Bruselas

El Partido Popular ha decidido trasladar a las instituciones de la UE su malestar por la decisión de la justicia alemana de no entregar al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, por el delito de rebelión. El líder del PP en la Eurocámara, Esteban González Pons, ha escrito este lunes a los otros 750 eurodiputados para quejarse de un fallo "con el que no estamos y no podemos estar de acuerdo". A su juicio, la resolución del tribunal de Schleswig-Holstein supone una falta de solidaridad hacia España en un momento en que "está siendo atacada"

"Ningún juez en España, ya sea regional, nacional o del Tribunal Supremo, se atrevería a dar cobijo legal a un partido político, movimiento o ciudadano alemán que estuviera intentando romper el orden constitucional de Alemania. Es una cuestión de confianza", sostiene González Pons en un correo electrónico escrito en inglés. 

Para el portavoz del PP, "algo no funciona en nuestra Unión cuando un tribunal regional puede desautorizar en sólo dos días el criterio de un Tribunal Supremo nacional, elaborado durante seis meses de investigación detallada y exhaustiva y basado en pruebas legalmente demostrables". "Y sin posibilidad de recurrir a una instancia superior", critica González Pons.

"Creemos en derecho de todos los Estados miembros a protegerse de aquellos que intentan romperlos. Esta prerrogativa está en casi todas las Constituciones Europeas", incluida la alemana, resalta.

El nacionalismo es veneno

Si no funciona una euroorden como la cursada contra Puigdemont por el juez Pablo Llarena, el espacio sin fronteras Schengen "nos deja sin defensas contra los delincuentes y sus delitos", lo que supone "uno de los mayores peligros para la Unión", asegura el dirigente popular. Por eso, reclama "medidas adicionales" para reforzar Schengen y combatir cualquier actuación "contra la seguridad de los Estados y el Estado de derecho". No obstante, no concreta en qué deben consistir estas medidas.

"España pertenece a Europa. Creemos en este proyecto común europeo y estamos dispuestos a luchar por él. Pero esta Unión sólo es posible si podemos confiar los unos en los otros y si nos apoyamos mutuamente cuando uno de nosotros está siendo atacado. Eso es lo que Europa significa", alega González Pons.

Su correo electrónico a toda la Eurocámara concluye con un aviso: "Los principios fundadores de la Unión están siendo envenenados y el nacionalismo es el veneno. Si no reaccionamos a tiempo, tarde o temprano lo lamentaremos".

En todo caso, el líder popular admite que el caso de Puigdemont está en manos de jueces y fiscales y no de políticos. "Dejemos que la justicia haga su trabajo. Mi deseo y mi obligación es no interferir en su trabajo. Y les pido que hagan lo mismo. No convirtamos este Parlamento en un tribunal paralelo". 

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