El vicepresidente de la Junta de Andalucía y miembro de la ejecutiva nacional de Ciudadanos, Juan Marín, está convencido de que el Gobierno andaluz va a llegar a "muchos acuerdos" con los tres partidos de la oposición en esta legislatura, aunque reconoce que las elecciones generales y municipales "van a condicionar de momento" las posiciones de algunas fuerzas políticas.

En una entrevista con la Agencia Efe, Marín se declara devoto del diálogo y dice sentirse "como pez en el agua hablando de cualquier asunto", a la vez que es consciente de que "aquí hay un Gobierno de 47 escaños de dos fuerzas políticas, que tiene que buscar apoyos puntuales para sacar adelante cualquier iniciativa".

"Estamos en minoría, por mucho que algunas fuerzas políticas se empeñen en decir que esto es un tripartito", recuerda el consejero de Turismo, Regeneración Democrática, Justicia y Administración Local, que cree que, "cuando pasen las elecciones, se relajará todo mucho y habrá otra forma de entender todo lo que está sucediendo".

Pone como ejemplo para futuros consensos "que se irán viendo con el tiempo" la propuesta de suprimir los aforamientos, que tras pasar por el Consejo de Gobierno llega la próxima semana al Parlamento y que en su opinión saldrá adelante "por una mayoría más amplia de lo que algunos piensan".

"Adelante Andalucía votó a favor la pasada legislatura, en el PSOE hasta Pedro Sánchez lo quería hacer, y Vox no creo que se oponga a eliminar privilegios", ha argumentado, para resaltar que en otro asunto como la renovación de la RTVA y el Consejo Audiovisual, "cuando nos hemos sentado con otros grupos, la inmensa mayoría compartían una reducción" de los consejos de administración.

Ahora, ha avanzado, tanto el consejero de la Presidencia, Elías Bendodo (PP), con quien dice tener "muy buena relación", como él mismo están sentándose con los grupos para plantearles propuestas sobre la Cámara de Cuentas y otros órganos de extracción parlamentaria.

Con la legislatura casi recién estrenada y convencido de que "en política todo ha cambiado", Marín confiesa estar ahora sorprendido especialmente por la "falta de tacto" del PSOE, su anterior socio de investidura, del que dice que "muchas veces ha rozado la línea roja de faltar al respeto no al Gobierno, sino a las personas".

Reconoce que tampoco termina de entender la estrategia de Vox, donde echa de menos por ejemplo posicionamientos en materia económica, aunque opina que sus miembros "son personas muy razonables en un partido que defiende posicionamientos distintos" a los de Ciudadanos y por quienes tiene "respeto absoluto".

El número dos de la Junta, que considera que "la alternancia es saludable porque la política no es una profesión", es tajante cuando se le pregunta si la legislatura durará cuatro años: "Sí, tiene que hacerlo, porque no te puedes plantear el reto de cambiar las cosas a corto plazo, y los andaluces lo saben".

"Andalucía necesita ese tiempo, que tampoco es tanto después de 40 años, pero es verdad que estamos en manos de decisiones de otras fuerzas políticas", reconoce el líder regional de Ciudadanos.

Preguntado por si se ve como ministro en caso de que la formación naranja gobernara en España, Marín lo descarta: "No contemplo irme de aquí en absoluto y además se lo dije a Albert: 'En Andalucía hago el trabajo que haya que hacer, pero no es mi ambición ni mi objetivo ser eurodiputado o senador'".

"Yo quiero vivir en Andalucía, en mi pueblo si puedo", dice un Marín que no hace pronósticos para dentro de cuatro años, ni siquiera sobre si volverá a ser candidato: "No contesto".