Dicen los datos de Eurostat que España ya es el cuarto país con más solicitudes de asilo de la Unión Europea. Por primera vez, nuestro país está por delante de Reino Unido, un territorio tradicionalmente preferido por los recién llegados al continente que huyen de las guerras en Oriente Próximo o de la pobreza en países del entorno europeo. También estamos por delante de Italia, que hasta la llegada de Matteo Salvini al Gobierno era el principal punto de entrada desde que la UE llegó a un acuerdo con Turquía para cegar la vía griega.

¿Qué ha pasado? Para empezar, el cierre de la ruta italiana. No sólo el Ejecutivo populista ha retirado sus barcos de salvamento del Mediterráneo, es que ha cerrado los puertos a cualquier tipo de desembarco. Salvini, su viceprimer ministro, titular de Interior y líder del partido de extrema derecha de la Liga, presume en su Twitter en cada ocasión que se le presenta de que "se van directos a España".

Este viernes ha arribado al muelle de Crinavis en Algeciras el buque insignia de la ONG española Proactiva Open Arms, con 308 migrantes a bordo, rescatados en el Mediterráneo, cuando zozobraban frente a las costas de Libia. En su mayoría son somalíes, y muchos de ellos niños que han huido de las guerras en Siria y Somalia.

Durante la semana, el barco pidió auxilio y un puerto seguro en el que atracar a Francia, Túnez, Italia y Malta. De los tres primeros países no recibió ni respuesta. Del último, un rotundo no. Al menos, contestó. El Gobierno de Pedro Sánchez se hizo cargo de inmediato, y dio permiso al buque para atracar en costas españolas. Ahora será atendidos, sometidos a un examen médico y registrados como solicitantes de asilo.

La OAR, saturada

Engrosarán así las listas de expedientes aún no resueltos. Que alcanzan ya la cifra de 66.600 personas sin respuesta, según fuentes internas de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR), corroboradas ahora también por Eurostat. El atasco en las dependencias oficiales de este organismo del Ministerio del Interior se ha visto, además, agravado por la no renovación de los contratos de 94 funcionarios interinos contratados hace dos años, en plena crisis europea del verano de 2016.

Alberto Víctor Lima, junto a Ione Belarra, portavoz de Unidos Podemos, en el registro del Congreso. ADP

A pesar de los esfuerzos del grupo parlamentario de Unidos Podemos, sus preguntas parlamentarias han quedado sin respuesta efectiva y sus solicitudes de reunión con Fernando Grande-Marlaska han quedado sin respuesta. Todo y a pesar de que su principal impulsora era la portavoz del grupo, Ione Belarra, quien a pregunats de este periódico se queda sin respuesta: "No hay nada que hacer, no quieren escucharnos, es terrible".

Cuando fueron contratados estos funcionarios que a principios de diciembre fueron despedidos -pese a que la normativa vigente permitía renovarlos por 12 meses más-, el atasco en la OAR era de unos 6.000 expedientes sin resolver. Hoy se han multiplicado por once, pero han sido sustituidos por funcionarios de carrera, recién aprobadas las oposiciones, "sin formación específica en migraciones, ni exigencia en idiomas", denuncia uno de los trabajadores despedidos.

Niños que huyen de la guerra

La llegada del Open Arms ha dejado en Algeciras a 137 nuevos menores no acompañados. El director de programas para España de la ONG Save The Children, Vicente Raimundo, ha explicado a Efe, en el mismo muelle de Crinavis, que en el barco han llegado niños "que están viniendo de países en guerra, como Somalia o Siria, y en los que sus familias han escapado de situaciones de hambruna".

Puesto de control de la Policía Nacional para evitar las colas de solicitantes de asilo en la comisaría de Aluche. ADP

Estos menores, como los demás inmigrantes, han sido identificados en el Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE), que ya no es tan "temporal", pues se habilitó en este muelle en agosto pasado. Según Raimundo, algunos de los niños "han pasado por Libia, y según las Naciones Unidas, todos los migrantes que están en Libia pasan por situaciones pavorosas".

De los 308 inmigrantes, 241 son varones y, del total, 101 proceden de Somalia y el resto de Costa de Marfil (62), Malí (37) y Sudán (32) y, en menor número, de Nigeria, Guinea, Burkina Faso, Camerún, Chad, Egipto, Gambia, Senegal, Palestina, Ghana, Siria, Liberia, Togo, Níger y Sierra Leona. "En todos los casos", ha añadido el responsable de Save the Children, "estamos ante historias de origen y de tránsito realmente horribles".

Sólo por detrás de Alemania, Francia y Grecia

En el año que termina, España se ha convertido, según CEAR, en la principal ruta de entrada por mar a Europa, con más de 56.000 llegadas a sus costas, lo que demuestra, según la entidad, que “la solución no es hacer acuerdos con países que no respetan los derechos humanos, porque al cerrar así una ruta se abre otra".

Según los últimos datos de los que dispone la Comisión, hasta la fecha, en lo que va de año, habrían llegado por mar a España 56.480 inmigrantes y a Europa 118.423, y de estos últimos habrían perdido la vida 2.241. Y de ellos, 769 en pateras destino España.

El viceprimer ministro italiano y líder de La Liga, Matteo Salvini Max Rossi/Reuters

Eurostat ahora corrobora lo que muchos llaman "efecto llamada" provocado por la política de manos abiertas de Pedro Sánchez tras su llegada a la Moncloa. A los pocos días, se estrenó internacionalmente acogiendo el buque Aquarius, que traía alrededor de 630 migrantes también rescatados frente a Libia y también rechazados por Italia y Malta. Desde entonces, se reabrió la ruta del Estrecho, en parte por el desvío de las mafias hacia Marruecos y Argelia, en parte por desaveniencias políticas con Rabat.

Durante el tercer trimestre de 2018, la escala de solicitudes de asilo está encabezada por Alemania, con 42.000 personas (el 29% del total); seguida de Francia, con 27.200 solicitantes (el 19%); detrás va Grecia, con 16.700 (el 11%) y España, que registró 12.700 (un 9%).

Tras la llegada de los inmigrantes, el director de Open Arms, Oscar Camps, ha pedido a la UE que exija a los Estados miembros que cumplan con la normativa internacional y que se acoja en el puerto seguro más cercano a las personas que sean rescatadas en el mar.

"De la inacción al bloqueo"

Camps ha lamentado que se haya pasado "de la inacción propia de la Unión Europea al bloqueo", y ha denunciado que sólo Malta negó por escrito la entrada a puerto y el suministro, mientras que Francia e Italia "ni siquiera han dado una respuesta", por lo que "ha tenido que ser España quien nos asignara un puerto, porque el barco es de bandera española".

El Open Arms llega a puerto en la Bahía de Algeciras con más de 300 inmigrantes

"Estamos hablando de vidas en peligro, personas que necesitaban atención y ayuda, y ha sido muy lamentable tener que hacer ocho días de navegación, cuando la normativa internacional dice que hay que ir al puerto seguro más cercano, y ese era cualquiera antes de llegar a Algeciras, que era el puerto más alejado del Mediterráneo", ha añadido.

El caso es que la política migratoria es privativa de los Estados miembros de la Unión Europea. Y que, por muchos esfuerzos y medidas coercitivas aplicadas por la Comisión Europea de Jean-Claude Juncker, no se han cumplido las cuotas asignadas en aquel verano de 2016. Muchos países cierran sus fronteras y puertos para después culpar a las instituciones europeas del "caos", la "inacción"... Hay ya 873.300 expedientes sin tramitar acumulados en toda la UE de solicitantes de asilo.

Sólo se ha cerrado el acuerdo con Turquía y se han acumulado los solicitantes de refugio en decenas de campos de refugiados a ese lado de la frontera. De ellos escapan y tratan de salir por Libia y cuando no logran tomar esa peligrosísima ruta, acaban llegando a los países del Magreb. Y deahí, a España.