La actualidad política ha entrado en el tedio del verano, tras la fracasada investidura de Pedro Sánchez hace 10 días en el Congreso. Sin embargo, en esta suerte de precampaña electoral que nos prepara indistintamente para una posible segunda sesión en el Congreso o para las elecciones del 10 de noviembre, si es que nadie cede antes a las reclamaciones del PSOE, los partidos apuntalan sus mensajes para señalar al otro como culpable del bloqueo.

Así, este sábado por la mañana Carmen Calvo ha arremetido de frente contra Ciudadanos. Al tiempo que la vicepresidentan en funciones exigía a los de Albert Rivera que "muevan ficha" para "facilitar la gobernabilidad de España", les afeaba su supuesta deriva hacia la cerrazón del "no es no". Según Calvo, los liberales han perdido la legitimidad de ese apelativo en los últimos tiempos. "Vinieron a ocupar el centro y a regenerar la política, o eso decían", ha dicho, "pero en poco tiempo se han apoyado en la ultraderecha y han apuntalado en el poder a un partido lleno de casos de corrupción".

Para la número dos del Gobierno, no es de recibo que España esté paralizada con un Ejecutivo a medio gas y al que "los partidos que se dicen constitucionalistas" lo empujan a buscar su sustento en los gripos independentistas en la Cámara Baja. "Para Ciudadanos y PP, España es una palabra espléndida, pero también hueca si no la defienden".

Por su parte, en la formación naranja no salen de su asombro. Así, los de Rivera han respondido con todas sus baterías antinacionalistas para explicar por enésima vez su posición. La nueva portavoz nacional y candidata para unas eventuales elecciones catalanas adelantadas, Lorena Roldán; el diputado y exabogado del Estado purgado por el Gobierno Sánchez, Edmundo Bal; y el secretario general de los liberales, José Manuel Villegas han contestado a Calvo.

El propio Villegas ha sido el más duro, el más claro y el más concreto. En una entrevista concedida a Europa Press, el número dos de Cs, ha vuelto a sacar a pasear el argumento de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña: "Para detener al asesino no hace falta esperar a que cometa el asesinato", ha dicho. 

Considera que actualmente "se dan las circunstancias" para volver a aplicar el 155 porque el Gobierno de Quim Torra está gestionando algunas competencias de forma "torticera" y porque, a su juicio, ya existe el riesgo de que el independentismo reactive el 'procés'.

Villegas ha tratado de marcar perfil propio frente a socialistas y populares, recordando que los naranjas abogaron siempre por mantener la intervención de la autonomía catalana tras las elecciones del 21-D, viendo que se volvía a conformar un Gobierno independentista.

"Ya dijimos que no lo hubiéramos dejado de aplicar. Al final, el PSOE y el PP se pusieron de acuerdo para levantar el 155, pero las razones para aplicarlo siguen ahí". Esa gestión "torticera" de las competencias se da, a su modo de ver, en el ámbito de la educación, ya que "en los patios de los colegios espía a los niños" para ver si hablan en castellano o en catalán, y también con los Mossos d'Esquadra, un instituto armado que la Generalitat "maneja a sus anchas", y con la actividad de las embajadas catalanas en el extranjero.

Bal y Roldán

Por su parte, Edmundo Bal, portavoz adjunto de Cs en el Congreso, ha continuado reivindicando a Cs como el partido regenerador. Según ha señalado, si la formación de Albert Rivera forma parte de los gobiernos autonómicos es para que no esté en ellos el PSOE "con los ERES" ni el PP "con sus casos de corrupción", sino un partido que es el "garante" de la transparencia.

Bal ha rechazado la posibilidad de que Cs se vaya a abstener en algún momento para facilitar la investidura de Sánchez y ha pedido al PSOE de que "no se escandalice" si la formación naranja habla de "Pedro y su banda" porque el presidente del Gobierno en funciones se ha puesto "al lado de los verdugos" de España al pactar con EH Bildu en Navarra.

"En el Parlamento navarro se perpetró un pacto absolutamente infame para todos los españoles y en particular para los navarros porque el PSOE ha sobrepasado todas las líneas rojas de los constitucionalistas que era no pactar con aquellos que siguen sin pedir perdón a las víctimas", ha explicado Bal a los medios de comunicación en la sede de Ciudadanos.

Según ha señalado el diputado, la banda de Sánchez está formada por "populistas, nacionalistas y separatistas" cuyo plan es "perpetuarse en el poder" y "romper" la unidad de España mediante su abstención a la investidura de Sánchez para que sea presidente del Gobierno. Y ha añadido a colación del pacto en la Comunidad Foral: "¿Se imaginan que hace una semana nos hubiéramos abstenido? ¡!Qué vergüenza!".

Bal ha asegurado que si se celebran unas segundas elecciones el próximo 10 de noviembre es "única y exclusivamente" por culpa de Sánchez. Acusa el diputado de Cs al líder socialista de no haber cumplido con la responsabilidad del encargo del Rey para formar Gobierno y serían "un fracaso para la democracia española".

Finalmente, Lorena Roldán ha denunciado también el "pacto de la infamia" que ha permitido a la socialista María Chivite convertirse en la nueva presidenta de Navarra. Según la nueva líder en Cataluña de los liberales, esta operación certifica el 'no' de la formación naranja a la investidura de Pedro Sánchez.

En una entrevista con Efe, Roldán, abogada de profesión, acusaba a Pedro Sánchez de haber "traspasado una línea roja muy grave, inaceptable para los demócratas", al "entregar las llaves de Navarra a Arnaldo Otegi", líder de EH Bildu.

Según la portavoz de Cs, ese "pacto de la vergüenza" ha dejado "claro" cuáles son los verdaderos "aliados de Sánchez".