Valencia

"Hoy hay personas con una expectativa de vida inferior a la que tendrían de haber sido tratados con esta máquina. Eso es una realidad". Son palabras de Óscar Prieto, presidente de la Asociación de Afectados por Tumores Cerebrales de España (ASATE), preguntado sobre las consecuencias del retraso en la instalación en Valencia del equipo Leksell Gamma Knife donado por Amancio Ortega. "La radiación de la tecnología antigua radia también zonas sanas del cerebro, mientras que esta nueva actúa solo en el tejido maligno. La diferencia es abismal. Estamos hablando de graves secuelas como perder el habla, movilidad, comprensión, hemiplejias…", detalla.

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La Generalitat Valenciana anunció a finales de 2019 su instalación. Pero la herramienta donada por el fundador de Inditex podría no estar operativa hasta finales del presente ejercicio 2021. ¿El motivo? La concejalía de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Valencia ha tardado más de un año en responder a la licencia de obra solicitada por la Conselleria de Sanidad, y la respuesta ha sido negativa por falta de un "plan de evacuación". Mientras ambos departamentos socialistas solventan el enredo burocrático y se acomete la obra, el retraso total alcanzará los dos años.

Fue la propia Generalitat quien cuantificó el número de intervenciones que es capaz de realizar esta tecnología anualmente. "Va a ofrecer una mayor supervivencia en el tratamiento de determinadas enfermedades. El equipo permite tratar entre 500 y 1.000 pacientes al año", detalló Sanidad en aquel comunicado. Explicó que se trata de "uno de los más potentes en radiocirugía intracraneal, de mayor precisión y seguridad a nivel mundial".

En concreto, permite tratar tumores malignos y benignos, malformaciones arteriovenosas y también indicaciones funcionales (neuralgia de trigemio, parkinson, epilepsia...). Se caracteriza por una mejora considerable de la precisión (0,4 mm), que permite abordar solo el objetivo de la intervención sin afectar el tejido sano cerebral, según indicó la Administración autonómica.

La diferencia para los pacientes entre ser tratados o no con esta herramienta "puede ser tan grande como no poder volver a mover un lado del cuerpo, o no poder volver a vestirse jamás por sí mismos", expone Prieto a EL ESPAÑOL.

Monitor de un equipo Leksell Gamma Knife como el donado por Amancio Ortega. EE

El presidente de ASATE expone además una circunstancia particularmente dolorosa. "Hay que tener en cuenta que los tumores cerebrales son la segunda causa de muerte en los niños de 0 a 5 años. La mayoría de las veces no se les puede operar, son inoperables. Pero con esta tecnología no te dan simplemente un tiempo determinado de vida. Te dan esperanza, porque te pueden tratar", expone.  

Prieto subraya además que esta máquina "será la primera en el sistema sanitario público", de modo que se convertirá "en la única opción para los que no puedan permitirse un tratamiento privado de este tipo". "Si alguno de los responsables del trámite que impide la puesta en marcha de este equipo estuviera en esa situación estoy seguro de que lo habría abordado con la celeridad que merece", critica.

"Para pedir dimisiones"

Por su parte, Andoni Lorenzo, presidente del Foro Español de Pacientes (FEP), tilda de "lamentable" que "por un tema de gestión estén los ciudadanos sin una tecnología puntera que ya podría estar a su disposición". "No puede ser que cada año haya mil pacientes que se hayan visto privados de esta tecnología donada por un empresario. Es imperdonable. Estamos hablando de vidas. Este grado de incompetencia sería impensable en una empresa privada", denuncia.

Lorenzo añade que la gravedad del asunto es "para pedir dimisiones, tanto en el Ayuntamiento de Valencia por la inacción como en la Generalitat Valenciana por no haber insistido suficiente". "Lo ocurrido demuestra una gran falta de interés. Es evidente que no se han realizado todos los esfuerzos en ponerla en marcha", lamenta.

Joan Ribó, alcalde de Valencia, y Sandra Gómez, vicealcaldesa y titular de Desarrollo Urbano. EE

Fuentes conocedoras del proyecto consultadas por EL ESPAÑOL precisaron que los pacientes que han requerido cirugía intracraneal durante los últimos meses han sido atendidos con tratamientos como radioterapia de alta precisión mediante aceleradores de Rayos X -disponible en otros hospitales valencianos como La Fe-. En España existe una máquina ya instalada idéntica a la donada a Valencia, pero se encuentra en el hospital privado Ruber Juan Bravo de Madrid, fuera de la sanidad pública.

El Hospital Clínico ya está tratando de solventar el plan de evacuación para obtener cuanto antes la autorización. En el momento la obtenga, requerirá alrededor de cuatro meses para completar la obra. La complejidad radica en las 26 toneladas que pesa la máquina, debido a las 122 fuentes de cobalto que permiten la radiación y a su cobertura de tungsteno, un denso metal que impide, precisamente, que la radiación producida se propague.

Al tratarse de un artilugio tan pesado, el hospital ha de reforzar el suelo del sótano de la Facultad de Medicina -donde se dispone a montarlo- hasta lograr un grosor de 50 centímetros de cemento. Mientras tanto, la Leksell Gamma Knife ya pagada por el empresario gallego para su instalación en Valencia, aguarda aún en su fábrica sueca a que el Ayuntamiento resuelva el expediente de su obra. En el momento el Hospital Clínico reciba el visto bueno la máquina será enviada mediante un transporte especial por carretera.

El PP pide su tramitación "exprés"

Este miércoles, el Grupo Popular Municipal en el Ayuntamiento de Valencia presentó una moción de urgencia al pleno de este jueves para impulsar la tramitación "exprés" de la licencia que permita poner en funcionamiento la máquina.

"Es inaceptable este atasco de licencias que lleva el Ayuntamiento de Valencia de más de 8.000 expedientes por resolver cuando llevan ya seis años gobernando". Este hecho demuestra la apuesta del Gobierno de Ribó y PSOE por la sanidad pública de calidad", denunció al respecto su portavoz María José Catalá.

En un escueto escrito, la concejalía de Desarrollo Urbano que lidera la vicealcaldesa socialista Sandra Gómez afirmó el martes que el Ayuntamiento "ya se ha puesto en contacto con Sanidad para agilizar el trámite y que puedan comenzar las obras cuanto antes".