Madrid

El presidente valenciano, Ximo Puig, propuso este miércoles en la capital de España que Madrid reparta "con todos" su "plus de riqueza". Instó a aprovechar la reforma fiscal que tiene pendiente el Gobierno para introducir un mecanismo que lo permita, y pidió al comité de expertos que la desarrolla que se inspire en "la tesis del prestigioso profesor de Oxford Paul Collier". La idea suena a un sistema de compensación entre autonomías, pero se trata realmente de un impuesto directo a determinados ciudadanos. En concreto, a "los más ricos de la metrópoli".

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Así lo desglosó recientemente el propio Collier en una entrevista concedida a El Confidencial. "Revertir la brecha entre los núcleos urbanos y los más pequeños que están arruinados costará dinero, que puede recaudarse mediante un impuesto a las grandes rentas que se han formado en las metrópolis por el hecho de que allí se ha concentrado la actividad económica", expuso el autor.

Paul Collier se pronunció en la misma línea en otra charla con elDiario.es. Preguntado sobre si su propuesta consiste en "subir los impuestos a la población de las grandes ciudades", afirmó que "hay que hacer cuanto haga falta para restaurar la unidad de nuestros países reduciendo las diferencias de productividad entre las metrópolis y las ciudades de provincias".

Puig, en su intervención en el desayuno informativo de Europa Press, abogó sin ambages por introducir dicha tasa en Madrid. "Me parece sugerente la tesis del prestigioso profesor de Oxford Paul Collier. Lleva años analizando las dinámicas generadas en las capitales debido a las 'economías de aglomeración'", expuso.

Consistiría en "una aportación de los más beneficiados en las metrópolis para compartir con todos esa mayor productividad generada por el apoyo público". "Un plus de riqueza que se genera no por azar, sino gracias al sustento público estatal y a las economías de aglomeración", indicó. "La filosofía es sencilla: Si hay privilegio, debe haber contraprestación", aseveró.

"Una nueva herramienta"

Preguntado durante la charla por EL ESPAÑOL sobre si se trataría de incrementar el actual mecanismo de compensación autonómica o de implementar un nuevo sistema, el presidente valenciano afirmó que él propone "una nueva herramienta". Deslizó que se trataría de "una imposición específica para que aquellas rentas aporten un espacio de solidaridad".

¿Un impuesto nuevo para las rentas altas radicadas en Madrid?, le preguntó Javier García, director de Europa Press, quien ejerció de moderador. "Podría ser", dijo, pero instó a que lo analicen los expertos. "No voy a improvisar ahora un impuesto", agregó. Fuentes del Gobierno valenciano confirmaron que la estricta traslación de la idea de Collier consistiría en la creación de "un impuesto para los ricos de Madrid", si bien subrayaron que debe ser el comité de expertos para la reforma fiscal quien escoja "la herramienta idónea para solventar los desequilibrios territoriales".

En su discurso, Puig desglosó las ventajas que, a su juicio, benefician a Madrid por su "efecto capitalidad" en detrimento del resto de España. "Madrid acoge 150.574 empleados del sector público estatal, casi un tercio del total. Son más funcionarios estatales que afiliados a la Seguridad Social hay en 22 provincias: Son más funcionarios estatales que autónomos hay en 47 provincias", expuso.

"Madrid tiene 44.315 empleados públicos en instituciones que podrían estar ubicadas en cualquier otro lugar de España, y que tendrían un importante efecto tractor allí. Y tiene un plus de 95.000 empleados públicos respecto a lo que le corresponde por población", agregó. "Ellos y sus familias suman 250.000 personas. ¿Es esto razonable?", se preguntó al respecto, y estimó que "ese contingente humano sería la decimoquinta capital española, por delante de A Coruña y Granada, o el doble que Lleida o Cádiz".

El líder socialista cifró en 4.453 millones "las rebajas fiscales para las rentas altas gracias a las ventajas de la capitalidad y el 'dumping' fiscal". "Supone una competencia desleal que atrae bases imponibles de otros territorios, afectando así a su recaudación", afirmó.

"Dirigentes incompetentes"

La respuesta de la Comunidad de Madrid fue tanto o más llamativa que la propuesta del presidente valenciano. El consejero de Educación, Universidades y Ciencia y portavoz del Gobierno popular de Ayuso, Enrique Ossorio, le replicó que "los dirigentes incompetentes no tienen que cargar las culpas sobre los que lo hacen bien".

"Tiene que imitarnos, estamos dispuestos a explicarles cómo se hacen estas cosas, pero no puede, para disimular sus errores, decir que es porque somos capital o porque hacemos 'dumping fiscal' y somos insolidarios. Los dirigentes socialistas tienen tendencia a ocultar sus errores echando culpas a otros", aseveró en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

Ossorio subrayó que la capacidad en política fiscal de las autonomías data de 1996, y que desde que llegó el PP a la Puerta del Sol ha estado "bajando los impuestos y controlando el déficit". Puig, por contra, tiene un "infierno fiscal", según el consejero madrileño.

Citó como ejemplo que las rentas más bajas se gravan "con un 9% en Madrid y un 10% en Valencia", o que el tramo más alto del IRPF es de un 25,5% frente al 21% de su autonomía. "Tienen una deuda pública brutal. Dicen que Madrid es un paraíso fiscal cuando todos tenemos las mismas reglas del juego. Cada uno lo hemos hecho de una manera", zanjó.