Esteban González Pons (Valencia, 1964) llegó a Estrasburgo hace ahora cinco años. Era el PP de Mariano Rajoy, el de la mayoría absoluta, el que sacaba a España de la crisis. Y él marchaba a Europa después de 20 años en la política regional y nacional, siempre en puestos de responsabilidad institucional o de partido. Senador, conseller, diputado, vicesecretario... llegó a sonar en algunas quinielas como valor emergente al que alguno posicionaba para lo que se veía aún como una lejana sucesión.

La Eurocámara se ha convertido en su pasión y es donde probablemente se ha encontrado más a gusto. "Allí es donde Esteban es Esteban", dicen quienes lo conocen bien. En Bruselas ha protagonizado algunos de los discursos más encendidos en defensa de las libertades, contra los populismos y los nacionalismos, por la permanencia de Reino Unido en la UE y el fin de la tiranía en Venezuela... Europa es su patria y su proyecto, dice. Por eso no tomó partido en las primarias del PP al precipitarse todo hace un año.

¿Qué nos jugamos el 26-M?

Los españoles nos jugamos mucho, porque de la Unión Europea vienen decisiones muy importantes. Pero la Unión Europea se juega más, porque en estas elecciones no nos dividimos entre partidos y votantes de izquierda y de derecha, sino entre partidos y votantes europeístas y antieuropeístas. Y el resultado podría ser el final de la Unión tal y como la conocemos.

Niégueme en un tuit que el Parlamento Europeo es un sitio en el que se vive muy bien sin hacer nada.

Es un sitio donde se trabaja mucho, donde se influye mucho, pero está muy lejos, se hablan muchos idiomas y, por tanto, a los españoles nos resulta extraño. Pero si fuéramos capaces de entenderlo, nos daríamos cuenta de que hoy las decisiones que nos afectan se toman antes en el Parlamento Europeo que en el Congreso de los Diputados. Nuestro sistema político ya no es bicameral, es tricameral. Y el Congreso de los Diputados ya no es la Cámara Baja, es la cámara de segunda lectura de lo que el Parlamento Europeo decide.

Supongo que recuerda su propio discurso en la Eurocámara sobre el 'brexit', con el líder liberal, el señor Verhofstadt, sentado a su derecha. ¿Sigue pensando que un día los británicos volverán?

Estoy deseando que un día no se marchen. Aunque cada vez esto es más improbable. Gran Bretaña es la nación que más muertos puso para derrotar al nazismo, la que más recursos puso para derrotar al comunismo en la Europa del Este, es la nación que inventó el parlamentarismo, y que redactó la primera declaración de los derechos del hombre. A Gran Bretaña le debemos mucho en lo económico, pero sobre todo en lo simbólico.

Europa sin Gran Bretaña no está completa. De hecho, la actitud de Alemania frente a la Unión Europea es diferente con Gran Bretaña dentro o fuera. Por lo tanto, yo de momento me dejaré la piel por que Reino Unido se quede. No soy capaz de explicarle a mis hijos por qué no fui a hacer campaña en el referéndum británico a favor de que se quedaran. 

¿Le pidieron que fuera a pedir el 'remain'?

Nos lo planteamos los dirigentes del Grupo Popular, y también del Socialista, y los Liberales, porque muchas universidades, periódicos británicos, cadenas de televisión... nos querían al resto de los europeos opinando sobre si Gran Bretaña debía irse o no. Y nos planteamos ir a decir a los británicos "por favor, quedaos, os necesitamos aquí". O como los propios ingleses les decían a los escoceses durante el referéndum: "Estamos mejor juntos". Decidimos no hacerlo todos a la vez por aquello de no interferir, porque no provocásemos la reacción contraria a la que buscábamos. Y el resultado fue nefasto.

Siguiendo con esto, los españoles siempre salimos como los más europeístas, pero luego votamos poco en las europeas porque no nos motiva... ¿Hace falta reformar la UE para que sea más cercana o debemos los ciudadanos hacer un esfuerzo?

En España, como consecuencia de la lucha contra el franquismo, Unión Europea y democracia son términos equivalentes. España jamás habría sido una democracia plena si no hubiera entrado en la Unión Europea. Y en la Unión Europea no podíamos entrar si no éramos una democracia plena. Por lo tanto, cuando a los españoles se les pregunta por la Unión Europea responden por la democracia. No hay ningún español que no sea partidario de ella, porque en España decir "yo no soy europeísta" es lo mismo que decir "yo no soy demócrata".

Pero los españoles saben poco de la Unión Europea, se interesan poco y nos falta amor y patriotismo hacia la bandera azul con las estrellas. Y esto es culpa de los políticos. No sabemos explicarlo, no nos esforzamos en hacerlo. Y diré más: los políticos nacionales no saben nada de la Unión Europea. Yo mismo, cuando fui político nacional, no sabía nada. Y luego hay un problema técnico que no hay que minusvalorar: hay una generación de españoles que no sabe inglés. E igual que tú no puedes venir a hacer política a Madrid sin saber hablar español, o en Barcelona si no sabes hablar catalán, pues no puedes hacer política en Bruselas si no sabes hablar inglés.

Los votantes se habrán dado cuenta de que si votan lo mismo, obtendrán el mismo resultado. Votar a Vox lleva a Podemos al Gobierno

De los cinco cabezas de lista de los grandes partidos a estas europeas no hay ninguno que sea ahora mismo eurodiputado. ¿Qué aportan sus cinco años de experiencia allí?

Bueno, de los cabezas de lista no hay ninguno. Pero de los tres grandes partidos, los números dos de la lista somos los que estábamos en el Parlamento Europeo como portavoces. Por lo tanto, hay en las listas, al menos en las del PP, una sabia compensación entre renovación y veteranía.

La eterna crisis existencial de la UE, ¿se arregla con más Europa, mejor Europa, menos Europa?

Eso no son más que eslóganes. Lo que hay que hacer es terminar Europa de una vez por todas. 

¿A qué se refiere?

Me refiero a que hay que acabar con el sistema de decisión por unanimidad en las cuestiones más importantes del Consejo; hay que ir a una posición en política internacional conjunta; hay que tener una política económica... por lo menos unas directrices de política económica común; hay que terminar la arquitectura del euro, no puede ser que haya media Europa dentro y otra media que está muy cómoda fuera del euro; hay que terminar Schengen, no puede ser que haya todavía países de la UE de los que no nos fiamos y no los queremos en la Europa sin fronteras; hay que tener una política común de inmigración, para facilitar la integración legal; hay que reforzar la lucha contra el cambio climático, que será decisivo... es decir, todavía quedan muchas cosas importantes que hacer más allá de las palabras bonitas.

El número dos del PP a las elecciones europeas, Esteban González Pons. Silvia P. Cabeza

Pero el Parlamento ya ha abordado todo esto... y quienes lo frenan son los Estados. ¿Llama usted al despacho de Pablo Casado y le dice "Pablo, esto", o  al del presidente Pedro Sánchez para insistir en tal o cual asunto? 

En el caso de Pablo Casado es fácil porque él es un convencido europeísta. En el caso de Pedro Sánchez va a ser muy difícil porque él va a depender de Podemos, que es un partido antieuropeísta de extrema izquierda. Podemos es el reflejo de Vox y es tan antieuropeísta como Vox, pero en la extrema izquierda. Y Pedro Sánchez va a depender de Podemos. 

Lo que frena la terminación de la UE es el miedo de los Estados a ceder competencias a la UE. Es decir, el nacionalismo de los políticos, que es tan peligroso como el nacionalismo de la política. Yo echo de menos grandes líderes. La Europa en la que Helmut Kohl fue capaz de decirle a los alemanes: "A partir de mañana no vais a tener el marco, que es una moneda que os hace fuertes en el mundo, sino que vais a tener el euro, que os debilitará, pero eso es bueno para la Unión Europea"... Esa Europa ha dejado de existir. Ya no hay un Helmut Kohl, ya no hay un François Mitterrand, líderes europeos capaces de anteponer el interés del conjunto al interés de sus países. 

¿Emmanuel Macron no es un líder europeo en ese sentido?

¡No! Macron es un presidente francés, es el típico presidente francés. Macron pone el interés de Francia por encima de ningún otro. El discurso de Macron sobre Europa es imperial, es bonapartista. Él cree en una Europa francesa, no cree en una Europa plural.

Macron es el típico presidente francés. Su discurso sobre Europa es imperial, bonapartista. Cree en una Europa francesa

Las encuestas dicen que Vox le devolverá el 26-M la mitad de los votos al PP... ¿Están regresando los suyos a casa?

Ha sucedido algo paradójico. Y es que los votantes, huyendo de Vox, nos han dejado en manos de Podemos. Huyendo de la extrema derecha nos han arrojado en brazos de la extrema izquierda. Es decir, Vox no condicionará el Gobierno del PP, eso ya está claro. Pero Podemos sí va a entrar en el Gobierno del PSOE. Y tan malo y tan pernicioso y tanto miedo da un extremismo como otro. 

Mire, en las últimas elecciones generales, el PP tuvo muchos más votos al Senado que al Congreso. Eso es porque muchos votantes que iban a Vox dejaban un pie en el PP. Iban a Vox pero no querían dejar de votar al PP. Yo creo que todos esos votantes se habrán dado cuenta ya de que si votan lo mismo, obtendrán el mismo resultado. Votar a Vox lleva a Podemos al Gobierno.

Parecíamos un país vacunado contra la extrema derecha, y que sólo nos salía por la izquierda. ¿Qué ha pasado?

Somos un país vacunado contra la extrema derecha. La prueba es que sólo el miedo a ello explica el extraordinario resultado que se ha producido, con el cual Podemos, con muy pocos votos, va a poder tener hasta un vicepresidente. 

El problema es que en España no estamos vacunados contra el extremismo de izquierdas. Medios de comunicación y políticos insisten constantemente en el peligro que tiene Vox, pero cuando se habla de Podemos lo hemos acabado considerando parte del paisaje. A Podemos lo consideramos un partido homologado cuando es un partido igual de peligroso que Vox.

Hoy me he despertado escuchando a Pablo Iglesias demonizando a Amancio Ortega por dar fondos para combatir el cáncer, como si fuera más importante perseguir a los ricos y meterlos en la cárcel que curar el cáncer de las personas que lo padecen. Todos los que hemos tenido cáncer en la familia o en alguien cercano nos alegramos de que quien pueda, y en la medida en que pueda, ponga fondos para combatir esta enfermedad, que es la enfermedad de nuestro tiempo.

Anteponer la persecución de los ricos a cualquier ayuda a la lucha contra el cáncer es anteponer la ideología a la humanidad. Ese extremismo de izquierdas es tan peligroso como el de Vox. Tan peligroso es no querer que vengan ayudas contra el cáncer como permitir que se ahoguen en el mar los inmigrantes. 

Anteponer la persecución de los ricos a la lucha contra el cáncer es primar la ideología sobre la humanidad

¿El PP lo podía haber hecho mejor en las generales o era la tormenta perfecta y se sostuvo como pudo?

Estamos a mitad del partido. Y para mí el proceso electoral del año 19 es todo uno. El primer tiempo son las generales, y el segundo todo lo demás. Ahora se decide si va a haber un contrapeso a un Gobierno del PSOE con Podemos y los independentistas. Por lo tanto, mientras se está en medio del partido yo creo que no es momento de analizar lo que sucedió en la primera parte. A ver ahora si, por la misma vía, conseguimos un gran resultado el domingo y no dejamos el país sólo en manos de los podemitas y los independentistas.

Usted no tomó parte en las primarias del PP. ¿Cree que hoy el partido está en la mejor situación posible?

El PP es un partido renovado, con un líder joven que tiene todos los mimbres para ser el próximo presidente del Gobierno y que tiene aciertos y comete errores, como todos. Yo lo que espero es que el buen resultado del próximo domingo nos permita continuar en el futuro a mejor.

Esteban González Pons responde a las preguntas de EL ESPAÑOL, en la sede del PP. Silvia P. Cabeza

Pedro Sánchez se está posicionando a sí mismo como la gran esperanza de la socialdemocracia en Europa. Y al tiempo España aspira a ser el tercer motor de la UE, con Alemania y Francia. ¿Qué podemos esperar de esta legislatura?

El político español cuando va a Europa presenta las mismas virtudes y defectos, pero aumentados. La petulancia de Pedro Sánchez en España se convierte en cursilería cuando llega a Bruselas. Es el político más cursi que he visto en mi vida. Y esa pretensión que tiene ahora de que él va a liderar una coalición socialdemócrata contra el PP es una mezcla de ignorancia y de soberbia. El Gobierno europeo ha sido de coalición entre populares y socialistas y seguirá siéndolo. Cualquier otra combinación lo que  hace es regalarle la partida a la extrema derecha o a la extrema izquierda. Sólo los partidos de centro, unidos, podemos enfrentarnos a los populistas de un extremo y del otro. 

España tiene una posición importante pero porque España es hoy un país importante. Ahora bien, si España quiere demostrar esa importancia tendría que acceder a una de las magistraturas de relieve. ¿Pedro Sánchez va a conseguir la presidencia del Consejo para España, la de la Comisión? Yo no creo que vaya a conseguir ninguna de las dos cosas. ¿La del Banco Central Europeo? Esos tres puestos, que son los clave... ninguno va a conseguir, así que es mejor que no presuma porque acabará haciendo el ridículo.

La petulancia de Sánchez en España se convierte en cursilería cuando llega a Bruselas. Es el político más cursi que he visto 

Bueno, aún queda la presidencia del Parlamento o la Alta Representación Exterior...

Sí, pero el Alto Representante no deja de ser un ministro sin ministerio, o dividido en 27 partes. Y el presidente del Parlamento Europeo, que no depende de los Estados miembros, sino de los eurodiputados, no es exactamente el político más influyente en la burbuja de Bruselas. Es mejor que seamos humildes, que peleemos y, sobre todo, que lo hagamos juntos.

Me está desagradando en esta campaña ver a Borrell atacando al PP cuando sé que el día 27, si quiere conseguir algo para España, va a tener que darse la mano con nosotros. Me parece que es mentir a los electores separarse del Partido Popular durante las elecciones para abrazar al PP en Bruselas un día después.

¿Y va a aspirar González Pons a presidir el Grupo Popular en el Parlamento Europeo? Todo el mundo dice cosas, menos usted.

Si Manfred Weber es presidente de la Comisión, comisario de la Unión o presidente del Parlamento Europeo, yo presentaré mi candidatura a la presidencia del Grupo Popular Europeo, que es un puesto que hasta la fecha no ha ocupado un español.

España va a ser contribuyente neto en la UE. Si Pedro Sánchez no puede aspirar a ninguno de estos puestos que usted dice, ¿a qué podemos aspirar? ¿Cómo influiremos?

España hasta ahora ha sido receptor neto de fondos comunitarios, recibía más de lo que ponía, y ser miembro de la Unión Europea nos salía a cuenta. Ahora somos ya contribuyente neto. Y si Reino Unido finalmente se va, más. Es decir, ser miembros de la Unión Europea nos va a costar dinero. Y pertenecer a un club en el que tienes que pagar tiene que conllevar que puedes decidir, condicionar las políticas.  

Por eso yo digo que en estas elecciones hay que votar como adultos. Que no se puede votar alegremente, porque no estamos hablando de una institución en la que vamos a recoger, sino que vamos a poner. ¿Y a quién le van a dar los españoles el dinero de sus impuestos para que vaya a Bruselas a tomar decisiones? Pues no puede ser que a un partido irrelevante, o nuevo, o que allí va a hacer el ridículo. Tiene que ser a un partido importante que va a participar de las decisiones importantes. 

Si Weber preside la Comisión o el Parlamento, o si es comisario, yo presentaré mi candidatura a liderar el Grupo Popular Europeo

¿Y eso lo podremos hacer en reuniones del Consejo con más vehemencia por parte del presidente o hará falta algo más?

La influencia de España va a ser muy poca, muy poca, si el presidente va al Consejo acompañado de Pablo Iglesias. Si Merkel, Macron y el resto de presidentes y primeros ministros a quien ven asistir al Consejo o a las preparatorias es a Pablo Iglesias o a alguno de los dirigentes de Podemos, en lugar de a los dirigentes socialistas, España va a ser marginada sin ninguna duda como un país excéntrico en lo político.

Ufff... me lo pone fácil. Entonces, ¿el PP no tendría que pensar en grande y facilitar la investidura de Sánchez?

El PP recibió la abstención del PSOE para que Rajoy fuera investido. Y eso no lo podemos olvidar nunca. A ese PSOE, que no es el de Sánchez, sino el de Rubalcaba, yo se lo agradeceré siempre. Pero en la coyuntura actual, hay muchos partidos más próximos al PSOE que el PP, que tienen esa obligación antes que nosotros.

Esteban González Pons durante su encuentro con EL ESPAÑOL. Silvia P. Cabeza

Los independentistas sostienen que Estrasburgo revisará la sentencia del juicio del 1-O y que eso demostrará que España no es una democracia plena. ¿De verdad, sigue habiendo quien piense que aquí aún hay franquismo?

Yo he pasado cinco años peleando a cara descubierta contra el nacionalismo, contra el independentismo en Bruselas, sin bajar la bandera de España. Y le diré dos cosas: primero, en el Parlamento Europeo sólo se produjo un debate sobre el independentismo catalán, fue a propuesta del PP y fue a favor de España; después cuantas propuestas provenientes siempre de la extrema derecha para que se volviera a debatir sólo las votaban a favor unos 50 o 60 eurodiputados de 750. 

Segundo, Puigdemont llevará unos dos años en Bruselas, no lo ha recibido nadie en las instituciones europeas, ni los que pintan la puerta... nadie; ningún gobierno europeo, sólo el presidente de Eslovenia y luego se disculpó y dijo que había sido a título particular; ninguna autoridad belga, ninguna institución flamenca, ni el alcalde de Waterloo... ¡ni el concejal de su barrio de Waterloo!

Con todo eso, de verdad, contar que la Unión Europea les apoya es mentirle a los ciudadanos, es tratarlos como ignorantes o menores de edad. La pura verdad es que la Unión Europea es la vacuna contra el nacionalismo. Y en Europa el nacionalismo catalanista se considera tan peligroso como el nacionalismo francés, o el nacionalismo alemán... o el nacionalismo español.

En dos años a Puigdemont no le ha recibido ni quien pinta puerta del Parlamento Europeo

Otra de sus obsesiones ha sido la lucha por la libertad de Venezuela. Y ahora llevan en la lista a Leopoldo López Gil. ¿Europa debe reforzar su posición contra la tiranía de Maduro?

Mi compromiso con la libertad de Venezuela es indudable. Yo estuve con la Mesa de la Unidad en las elecciones parlamentarias que ganó la oposición, celebrándolo con ellos. He sido retenido en la frontera y expulsado, he sido el primero en entrevistarme con Juan Guaidó... y no voy a ceder. Nosotros propusimos a los presos políticos venezolanos como Premio Sajárov en el Parlamento Europeo, a instancia nuestra el Parlamento fue la primera institución de la Unión Europea que reconoció a Guaidó como presidente encargado, nuestro compromiso es seguir defendiendo al pueblo venezolano y defendiendo la libertad.

Ahora, es verdad que la política exterior de la Unión Europea respecto a Latinoamérica está muy condicionada por la posición de España. Y que Pedro Sánchez y Josep Borrell son más amigos de Maduro de lo que declaran, tienen un contrapariente con Maduro que se llama José Luis Rodríguez Zapatero, que actúa de primo hermano de unos y otros y que está empeñado en que la democracia en Venezuela consiste en legitimar a Nicolás Maduro.

Algún día, aunque sólo sea por transparencia, tendrá que explicar Zapatero si tiene algún negocio en Venezuela, porque sólo desde el punto de vista de los negocios puede explicarse el oscuro papel que está jugando a favor de la dictadura venezolana. Con el dictador presente no es posible la democracia en Venezuela, hay que poner a Maduro y a los narcogenerales ante la CPI. Sólo la presión internacional logrará pacíficamente cambiar ese régimen.

Sánchez y Borrell son más amigos de Maduro de lo que declaran, su pacto con Podemos es una mala noticia para la libertad en Venezuela 

La oposición democrática explica que tiene temores fundados de que la presencia de Podemos como socio del Gobierno haga cambiar la posición española.

Podemos influirá para que la posición española no sea democrática en Nicaragua, en Cuba, en Venezuela y en tantos lugares de planeta, incluido Irán, con el que tiene alguna relación. Pero tan pernicioso como Podemos en el conflicto venezolano es José Luis Rodríguez Zapatero.

Yo he estado en Caracas cenando en la Embajada de España con él y le he dicho personalmente lo pernicioso del papel que está jugando. Es un socialista que juega a favor de Maduro y en contra de Venezuela. La presencia de Podemos en el Gobierno es una mala noticia para la libertad en Venezuela, pero es que es también una mala noticia para la democracia en España.

¿Qué le contestó el señor Zapatero?

Me intentó explicar lo que está haciendo y por qué el se creía el Adolfo Suárez venezolano. Yo, honestamente, creo que tiene que decir claramente si tiene negocios o no los tiene con Nicolás Maduro.