Sant Vicenç dels Horts, el pueblo catalán en el que vivió Oriol Junqueras desde los dos años y del que fue alcalde entre 2011 y 2015, anunció el pasado 29 de julio por boca de su actual regidor, el socialista Miguel Comino, su baja de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI).

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La respuesta de la AMI fue que eso era imposible y que no se daban las condiciones para gestionar esa baja. Después de varias semanas, ahí sigue el nombre de Sant Vicenç dels Horts: en la lista de municipios catalanes que trabajan por la independencia y que cualquiera puede consultar en la home de su página web.

También continúa en la lista de asociados a la AMI el Ayuntamiento de Calafell, que anunció su baja tres semanas antes que Sant Vicenç dels Horts. La moción de renuncia fue presentada por el PP y aprobada con los votos de los populares, del PSC y de Cs.

"Calafell no debería tener ningún nombre de calle, avenida o pasaje que conmemore actuaciones reincidentes y contrarias a las resoluciones del Tribunal Constitucional", decía la moción. Tampoco sirvió de nada. Calafell sigue siendo hoy, de acuerdo a la web de la AMI, miembro de pleno derecho de ella. 

Piden "mayoría absoluta"

En el caso de Calafell, la adhesión a la AMI había sido ya anulada por la Justicia al considerar que la defensa de un proyecto que supera el ámbito de actuación del Ayuntamiento, como es el de la independencia de Cataluña, no entra dentro de sus competencias. A diferencia de Sant Vicenç dels Horts, que nunca pagó la cuota que debe satisfacerse para pertenecer a la AMI, Calafell sí lo hizo hasta su baja. La decisión judicial no tuvo, sin embargo, el más mínimo efecto en la AMI

"Para dejar de ser un municipio asociado de la AMI es del todo necesario que se apruebe por mayoría absoluta del plenario municipal, tal y como se establece en nuestros estatutos", dice el comunicado hecho público por la AMI en respuesta a la petición de baja de Sant Vicenç dels Horts. La asociación también "descarta" en ese texto cualquier otra "vía de salida". Así pues, dejar la AMI se antoja casi tan complicado como darse de baja de la compañía de teléfonos o abandonar una secta.

Según Miguel Comino, que gobierna en solitario con el apoyo externo de Cs, en el pueblo, "no hay una mayoría social que justifique formar parte de la Asociación de Municipios por la Independencia. Además, ni se ha pagado nunca la cuota obligatoria para formar parte ni se puede pagar. Y ahora, además, no se quiere pagar".

Según el alcalde, que ha dicho querer "priorizar los gastos en el ámbito municipal", existe además una sentencia judicial que hace imposible el pago de la cuota. El pueblo pertenecía a la AMI desde septiembre de 2012. 

Cuotas anuales obligatorias

Las cuotas de pertenencia a la AMI no son fijas, aunque sí teóricamente obligatorias, y se determinan en función del tamaño del municipio. El mínimo son 75 euros. Un municipio de 2.000 habitantes paga aproximadamente unos 300 euros al año. Uno que supere los 100.000 habitantes, unos 12.000 euros al año.

Barcelona, caso de asociarse, debería pagar entre 140.000 y 170.000 euros, según cálculos del diario La Vanguardia. Sant Vicenç dels Horts, que tiene casi 28.000 habitantes, debería haber pagado 2.231 euros al año.  

"En la práctica, muchas de estas cuotas han sido anuladas por los tribunales por tratarse de gastos no justificados", explica una fuente perteneciente al PP catalán. "Dudo que los ayuntamientos hayan firmado un convenio de permanencia", añade al ser preguntada por la negativa de la AMI a dar de baja los municipios que abandonan la asociación. Algo sobre lo que, evidentemente, la AMI no tiene el más mínimo poder de decisión, pero que le permite seguir considerando como asociados a los municipios que renuncian a su membresía

"La explicación es que perder una menjadora [un chiringuito, en traducción libre del catalán] les horroriza. Que alguien pida una copia del convenio, si es que ese convenio existe. De todas maneras, habría que ver que no se trate de una excusa del PSC", añaden las mismas fuentes del PP. 

Morosidad del 3%-5%

La alusión al PSC no es gratuita. Aunque la mayoría de los consistorios asociados a la AMI son pequeños municipios, también los hay de tamaño mediano, como Castelldefels o Terrassa, para cuya adhesión fue imprescindible el voto favorable de los respectivos grupos municipales del PSC, y que motivó una regañina de Pedro Sánchez a Miquel Iceta. La excusa extraoficial entre el socialismo es que aunque muchos municipios forman parte de la AMI, nunca han pagado su cuota.

Según la AMI, el hecho de no pagar la cuota no conlleva la expulsión inmediata del municipio. En la práctica, hay manga ancha porque interesa mantener la ficción de que la mayoría de los ayuntamientos catalanes están asociados a la AMI. Extraoficialmente, muchos municipios no pagan para evitar problemas con los tribunales al tratarse de gastos no justificados. Es decir, de una posible malversación de fondos públicos.

Oficialmente, y según la AMI, la morosidad es sólo de entre el 3% y el 5%. Las cuotas no satisfechas se acumulan, de forma que el municipio puede estar generando una deuda, por supuesto alegal y no reclamable frente a los tribunales, años después de haberse dado de baja de la asociación.

Según datos de la asociación, que no se actualizan desde 2017, son socios de la AMI 786 municipios catalanes de los 947 existentes. Esos 786 municipios suman 3.276.164 habitantes, el 43,65% de la población catalana. Si se suman los 35 consejos comarcales, todos ellos adheridos a la AMI, esa cifra sube hasta los 4.242.523 habitantes.