Málaga

El 25 de abril de 2019, a tres días de las primeras elecciones generales, un grupo de mujeres espera su momento de gloria. Sentadas en las gradas de un abarrotado pabellón de Ciudad Jardín, Julia, militante de Vox, alienta a sus acompañantes.

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En el momento convenido, seis folios se alzan con la misma consigna que gritan: “Gestora ya”. El pequño grupo es desalojado por la seguridad privada entre abucheos. Julia mostraba su disconformidad con la ejecutiva provincial de Vox Málaga ante Ortega Smith, Ortega Lara y Espinosa de los Monteros.

Hoy, Julia Calleja es una de las cinco personas que opta a ser elegida por los militantes para presidir el partido. Málaga es la única provincia con primarias que junto a Madrid -dirigida por Rocío Monasterio- no tiene una gestora.

Julia es una de las militantes con más antigüedad en las filas de Vox en Málaga y ahora ha dado el paso adelante. En las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018 su partido se convirtió en clave para el cambio de gobierno. Ella concurrió como tercera suplente en las listas electorales. En su declaración constaba como jubilada y con un saldo en cuenta de 400 euros.

Ante el revuelo levantado por la convocatoria de elecciones primarias, ha decidido dar el paso de disputarle la presidencia a José Enrique Lara

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con Calleja, quien ha declinado hacer declaraciones hasta que consiga los 142 avales. Este número supondría el 10% de la militancia actual exigido por los estatutos y le permitiría postularse oficialmente como opositora al presidente actual.

Cinco candidaturas

Además de Julia Calleja, otras tres personas quieren pelear con Lara por la presidencia. Estos candidatos son: el ex teniente coronel de la Legión Enrique de Vivero, el asesor en seguridad Heriberto Martín y el abogado Martín Ortega.

Este último formó parte de la ejecutiva provincial de Lara hasta que dimitió 48 horas después de la debacle de las municipales. Ortega expresó su postura hacia el actual presidente:  “Es cierto que De la Torre es muy fuerte, pero nuestro candidato es muy malo”.

Ortega alude a los números de Vox. Este partido consiguió 10.376 votos (un 4,38% del total) en las elecciones municipales del 26 de mayo. Un mes antes, en las elecciones nacionales consiguieron 41.326 votos en la capital (un 13,33%). Y en las celebradas el 10 de noviembre 56.349 (un 19,58%, siendo la tercera fuerza más votada).

Las provincias que según Vox cumplen los requisitos para el proceso de primarias son: Madrid, Valencia, Murcia, Alicante, Málaga, Barcelona, Sevilla, Asturias, Toledo, Zaragoza, Cádiz, Baleares, Granada, Almería, Palma, Córdoba, Valladolid, Cantabria y Jaén. Entre el 4 y el 12 de septiembre los candidatos deben recabar los avales, siendo el mínimo un 10% de los afiliados.

En el caso de Málaga, el número es de sólo 142 firmas. “Hace menos de un año y medio la provincia tenía 3.000 afiliados, hoy hay menos de la mitad”, afirma Ortega. Esa bajada la achaca a una “purga” por parte de José Enrique Lara, a quien acusa de “expulsar de todos los órganos a cualquier crítico”.

Acuerdos imposibles

Ortega habla de la necesidad de una confluencia que no ha ocurrido por un factor: “Existe un veto cruzado entre dos de los candidatos”. Asegura que se ha reunido con ellos y en ambos casos exigían la retirada de su candidatura y que el propio Ortega les apoyara. “Yo no entiendo eso como una confluencia”.

De Vivero, otro de los candidatos, también incide en este asunto. Asegura que ya no se pueden unir candidaturas aunque ha intentado unificar la suya con otras dos: “Hasta el mismo jueves pasado no hubo formas de llegar a acuerdos”

En términos similares se ha expresado Heriberto Martín, que afirma haberse reunido con otros candidatos sin condiciones encima de la mesa, aunque señala que se ha encontrado con “mochilas previas y los cargos repartidos”.

Dos candidatos con pasado militar

Enrique de Vivero es un coronel retirado que terminó sus días de servicio al Ejército en el I Tercio de la Legión de Melilla. No duda en afirmar que todos tienen una idea muy parecida de lo que quieren para Vox, y “no hay grandes diferencias ideológicas”. Es colaborador habitual de medios como Radio Cadena o Alerta Digital, donde escribe sus críticas “al gobierno social-comunista”.

Este candidato tiene claro que en este proceso de primarias el único beneficiado será José Enrique Lara, actual presidente de Vox Málaga. También le acusa de viciar las elecciones por incluir en su candidatura a dos cargos electos.

Otro de los candidatos es Heriberto Martín, quien también ha tenido contacto con el mundo militar a través del Ministerio de Defensa o la Guardia Civil. Martín fue uno de los cargos orgánicos que abandonaron la ejecutiva de Lara en agosto de 2019 para demostrar su oposición. No se ha sentado a negociar con Lara, pero sí con otras dos candidaturas sin éxito.

Martín cree que los resultados en las municipales son un claro ejemplo de que la gestión de Vox en Málaga tiene que cambiar. A su juicio no se ha sido suficientemente autocrítico dentro de la ejecutiva de José Enrique Lara

El próximo viernes se cierra el plazo para la presentación de avales en una provincia en la que Vox no ha sido capaz de sacar beneficio del descalabro de Ciudadanos. Para entonces se conocerá si Julia Calleja, la jubilada que intentó boicotear el mitin de Ortega Smith, se convierte en la presidenta de Vox en Málaga.