La guerra en Ucrania se va recrudeciendo y, con ello, la necesidad de ofrecer ayuda a los afectados. Tras la llegada de los primeros menores con necesidades hospitalarias (concretamente 30 niños con patologías oncológicas), la Comunidad de Madrid ha enviado a todos sus centros un protocolo de atención sanitaria a los refugiados ucranianos que lleguen a la región.

El documento esboza cómo se debe brindar atención a los ucranianos en los centros de Atención Primaria y hospitales de la Comunidad, aunque el Ejecutivo regional considera "poco probable" que lleguen pacientes críticos por lesiones de guerra.

El protocolo establece la necesidad de hacer un cribado con casos de extrema vulnerabilidad y pacientes agudos (los que necesiten una asistencia sanitaria urgente o inmediata). También determina las pautas para gestionar las patologías más frecuentes y la labor de Salud Pública con especial atención a la presencia de tuberculosis o Covid-19.

La Consejería de Sanidad explica que el protocolo de vigilancia de tuberculosis a nivel nacional recomienda realizar búsquedas activas de personas con infección en "colectivos con alta prevalencia de infección". Esta dolencia suele ser más común en personas que acometen largos periodos de viaje en condiciones precarias, como es el caso de los refugiados.

Dentro de una correcta gestión de la Salud Pública, Madrid insiste en la necesidad de planificar y adecuar el calendario de vacunación de las personas ucranianas, siempre teniendo en cuenta el carácter voluntario de la misma.

Niños ucranianos enfermos de cáncer aterrizando en España el pasado viernes. E.E

Para aquellos que quieran actualizar su cartilla de vacunas, Madrid sigue las recomendaciones del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) a la hora de priorizar la protección ante enfermedades como "el sarampión, la rubeola, la difteria, el tétanos, la tosferina, la poliomielitis y la hepatitis B", entre otras.

El calendario de vacunación sistemática de Ucrania, según asegura Madrid, incluye la vacunación frente a la hepatitis B, BCG, triple vírica, difteria y tétanos, tosferina, poliomielitis e HIB. En su caso, la vacunación frente a la varicela y el papiloma se recomiendan, pero no están financiadas.

Covid-19

La Comunidad de Madrid priorizará la vacunación frente a la "Covid-19, la poliomielitis y el sarampión". Respecto al coronavirus, es importante tener en cuenta que en Ucrania la población no sólo se ha inmunizado con vacunas aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), como Pfizer o AstraZeneca, sino que debido a su cercanía con Rusia también se ha apostado por otras vacunas como la rusa Sputnik o las chinas Sinovac y Sinopharm.

Independientemente de que estos refugiados puedan haber recibido una vacuna contra la Covid no aprobada por la EMA, se les recomienda completar la pauta con una vacuna de ARNm. Es decir, o Pfizer o Moderna.

En el caso de haberse vacunado con las dosis rusas Sputnik V o Sputnik Light, el protocolo establece que se debe administrar una dosis de refuerzo, cuatro semanas después de la última recibida. En el resto de vacunas (como la china Shinopharm o la india Covishield) no se completará la vacunación con nuevas dosis si el paciente lleva la pauta completa.

Coberturas vacunales en Ucrania. E. E

La decisión de diferenciar la vacuna rusa de las chinas se toma respetando el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las vacunas Covaxin, Sinovac, Sinopharm o Covishield sí están incluidas dentro de su listado de emergencia, pero Sputnik o la cubana Soberana no.

En Ucrania no ha llegado la vacunación a menores contra la Covid-19, por lo que se recomienda que, a partir de los 12 años, se inoculen dos dosis de ARN y, en los menores de 11, de Comirnaty, la vacuna infantil de Pfizer.

Embarazadas

Entre los desplazados ucranianos se prevé la presencia de menores no acompañados, para los que Madrid ha previsto ayuda psicológica, así como para el resto de la población refugiada. En cuanto a las mujeres embarazadas, se intentará reforzar su calendario de vacunas con especial atención a las de la gripe y la tosferina.

"La vulnerabilidad de estas personas, a la hora de adaptarse a su nueva situación, hace necesario que en el lugar de recepción se pongan en marcha las medidas necesarias que favorezcan los cuidados de la salud y evitar indirectamente la exclusión social que en ocasiones se produce", reza el documento.

La Comunidad divide la atención entre los centros de salud y los hospitales, reseñando que si la atención del refugiado es "demorable" se le citará en la consulta del trabajador social de regencia para su valoración.

La Comunidad de Madrid ha puesto a disposición de sus profesionales sanitarios un servicio de intérpretes para traducir tanto partes sanitarios como recetas e indicaciones.

En el caso de los hospitales, Madrid divide la atención en tres perfiles: los que han llegado por "medios propios, ONG o asociaciones", que serán los más "numerosos"; los críticos por lesiones de guerra, que serán "poco probables y si lo hacen lo harán a través de dispositivos del ejército"; y los pacientes trasladados de hospitales ucranianos.

Para el grupo de pacientes que ya estaban ingresados en hospitales ucranianos, Madrid confirma que su recepción se realizará a través del Ministerio de Sanidad. "El Ministerio ha articulado un grupo de trabajo con representantes médicos y administrativos de las CCAA encargados de gestionar los traslados", concreta el documento.

Recogida de ayuda humanitaria para Ucrania en el cuartel de la Policía local de Palencia Brágimo ICAL

La Comunidad pide a sus gestores, a quienes ha enviado este documento, que informen sobre "la ocupación de camas por estos pacientes", para poder coordinarse con las demandas del Ministerio de Sanidad.

Sanidad ha enviado instrucciones para la identificación y registro de los pacientes. El número de ciudadanos ucranianos atendidos se actualizará diariamente a la Comunidad de Madrid con el objetivo de "tener registrada la actividad asistencial realizada".

Hay que recordar que, tras el estallido de la guerra, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ofreció 700 camas en el Hospital Enfermera Isabel Zendal,  que podrían aumentar hasta las 1.000 en una semana para acoger ucranianos. Estas incluían tanto hospitalización como Unidad de Cuidados Intensivos.

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