A pocas horas de que comience el segundo debate electoral, el presidente del PP, Pablo Casado, ya se refugia entre las paredes de Génova para preparar el partido de vuelta. Sabe que los focos le miran, que los votantes le esperan y que, si bien hubo consenso en que ayer mostró que lleva “el Estado en la cabeza”, hubo quien le echó de menos. Lejos de la imagen que el líder popular nos tiene habituados desde la tribuna del Congreso -mordaz, incisivo, apasionado-, Casado volverá esta noche a mostrarse como el presidente que quiere ser: centrista, calmado, reformista. Y, sobre todo, hacer ver lo equivocados que están quienes le tachan de radical.

El PP tiene hambre y eso lo ha dejado entrever este martes el número dos del partido, Teodoro García Egea. “Casado demostró que es la única alternativa posible, que España puede elegir el domingo entre un gran líder como Pablo Casado o un presidente nefasto, como Sánchez, o quizá también, quién sabe, Albert Rivera”, ha comentado el secretario general. 

Porque el objetivo del debate, a sus ojos, ha dejado de ser Sánchez para pasar al presidente del PP. Imaginan que todos irán a por él, dadas las alianzas que este lunes se pusieron sobre la mesa. “Rivera le hizo el trabajo sucio a Sánchez, de atacar y atacar al único que puede sustituir, desalojar a Sánchez de la Moncloa. Hasta Tezanos reconoce que sólo hay dos opciones: Sánchez o Casado. Los actores secundario están intentando emborronar. Lo que puede ser bueno para Ciudadanos o Albert Rivera es nefasto para España”. 

"Rivera ha mostrado su verdadera cara"

Aunque la mayoría de analistas y ciudadanos vieran ayer en el líder de la formación naranja el claro ganador del combate, los populares no terminan de comprar esa opinión. “Estamos un poco agradecidos porque Albert estaba en tono de pactar con Sánchez. Ha mostrado su verdadera cara”, deslizan fuentes de la dirección nacional del partido.

El formato de esta noche sí reconocen que les favorece, que un programa televisivo más ágil, más rápido, le dará más vida a Casado. Aunque el entrenamiento es exacto: mismo equipo, misma rutina. Nada de hincar codos, repasar y preparar dentro del despacho de Génova. 

Fuentes cercanas al presidente popular vieron en él, anoche, su mejor versión. Lejos de extremismos, yendo a convencer al votante que habitualmente no le escucha, que ayer oyó de boca del propio Casado las propuestas del PP. Intentando recuperar el espacio de centro que en otros comicios les ha aupado en el camino hacia la Presidencia del Gobierno. 

"La alegría en Cs o Vox será pena para España"

Así, el presidente del PP hizo el debate en TVE que quería hacer. Y si la fórmula ha resultado ganadora -en su opinión-, para qué cambiarla. Fuentes cercanas a la dirección nacional también opinan que si Casado hubiera mostrado una versión más similar a la de Rivera, más gamberra y agresiva, los populares habrían acabado dando la razón a los que les llaman radicales.

Lo ha confirmado García Egea. “Los debates a cuatro de ayer y hoy no tendrían sentido si Sánchez no tuviera pánico a enfrentarse a Casado”, ha diagnosticado. “Es Pedro Sánchez quien sale beneficiado sobre si votar a Ciudadanos o Vox. La alegría en las sedes de Cs o Vox será pena para España”.

Sobre Vox, poco que añadir tienen desde el PP. "Sales beneficiado si no tienes propuestas y te prohíben ir", ha apuntalado García Egea, que también ha criticado a los ex dirigentes populares que se han pasado al partido de extrema derecha, como Íñigo Henríquez de Luna o Fernando Martínez Vidal. "Quien quiera, es libre de irse. Hay alguna para quien sus valores dependen del puesto de la lista en el que le pongan. Eso no son valores, ni principios. Son otra cosa".