estabilizada, aunque su cometido será, al menos oficialmente, el de proteger los edificios de la Administración dependientes del Gobierno central.

Los Mossos d'Esquadra, por su parte, han activado todas sus unidades para el 1-O y serán los encargados de lidiar con los CDR y los simpatizantes de la CUP y de Arran. Su previsión de altercados para el 1-O y el resto del mes de octubre es la habitual durante los últimos años: manifestaciones masivas, quema de contenedores, cortes de carreteras, ataques a comisarías de la Policía Nacional y a casas cuartel de la Guardia Civil e intentos de asalto a estaciones de tren. También se esperan ataques a juzgados, sedes de partidos políticos constitucionalistas y edificios oficiales.