El candidato popular a la investidura como presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha arrancado su discurso en el Parlamento andaluz prometiendo un Gobierno de diálogo “sin complejos, sin prejuicios y sin cordones sanitarios”. “Los andaluces, además de cambio, también han votado diálogo. Nos obliga a entendernos, a hacer del diálogo la savia nueva de la política en Andalucía”.

Moreno ha iniciado su alocución ante la Cámara mandando un cariñoso mensaje a la familia del pequeño Julen, el niño atrapado en un pozo en el pueblo malagueño de Totalán. “Quiero enviar nuestro abrazo y nuestro apoyo. Que cuanto antes los cuerpos de rescate terminen con éxito la operación”, ha indicado.

El próximo presidente de la Junta ha anunciado su primera medida: reformar la legislación para limitar a 8 años como máximo el mandato de cualquier consejero o presidente del Gobierno andaluz. Aunque, antes de relatar las medidas de su Gobierno, ha advertido que la corrupción que "se había instalado" en la Junta de Andalucía "asquea" a los andaluces.

Entre los compromisos que también ha adquirido, con la creación de empleo como objetivo prioritario, están la supresión de los aforamientos, la limitación de mandatos, auditorías integrales, crear una comisión de investigación de la FAFFE, reclamar el dinero defraudado en los ERE y medidas para acabar con las "redes clientelares".

Bajo los únicos aplausos de los parlamentarios de su grupo, ha nombrado a su "admirado" expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, de quien ha tomado prestada una frase a modo de promesa: "Soy una persona normal y voy a gobernar desde la normalidad".

Así, entre mensajes aludiendo a una transición a la andaluza, ha planteado el mensaje del diálogo como pilar fundamental de la nueva etapa política: "Entre todos tenemos la llave que puede abrir un nuevo futuro para Andalucía, una comunidad que hará su propia transición".

"Andalucía no puede ser moneda de cambio para nada. Si algo debemos aprender de nuestra reciente historia democrática es que se puede avanzar si actuamos con altura de miras", ha aducido Moreno. "Pretendo que en el interior de San Telmo haya tanta luz como en su fachada".

Lucha contra los tópicos desde una Andalucía "sin hipotecas"

El gobierno que presidirá nace bajo una premisa principal: otorgar a la comunidad "el lugar que le corresponde". "Darle sentido al autogobierno, darle más peso en España. No se entiende Andalucía sin España ni se entiende España sin la contribución histórica, social y humana de los andaluces". Así, ha indicado Moreno Bonilla, luchará contra "tópicos y etiquetas", reivindicando el "orgullo de ser andaluz" dentro de una España "unida, sólida y solidaria".

Ha defendido la independencia de la gestión del Gobierno andaluz. "Ni yo ni nadie de mi gobierno se sentirá hipotecado por nada ni nadie para defender la unidad de España consagrada en la Constitución", ha manifestado. "Ningún andaluz con más derecho que otro español, pero ningún español con más derecho que ningún andaluz".

También ha habido menciones a las grandes figuras de la cultura andaluza, de los que ha presumido el candidato a la presidencia. Ha recordado al padre de la patria andaluza, Blas Infante —cuyos restos continúan en un fosa—, en primer lugar, para continuar con Juan Ramón Jiménez, María Zambrano, Pablo Picasso, Carmen de Burgos, los hermanos Machado, Rafael Alberti o Federico García Lorca, entre otros.

Reconocer la labor de Susana Díaz

Finalmente, Moreno Bonilla se ha dirigido personalmente a la aún presidenta en funciones de la Junta, la socialista Susana Díaz. "Más allá de la crítica política, como candidato, considero justo y necesario agradecer y reconocer la labor suya y de su gobierno. Más allá de los aciertos y errores, estoy convencido que se realizó con las mejores intenciones. Mi puerta siempre estará abierta y mi mano siempre estará tendida", le ha indicado.

"Mi gobierno no excluirá a nadie, porque a nadie excluye la Constitución y el Estatuto de Autonomía, que serán los únicos límites de nuestra acción de gobierno", ha exclamado Juan Manuel Moreno Bonilla. "Seré un reformista radical".