A partir del lunes, en 37 zonas básicas sanitarias de la Comunidad de Madrid la vida se parecerá, bastante, a lo vivido en la primera oleada. Sin estado de alarma, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha detallado cómo será la nueva normalidad en estas zonas, pero también para el conjunto de la autonomía. Las reuniones sociales, para toda la región, se reducen hasta un máximo de 6 personas.

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Pero son las 37 áreas -divididas entre Madrid capital, Fuenlabrada, Humanes, Moraleja de Enmedio, Parla, Getafe, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas- las que verán su rutina alterada por completo: se restringe la movilidad -no se podrá salir ni entrar de ellas excepto para ir al médico, al trabajo o a clase, además de por causas de fuerza mayor- pero se podrá pasear dentro de ese perímetro, los comercios y la hostelería cerrarán a las 22 horas y su aforo se bajará al 50%. Los bares y restaurantes, además, se quedan sin servicio en barra y las mesas estarán limitadas a 6 personas.

En los centros de enseñanza no reglados, como academias o autoescuelas, el aforo también se reduce al 50% y la actividad presencial se limita a grupos de 6 personas máximo y con las oportunas medidas de distancia de seguridad. Se podrá salir a hacer deporte, tanto en interior -gimnasios, instalaciones deportivas diversas- como en exterior, pero, de nuevo, siempre que no se supere el 50% del aforo y en grupos de máximo 6 personas.

Para los lugares de culto, el aforo se reduce a un tercio. En los velatorios podrán estar un máximo de 15 personas en espacios al aire libre y 10 personas en el caso de ser lugares cerrados. Los parques y jardines, eso sí, se cierran.

Las medidas comenzarán este lunes, 21 de septiembre. Estarán vigentes durante 14 días naturales y se prorrogarán si la situación epidemiológica continúa. Las sanciones aplicables por el incumplimiento de las órdenes y protocolos sanitarios oscilarán entre los 600 y los 600.000 euros.

Las restricciones afectan a casi un millón de ciudadanos de la Comunidad en Madrid, alrededor de 850.000. Esto supone el 13% de la población. Para el 87% la vida sólo cambia en un pequeño detalle: en las reuniones sociales bajan ahora de 10 a 6 personas máximo.

Evitar "a toda costa" el estado de alarma

Díaz Ayuso ha dejado claro que lo que busca su Ejecutivo es evitar "a toda costa" el estado de alarma y el confinamiento, porque "son el desastre económico" de Madrid. "Hay que evitarlo por todos los medios y estamos a tiempo", ha alegado.

Por eso, las medidas acordadas -"extraordinarias pero muy necesarias"- buscan, como adelantó EL ESPAÑOL, "hacer más efectivas las cuarentenas y evitar la propogación del virus". Son los cimientos de una estrategia "serológica" basada, según ha anunciado, en "detectar y diagnosticar": saber qué personas están contagiadas y dónde para "protegerlas a ellas y a todo su entorno".

Ayuso ha achacado la situación que vive su comunidad -que lidera funestamente todas las estadísticas nacionales y europeas en cuanto a incidencia del virus- a la "especial densidad de población y especial conectividad" de la región con otras, lo que la hace "ser motor económico pero también vulnerable". También al "exceso de confianza" que han tenido los madrileños.

Las medidas de restricción afectan principalmente los contactos sociales, con la idea de crear zonas burbuja, pero no a los movimienots relacionados con el trabajo o el colegio.

El objetivo es realizar sólo los desplazamientos necesarios en esas zonas sanitarias, así como suprimir al máximo los contactos sociales. Dentro de ellas, se puede bajar a un restaurante, ir a dar una vuelta -andando o en un vehículo- o reunirte con menos de 6 personas, también para hacer deporte.

Las únicas excepciones que permitirán el poder salir de esa zona básica de salud son la asistencia a centros o servicios sanitarios, obligaciones laborales y profesionales, asistencias a centros docentes y educativos, el retorno a la vivienda habitual, el cuidado de personas mayores, menores o dependientes, el acceso a entidades bancarias de seguros, legales, notariales, financieras o administrativas, y la asistencia a exámenes oficiales inaplazables, además de necesidades de fuerza mayor.

"Colaboración" con Sánchez, no "tutela"

Así, y con la reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el próximo lunes a mediodía -la misma jornada en que comenzará la vigencia de estas nuevas medidas-, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha insistido en que las dos administraciones van a "trabajar unidas para evitar que siga creciendo el virus" y que tienen por delante "una oportunidad excelente" para trazar una estrategia nacional.

"El presidente del Gobierno de España no viene a tutelar sino a colaborar con la Comunidad de Madrid. Necesitamos la fuerza del Estado, las herramientas que no tenemos como gobierno autonómico, sobre todo en materia de seguridad ciudadana", ha precisado Ayuso, que también ha pedido colaboración a las asociaciones de vecinos, sindicatos y ayuntamientos, especialmente al de la capital.

También ha hecho referencia Ayuso a sus críticas anteriores sobre el de alarma. "Es cierto que fui crítica, porque en muchas ocasiones se basaba en criterios que sin transparencia se aplicaban a todas las comunidades de forma unísona y entiendo que cada una tiene distintas peculiaridades", ha indicado. "Por eso, somos distintas en ese sentido, y tenemos que trabajar bajo un paraguas nacional y como autonomías responsabilizarnos de nuestros servicios públicos".