El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, mostraron un discurso de unidad. En la jornada de clausura del 13º Congreso del PSOE de Andalucía, los rivales en las primarias intentaro dejar atrás las divisiones entre ambos. Sánchez dijo que Díaz "es mi secretaria general, mi presidenta de la Junta de Andalucía" y ella le prometió su apoyo: "Vas a tener la lealtad de todos los socialistas andaluces y la mía la primera", dijo la presidenta andaluza, que no subió a darle un abrazo y hacerse una foto junto a Sánchez tras acabar este su discurso.

Tan sólo un día después de ni mencionarle en su discurso inaugural y distanciarse del discurso de la España plurinacional del secretario general, ambos se tutearon. "Pedro", "Susana". El líder socialista dijo compartir el discurso de la secretaria general del PSOE de Andalucía. "Cuando escucho a Susana de las causas que la conmueven, me veo reconocido. Susana, tu y yo hablamos el mismo idioma", aseguró.

Sánchez culpó al Partido Popular de intentar mostrar al PSOE como un partido roto. "La derecha política quiere un PSOE desunido porque saben que unido es imparable. Así es que hagamos un partido unido para ganar las elecciones".

Díaz, que intercambió pocas miradas con Sánchez antes de subir al estrado, mostró su apoyo, pero con una condición. La presidenta de Andalucía le pidió que no se intentara decidir sobre cuantos cargos puede ocupar. "Lo único que te pido como presidenta de Andalucía y secretaria general del PSOE de Andalucía es que no me hagas elegir entre las dos lealtades", advirtió.

Sentados juntos

Decenas de cámaras les apuntaban. Los dos se sentaron juntos en primera fila. Sánchez, llegó al 13º Congreso del PSOE de Andalucía, entre gritos de "Pedro, Pedro" que sonaban por encima del hilo musical que preparó la organización y ocupó su puesto al lado de Díaz. 

Tras llamar uno a uno a todos los miembros de la Ejecutiva, en la que Díaz no ha dado cabida a ningún militante afín a Sánchez, el auditorio se levantó entero para vitorear y aplaudir durante más de un minuto a la presidenta andaluza, que antes de subir le dio un abrazo a Sánchez. 

El secretario general del PSOE también cerró filas ante el público con Alfonso Guerra, al que hace unos días apartó de la dirección de la Fundación Pablo Iglesias. "Me siento orgulloso de Felipe González y Alfonso Guerra", añadió. Sánchez también dio su apoyo explícito a Chaves y Griñán. 

Sánchez apoya la decisión de asesorar a Juana Rivas

Sánchez mostró su apoyo a la presidenta andaluza en su decisión de asesorar jurídicamente a Juana Rivas, la madre que se encuentra en paradero desconocido con sus dos hijos para no dárselos a su padre, que la maltrató por dos veces.

"Estoy contigo en la defensa de Juana Rivas. Somos el partido que defiende a las mujeres", le brindó el secretario general a Díaz. 

Tras acabar su discurso la presidenta andaluza no subió a dar un abrazo y hacerse una foto de unidad con Sánchez ante de las cámaras, que se quedó sólo saludando al auditorio.