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Las claves

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido que el nuevo modelo de financiación que ha presentado este viernes destinaría 4.800 millones de euros a Andalucía.

Según la también líder del PSOE andaluz, el reparto de los fondos públicos que plantea el Gobierno de Pedro Sánchez, la comunidad "registrará un mayor incremento en su financiación".

Se trata, ha añadido, de "una mejora de recursos que refleja el compromiso del Gobierno con el sistema autonómico y el Estado de bienestar".

El nuevo modelo de financiación, ha defendido Montero, "aportará en 2027, año en el que se espera que entrará en vigor, 20.975 millones más de los que obtendrían las comunidades si se mantuviera el modelo vigente".

En total, desde el Ministerio de Hacienda calculan que la nueva fórmula de reparto de dinero público "distribuirá en 2027 un total estimado de 224.507 millones".

Andalucía

Desde el Gobierno central defienden que Andalucía se ve especialmente beneficiada del modelo. Aseguran que la comunidad "recibirá el 23 por ciento por encima de su peso en población", cuestión que, entienden, "refleja el efecto positivo que tiene para la comunidad el nuevo modelo".

Así, Montero ha destacado que el modelo propuesto es "beneficioso para el conjunto del sistema autonómico porque aumenta los recursos autonómicos para blindar el Estado de Bienestar".

Además, el nuevo modelo cumple "la promesa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de plantear una financiación más amplia y justa".

Desde el Gobierno andaluz dudan de los beneficios del modelo planteado por Montero. Señalan que la fórmula está supeditada a los partidos independentistas, cuestión que rompe, añaden, el principio de igualdad y solidaridad.

Sobre este nuevo modelo se ha pronunciado tanto el presidente de la Junta, Juanma Moreno, como la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España.

Ambos se han mostrado contrarios a la propuesta de Montero, que han tachado de "electoralista" y que está pensada más para contentar a los socios catalanes y vascos que para ayudar a las comunidades.