Un Gobierno diez meses en funciones y el segundo partido de España en caída libre desde hace una semana. Esa es la situación del país a un mes exacto de la disolución de las Cortes. ¿Con quién negocia el Gobierno? ¿Con quién acuerda los grandes asuntos económicos de España? “En esta situación de inmovilización política es importante saber qué significa ser diputado o ser senador de España", ha concluido Cristóbal Montoro, el ministro de Hacienda, para quien "los portavoces parlamentarios son los que están sentados en el momento de la negociación". Esto es, al menos en cuestiones económicas, Pedro Sánchez y los suyos siguen respondiendo a pesar de la guerra que están librando en Ferraz.

En medio de la incertidumbre política, el Ejecutivo ha celebrado este viernes un consejo de ministros casi al completo (menos Exteriores y Agricultura) y ha hecho hincapié en su deseo de no perjudicar las negociaciones en curso (y muy avanzadas) en dos campos: la convalidación en el Parlamento de la reforma del impuesto de sociedades (9.000 empresas tendrán que adelantar el pago de 21.000 millones de euros en tres plazos para cumplir con el déficit) y la modificación de la Ley Orgánica de Estabilidad Financiera para adaptarse a la nueva senda de déficit público de Bruselas (pasa del 0,3% al 0,7%) y dar así un respiro a las comunidades autónomas.

Todo esto lo ha explicado Montoro, que ha comparecido junto a Soraya Sáenz de Santamaría en La Moncloa para aplicar escrupulosamente la consigna emitida este lunes por Mariano Rajoy, cuando la crisis del PSOE aún parecía un juego de niños comparado con la guerra abierta que estalló el miércoles: no “zascandilear” públicamente con el intento de magnicidio de Pedro Sánchez. Aunque la desaparición de Sánchez era la última baza de los populares tras el fracaso de la investidura de Rajoy hace un mes, los portavoces del Gobierno y del PP no se salen del guión establecido: silencio público hasta que se aclare el horizonte del PSOE y mantenerse al margen del sangriento espectáculo que esperaban desde la semana anterior.

FELIPE VI DECIDE

Así, Santamaría ha advertido contra los que sugieren que Felipe VI debería de iniciar una nueva ronda de consultas para proceder a una investidura exprés de Rajoy: “Las consultas son una prerrogativa regia junto con las Cortes y tenemos que ser respetuosos con las competencias de cada cual. No debemos inmiscuirnos en ese proceso. Lo respetamos. No podemos decir quiénes tienen que ser los portavoces parlamentarios”.

La opción que ha defendido sigue siendo “un Gobierno presidido por Mariano Rajoy”, pero la aritmética sigue sin producirse y la situación es cada vez más confusa. “No somos quién para determinar el interlocutor del PSOE”, ha señalado Santamaría, que no ha nombrado a Sánchez en ningún momento. El rey no tampoco incluye en su agenda la posibilidad de reunirse con los portavoces parlamentarios para auscultar la posibilidad de formar Gobierno, con lo que entre el 10 y el 26 de octubre se dibuja un tiempo crucial para encontrar una salida política a la situación.

Con Zarzuela y Moncloa en standby hasta que se aclare la situación del PSOE, Santamaría ha insistido en que el objetivo del Ejecutivo es “gobernar dentro de los límites que le marca la ley” a un Ejecutivo en funciones y “minimizar” los daños que esta interinidad cause a los españoles. Este mismo lunes se pretende registrar en el Congreso la modificación de la ley de régimen electoral (LOREG) para que las terceras elecciones (si las hay) se celebren el 18 de diciembre y no el día de Navidad.

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