Los obispos de Cataluña han pedido una "reflexión serena" sobre los presos soberanistas, y han llamado a los parlamentarios que impulsen la formación de un nuevo Govern de la Generalitat, en una carta de este viernes aprobada por unanimidad en una reunión de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) en Tiana (Barcelona), recogida por Europa Press. Asimismo, defienden la "la legitimidad moral de las varias opciones sobre la estructura política de Cataluña".

Tras declararse preocupados por la prisión preventiva de antiguos miembros del Govern y dirigentes de organizaciones sociales, y sin intención de entrar en debates jurídicos, han llamado a esta reflexión, para propiciar un clima de diálogo que ven necesario, y que "no se dejen de considerar las circunstancias personales de los afectados".

Han hecho referencia a las elecciones autonómicas del 21 de diciembre y a la gran participación de los electores: "Es necesario que, con voluntad de servicio, los parlamentarios elegidos impulsen los mecanismos democráticos para la formación de un nuevo gobierno de la Generalitat".

También han emplazado al Ejecutivo que surja a actuar "con sentido de responsabilidad hacia todos los colectivos del país, y especialmente los más necesitados de superar las consecuencias de la crisis institucional, económica y social" que se vive.

ESCENARIOS PLANTEADOS



Asimismo, han defendido "la legitimidad moral de las varias opciones sobre la estructura política de Cataluña que se basen en el respeto de la dignidad inalienable de las personas y de los pueblos", y se defiendan de forma pacífica y democrática, aunque han admitido que no les corresponde a ellos optar por una determinada propuesta en los nuevos escenarios planteados recientemente.

En el inicio de la carta, han reconocido que en Cataluña existe "un problema político de primer orden que obliga a buscar una solución justa a la situación creada que sea mínimamente aceptable para todos", con esfuerzo de diálogo, generosidad y búsqueda del bien común.

Citando palabras del Papa Francisco, han afirmado que es momento de diseñar una cultura de diálogo como forma de encuentro, "la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la preocupación para una sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones".