El Parlamento andaluz ha puesto fin a la guerra de las banderas de la Falange y del movimiento LGTB que se desató hace unos días en el despacho común que comparten los exdiputados de Adelante y de Vox, ahora no adscritos. Tras ordenarlo el letrado mayor de la Cámara la semana pasada, ya no queda ni rastro de la decoración que figuraba en el espacio. Y si las vuelven a colocar, pueden perder este lugar de trabajo.

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En el mismo convivían la simbología del colectivo LGTB, la Trans y la de la Falange Española con los retratos de personajes como el Che Guevara o del político revolucionario ruso y bolchevique León Trotski. Ha sido el letrado mayor de la Cámara quien ha retirado personalmente el último vestigio, un panel con el yugo y la flecha de la Falange colocado por la exdiputada de Vox, Luis Belinda Rodríguez, esta misma mañana.

En el escrito, el letrado exigió a estos diputados no adscritos que no se procediera a la colocación de cualesquiera símbolos, elementos o instrumentos, al tratarse, a todos los efectos, de zonas de uso común.

El plazo acabó ayer. A última hora de la tarde la exparlamentaria de Vox retiró la simbología falangista y fueron los servicios de la Cámara los que se encargaron de quitar las banderas colocadas por los exdiputados de Adelante, han señalado fuentes del Parlamento a EL ESPAÑOL.

Ayer la excoordinadora de esta formación, Teresa Rodríguez, dejó claro que no cumpliría la orden y que las volverían a poner, pero parece que estos diputados van a cejar en su empeño. La propia presidenta del Parlamento de Andalucía, Marta Bosquet, les ha advertido la posibilidad de perder el uso de este espacio si persisten en mantener esta simbología.

Por norma general los despachos de los grupos parlamentarios están decorados con la simbología que cada uno considera apropiada, pero al tratarse en este caso de un espacio común el Parlamento lo ha prohibido.

Los exdiputados de Adelante aseguran que ya no quieren hablar más de banderas, sino de los problemas de los ciudadanos. No obstante, insisten en que aunque no son un grupo formal reconocido por el Reglamento del Parlamento, van a funcionar como "un grupo político con una cohesión ideológica más que potente".

Tensión en el Parlamento

El asunto lleva varios días tensionando la vida del Parlamento andaluz justo cuando la propia Cámara va a recibir la Medalla de Andalucía por el 28F. Hoy la secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, ha lamentado la presencia de estos símbolos, fruto a su juicio de "blanquear y normalizar a la extrema derecha como hacen (Juanma) Moreno y su Gobierno en la comunidad, lo que es duro y lamentable".

Susana Díaz ha manifestado que estos días no ha dejado de pensar en cómo se sentirán las familias que no saben dónde está el cuerpo de un ser querido o los que siguen recordando la memoria de Blas Infante.

Por su parte, el presidente de la Junta le ha recriminado en sesión parlamentaria que viva anclada en el pasado al rememorar episodios del año 1936 y 1939 mientras ellos (el Gobierno) siguen luchando contra la pandemia.