La reunión entre el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, y el hermano del expresidente de la Comunidad de Madrid, Pablo González, al "día siguiente" de que le chivaran que estaba siendo investigado pone de nuevo en el ojo del huracán al ministerio del Interior. Tras conocerse la noticia, el PSOE ya ha pedido la comparecencia en el Congreso del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido; el de Justicia, Rafael Catalá y del propio Nieto tras las "gravísimas" novedades conocidas por la Operación Lezo. A pesar del escándalo, no es la primera vez que el departamento que hoy lidera Zoido se ve envuelto en la polémica por desarrollar un papel político al servicio del PP.

El anterior ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se vio obligado a detallar en el Congreso de los Diputados la visita de Rodrigo Rato a su despacho en plena ofensiva judicial contra el exvicepresidente del Gobierno. El responsable de Interior dijo que le recibió para escuchar sus preocupaciones sobre la posible retirada de la protección que le brindaba el Ministerio. Nadie le creyó.

Córdoba

En esta ocasión, el entorno de Nieto enmarca la visita de Pablo González a la sede del ministerio del Interior cuando ya había un cerco judicial contra el expresidente madrileño en que se conocían de cuando el actual secretario de Estado era alcalde de Córdoba y el hermano del expresidente madrileño consejero de Mercacórdoba, la empresa de mercados centrales de abastecimiento de la localidad andaluza.

Todavía no se saben las consecuencias que tendrá para el político esta reunión, sobre todo después de que EL ESPAÑOL ya desvelase el jueves que Ignacio González había sido advertido dos meses atrás de que estaba siendo investigado y había cambiado hábitos en su vida cotidiana para despistar a los que le rastreaban.

Las maniobras políticas que se desarrollan en el interior del Ministerio del Interior quedaron en evidencia tras la difusión en prensa de unas grabaciones del propio Fernández Díaz con el jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña para informarle de posibles irregularidades de políticos catalanes. El asunto, que saltó en plena campaña electoral de junio, está en estos momentos en una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados.

Operación Kitchen

Otro episodio que puso en evidencia la influencia de Interior para beneficiar al Partido Popular es la Operación Kitchen. En los papeles que Rosalía Iglesias, la mujer de Luis Bárcenas, diseñó de su puño y letra dejó constancia de que su marido dispone de al menos dos mensajes de móvil intercambiados con Jorge Fernández antes de entrar en prisión. Además, relató que mantuvo una conversación con él a través del teléfono del ministerio para intentar averiguar qué documentos comprometedores tenía el extesorero sobre Mariano Rajoy.

Con el escándalo que ha mandado a la mano derecha de Esperanza Aguirre directamente a la cárcel, el ministerio del Interior vuelve a ponerse en el centro de la polémica por un inesperado encuentro en la misma sede del ministerio en plena investigación judicial. El grupo socialista ya registró el jueves las solicitudes de comparecencia de los ministros de Justicia e Interior después de que este diario adelantara el chivatazo al expresidente madrileño.