La Puerta del Sol, vacía tras el decreto del toque de queda.

La Puerta del Sol, vacía tras el decreto del toque de queda. EFE

Madrid

Las uvas de Pedroche con Sol vacía y la Lotería con los niños con mascarilla: la amarga Navidad de 2020

"No creo que salgan adelante", dicen desde el Ayuntamiento sobre las campanadas. Consultamos con las autoridades cómo serán las fiestas. 

28 octubre, 2020 02:49

Noticias relacionadas

Ya lo decía en su monólogo de este martes el periodista Carlos Alsina: “Centremos el foco. El objetivo, la meta, no es evitar a toda cosa que vuelvan a recluirnos en casa. El objetivo, la meta, no es poder reunirnos todos en Nochebuena viajando de unas ciudades a otras. El objetivo no es poder salir a tomar una copa en Nochevieja. Ni que haya cabalgatas. El objetivo ahora mismo es que no se nos mueran 120 personas al día”. Y sin embargo, las preguntas saltan solas… ¿qué va a ser de esta Navidad? ¿Qué va a pasar con las campanadas, las cabalgatas y la Lotería?

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con las autoridades de la Comunidad de Madrid y de la capital para ver cómo afectará toda la situación sanitaria a las grandes fiestas navideñas de la ciudad más poblada de España y la más castigada por la Covid-19 de toda Europa. Aunque la mayoría coinciden en que aún es pronto para saberlo, que habrá que ver cómo evoluciona la pandemia y qué se puede hacer, ya se está trabajando en varios escenarios.

Lo que más peligro corre actualmente son las campanadas en la Puerta del Sol el día de Nochevieja. “No creo que salgan adelante”, comenta una fuente del Ayuntamiento. Es decir, que la presentadora Cristina Pedroche, que ya ha confirmado que este año repetirá, dará las uvas ante una plaza vacía y sin más compañía que la de sus homólogos de otras televisiones en los balcones adyacentes.

Cristina Pedroche, luciendo su diseño para dar las Campanadas de 2019.

Cristina Pedroche, luciendo su diseño para dar las Campanadas de 2019.

El segundo estado de alarma que, aunque se veía venir, se ha materializado estos días, no deja de suponer un duro golpe de realidad para la mayoría de los españoles. Si, tal y como pretende el Gobierno liderado por Pedro Sánchez, la duración del mismo se extiende durante seis meses, no es sólo ya que las campanadas dejen la imagen de una Puerta del Sol absolutamente vacía, sino que es probable que usted no pueda ni celebrar las campanadas con su familia ya que a las 0.00 horas, todos deben estar en su propia casa sin la compañía de aquellos que no sean convivientes.

Pero ahí no acaba todo. Otro de los grandes eventos tradicionales de los días que vendrán será el sorteo de la Lotería de Navidad que se celebra el 22 de diciembre en el Teatro Real de Madrid. Ahora, no es seguro siquiera que se vaya a celebrar en ese mismo sitio, aunque es la opción preferida. En todo caso, cabe esperar el evento con limitación de aforo, de haberlo, y con los niños de San Ildefonso usando sus correspondientes mascarillas. ¿Y la cabalgata de Reyes? Pues el Ayuntamiento ya ha dicho que cancelará las de los distritos pero la concejala de Cultura, Andrea Levy, ha dicho que sí se celebrará la grande. Habrá que ver cómo.

Las campanadas, vacías

En 2019, la Nochevieja pasada, fueron a la Puerta del Sol nada menos que 19.000 personas. Este año, por motivos más que evidentes, la escena no se repetirá de manera idéntica. Ni en la celebración grande ni en las llamadas preuvas, que se celebran el día anterior y que congregan a miles de estudiantes principalmente.

Las fuentes del Ayuntamiento consultadas por este diario son bastante tajantes al respecto: “No creo que salga adelante”, resume un cargo del área de Seguridad y Emergencias, responsable del control de aforo en la Puerta del Sol en tan señalado evento. De todas formas, aún es pronto, asegura, como coinciden el resto de compañeros. “Todavía no se está trabajando en eso”, añade.

Las responsabilidades de tal evento están repartidas. El Ayuntamiento, por un lado, es el responsable del grueso del dispositivo de seguridad mientras que la Comunidad de Madrid vela por que el reloj funcione y por amplificar el sonido de las campanadas. Por otro lado, la Policía Nacional, bajo el paraguas del Ministerio del Interior, da apoyo en cuestiones de seguridad.

Todos ellos coinciden en que aún no se ha abordado la situación de sus respectivas competencias. En parte porque todavía se están ultimando los detalles del puente de Todos los Santos, que tendrá lugar este fin de semana y en parte porque no creen que vaya a suceder. “No tendría mucho sentido celebrarlo con la que está cayendo”, dice la fuente del Ayuntamiento. Eso sí, la Policía Nacional ya está pendiente en la actualidad de que en la plaza no se formen aglomeraciones, a pesar de que no haya fiesta de por medio.

20.000 personas se congregaron en la Puerta del Sol en Madrid en la Nochevieja de 2018.

20.000 personas se congregaron en la Puerta del Sol en Madrid en la Nochevieja de 2018. Rodrigo Jiménez EFE

La celebración de las campanadas en la Puerta del Sol suele estar dentro del marco de la campaña especial de Navidad, que en situaciones normales se empieza a preparar a principios de noviembre y se presenta a mediados del mismo mes. Este 2020, en el que más necesario que nunca se hacen este tipo de festejos, para levantar el ánimo, no se decidirá hasta el último momento.

“De todas formas, si se puede hacer y se tiene que hacer con menos tiempo del habitual… este tipo de campañas se llevan haciendo toda la vida y salen solas. Cada año consiste en ultimar unos pequeños detalles, pero el modelo ya está creado”, aseguran desde el Ayuntamiento. La que sí que ha confirmado su asistencia es la presentadora Cristina Pedroche. Si en el último minuto se decide que no vaya a estar sola, por lo menos, la estructura ya está creada.

Lotería, ¿en el Real?

Otro de los grandes eventos que marcan la seña de identidad de la Navidad española es el sorteo de Lotería que se celebra el 22 de diciembre y que va con el anuncio, a modo de tráiler de lo que vendrá, que también se espera con ansia y acapara titulares por todos los medios. Este año el anuncio sin duda versará sobre la Covid-19 y los sacrificios personales que la pandemia ha impuesto a los ciudadanos. Va como en su ADN, siempre, hacer de termómetro del momento social.

Sobre este sorteo de 2020 caben muchas preguntas. ¿Habrá aforo en el Teatro Real donde se celebra habitualmente? ¿Habrá menos niños de San Ildefonso cantando los premios? ¿Se podrá uno abrazar con el de al lado si le cae el Gordo? y un largo etcétera que demuestra cómo nos enfrentamos, en parte a lo desconocido.

Según ha podido saber este diario, este año aún no se ha decidido siquiera si se celebrará en el Teatro Real, donde se hace siempre. De todas formas, es la hipótesis que más fuerza cobra y por la que se intentará luchar. “Estamos trabajando en darle al sorteo la máxima divulgación y esplendor dentro de las limitaciones que afrontemos esos días, pensando como siempre en todos los españoles y lo que significa el sorteo de Navidad para todos”, comentan desde Loterías y Apuestas del Estado.

De hacerlo finalmente en el Real, la opción que más fuerza cobra es que se limite el aforo al 75% y que haya butacas libres entre grupos formados por un máximo de seis personas, como en cualquier otro teatro o cine desde el pasado 26 de septiembre. Otra opción que se baraja es que las entradas sean asignadas o que se puedan conseguir por internet para evitar la ya tradicional cola frente al teatro para copar un sitio.

Nerea, la niña de San Ildefonso que se emocionó en la Lotería de 2018.

Nerea, la niña de San Ildefonso que se emocionó en la Lotería de 2018. EFE

Otra de las grandes dudas es qué pasará con los niños de San Ildefonso que cantan los números y, por ende, los premios. Esos niños tan queridos por la sociedad por todo lo que significan. Seguramente, tendrán que cantar esta vez con sus respectivas mascarillas, ya que es difícil mantener la distancia de seguridad entre ellos: recuerden, siempre van en pareja.

¿Y la cabalgata?

Al margen de las uvas y de la Lotería, lo que sin duda más va a afectar anímicamente a la población es no poder celebrar las cenas de Nochebuena y Nochevieja y la comida de Navidad dentro de una normalidad más o menos aceptable. Las cenas, en principio, tendrán que acabar pronto y nada de viajar a otros lugares con personas no convivientes para reunirse. La Covid ya ha separado y lo seguirá haciendo.

Luchando por entrar en ese listado de lo amargo, está la cabalgata del día de Reyes que se celebra la tarde del 5 de enero. Ahí ya entra en juego la ilusión de los niños de cada casa. Y ahí tendrán que ser los ayuntamientos los que decidan.

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido suspender las cabalgatas de Reyes en todos los distritos de la ciudad. Se trata de una medida similar a la cancelación de las verbenas de verano. De todas formas, la cabalgata principal que recorre el Paseo de la Castellana sí que se celebrará. Eso dice la concejala de Cultura, Andrea Levy, que asegura que “los Reyes Magos estarán en Madrid el 5 de enero”. Lo que no se sabe muy bien es cómo.

La astronauta Australia se abre paso en la cabalgata de Madrid de 2017.

La astronauta Australia se abre paso en la cabalgata de Madrid de 2017. Reuters

Se podría tener en cuenta otros eventos similares como el desfile del Orgullo Gay o el desfile de las Fuerzas Armadas el 12 de octubre. El primer ejemplo fue directamente aplazado sin que se haya llegado a materializar aún y en el segundo se suprimió el desfile limitando el acto a una ceremonia más recogida.

Una de las probabilidades que se podría usar para la cabalgata de Reyes es que se formen las gradas, ya tradicionales, y que éstas estén con aforo limitado, controlando las entradas y salidas. Lo que sí que habrá será el belén gigante que se hace en la Puerta del Sol. Pero esta vez no será dentro del edificio sino fuera y en la Real Casa de Correos, frente a la fuente de Cibeles.

A la espera de que se sepa qué pasará finalmente, pendientes todos de la situación sanitaria y de las limitaciones que cambia, lo único inamovible es que estas navidades serán diferentes a todas las demás. Ya habrá tiempo para celebrar cuando llegue la vacuna. Pero a saber cuánto habrá que esperar en el camino.