La dirección de Ciudadanos se reúne hoy con la mira puesta en los posibles pactos para facilitar la gobernabilidad en varias comunidades autónomas y grandes ciudades donde su concurso es capital. La reunión viene marcada por las manifestaciones de Luis Garicano, su líder en el Parlamento Europeo, que este domingo se mostraba a favor de votar, aunque sea con la nariz tapada, a Ada Colau en Barcelona:  "¿Se puede votar a una opción mala? ¿Se puede votar a Colau aunque a uno le parezca malísima alcaldesa? Claro que se puede, si es para evitar un resultado aún peor, quizás catastrófico: que los independentistas instrumentalicen y destrocen Barcelona".

Esta manifestación supone alinerase con Manuel Valls -líder del próximo grupo municipal de Ciudadanos en Barcelona-, que ha lanzado un pulso a la dirección. Albert Rivera, bajo la premisa de que independentismo y populismo son las opciones a combartir, es partidario de votar como mal menor al socialista Jaume Collboni.

La disparidad de criterios en el seno de Ciudadanos, que es extendible a otros gobiernos municipales y autonómicos, da cuenta de la dificultad para armonizar posiciones. Las diferencias se centran en si conviene actuar con pragmatismo y retirar con carácter general el cordón sanitario al PSOE y a Vox, básicamente, o se contempla puntualmente cada situación.  

Pese a estas discrepancias, en la dirección dicen estar tranquilos ante lo que algunos en el partido llaman ya "operación llave maestra". "Somos decisivos. Tenemos una gran oportunidad para decantar la balanza en muchos gobiernos y no vamos a fallar. Pero para acertar hay que actuar con cautela, olvidarse de declaraciones grandilocuentes y no enseñar aún las cartas. Estamos avanzado ya en negociaciones paralelas", señalan a EL ESPAÑOL fuentes próximas a la dirección. Los mayores retos por abordar son Madrid -ciudad y Comunidad-, Castilla y León, Aragón y Canarias.

Con el PP en Madrid

Pablo Aguado lo tiene claro en Madrid. Este domingo se ha mostrado "convencido de que va a fructificar" un gobierno de coalición con el PP sin la presencia de Vox, que tendrá que decidir "si apoya ese programa" o habilita un Ejecutivo de izquierda.

Aguado salía al paso también de las dudas que pudieran generar las últimas manifestaciones de Manuela Carmena, en el sentido de que podría intentar repetir en la alcaldía por las disensiones en el centroderecha. "Poder desalojar a Carmena y al populismo del Ayuntamiento de Madrid", subrayó, es algo "fundamental" para Ciudadanos. En ese sentido, dijo que intentarán "formar Gobierno con el PP".

Reservas en Castilla y León

El hecho de que los populares lleven gobernando más de tres décadas ininterrumpidas en Castilla y León dificulta el apoyo de Ciudadanos a Fernández Mañueco. Uno de los argumentos para descabalgar a Susana Díaz en la Junta de Andalucía fue precisamente ese, el de la necesaria regeneración tras muchos años de gobierno y clientelismo.

Además, la lista más votada en Castilla y León fue la del socialista Luis Tudanca tras el batacazo del PP, que cayó 13 escaños. Francisco Igea, el líder de Ciudadanos en la región, ya dijo tras conocerse los resultados del 26-M que Castilla y León afrontaba "el fin de una era" y que habría "cambio".

En Aragón, PP sólo "de momento"

El pasado viernes, el candidato de Ciudadanos a la presidencia de Aragón, Daniel Pérez, aseguró ser más proclive "en este momento" a un acuerdo de centroderecha que permitiera desalojar al socialista Javier Lambán. Sin embargo, PP y Ciudadanos están lejos de la mayoría absoluta. Necesitan tanto a Vox, con quien la formación naranja no quiere negociar, como al PAR, que prefiere que siga Lambán. 

Por ello, Lambán da por descartado un acuerdo a cuatro del centroderecha y busca ya los apoyos de Ciudadanos. El partido de Rivera ve con buenos ojos que el aspirante socialista sea uno de los barones más críticos con Pedro Sánchez.

Un 'gran acuerdo' en Canarias

Los dos escaños obtenidos por Ciudadanos en el Parlamento regional resultan providenciales para hacer presidente al socialista Ángel Víctor Torres, vencedor en las elecciones. Sería en un gran pacto con otras fuerzas moderadas y progresistas. Albert Rivera es reacio a apoyar las listas perdedoras y, además, el líder de Coalición Canaria acaba de ser imputado por corrupción.

Si a ello unimos que Coalición Canaria gestiona las Islas desde hace 26 años, hay un argumento más para que la "llave maestra" de Ciudadanos abra la puerta de salida a los nacionalistas.