Tras el reciente traslado de Francisco Javier García Gaztelu, alias 'Txapote', su pareja Irantzun Gallastegui y otros 4 etarras a cárceles próximas al País Vasco, tan solo quedan ya 16 miembros de la banda terrorista ETA en prisiones del sur del territorio nacional.

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Según ha podido conocer EL ESPAÑOL a través de los datos recopilados cada semana por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, más del 90 % de los presos de ETA están ya en cárceles de la mitad norte peninsular. 

Este vaciado de las prisiones del sur, destino tradicional en otras épocas de los etarras condenados por sus crímenes, ha sido posible debido a la alta frecuencia de traslados mantenida a lo largo de los últimos meses. Casi cada viernes, en un amargo ritual para las víctimas, llega la noticia de una nueva hornada de etarras a los que se les enviará a centros penitenciarios cercanos al País Vasco.

Según los cálculos y recuentos realizados desde hace semanas por esta asociación, los nombres que todavía permanecen en prisiones del sur en el seno de Instituciones Penitenciarias son los siguientes: Juan María Echávarri Garro, Ibai Aguinaga Guinea, Iker Olabarrieta Colorado, Garikoitz Etxeberria Goikoetxea, Fernando Elejalde Tapia, Óscar Barreras Díaz, Alberto Viedma Morillas, Asier Arzalluz Goñi, José Ignacio Cruchaga Elezcano, Manuel Miner Villanueva, Jesús María Echevarría Garaicoechea, Aitor Cotano Sinde, Lexuri Gallastegui Sodupe, Daniel Pastor Alonso, Unai Bilbao Solaetxe, Ignacio Javier Bilbao Goicoechea.  

En total, 5 de ellos permanecerían en Sevilla, otros 6 en Cádiz, 3 en Almería y tan solo 2 en la prisión de Granada. 

Así las cosas, la gran mayoría de miembros de ETA cumpliendo condena en España han sido ya trasladados a prisiones más cercanas a su tierra natal. En cárceles como la de Logroño, por ejemplo, se encuentran ya una veintena de etarras. En la de Zuera (Zaragoza), cumplen ya su pena otra docena. víctimas.

Ese regreso de los terroristas a su región ha sido constante desde hace casi tres años. Recopilando los movimientos de los últimos días, lo cierto es que desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, hace cosa de 3 años, Instituciones Penitenciarias ha aprobado el traslado de un total de 171 etarras. La práctica totalidad de los que se encuentran insertos en el sistema penitenciario.

Además, dos de los últimos seis traslados serán aproximados sin la propuesta de las Juntas de Tratamiento de las prisiones en las que se encontraban. Con ellos ya ascienden a 27 los casos en los que se han realizado traslados sin esta propuesta de las juntas de tratamiento de las cárceles.

Algunos de ellos se han llevado a cabo, afirman las víctimas incluso en contra del criterio de estas juntas de tratamiento. Esta tendencia comenzó a producirse allá por el mes de noviembre y se han convertido, afirman desde la AVT, en una práctica habitual cada semana.

Sin arrepentimiento

Buena parte de los etarras trasladados a las prisiones del norte jamás han colaborado con la justicia. Es el caso por ejemplo de Txapote, cuyo traslado a Estremera desde Huelva nunca

De hecho, las víctimas denuncian que existiría una estrategia "orquestada por los abogados de los etarras" para hacerles firmar "cartas de falso arrepentimiento" para así tramitar con el Ministerio del Interior su traslado a cárceles próximas al País Vasco. Esas misivas jamás llegan a las víctimas y familiares de quienes fueron asesinados por ETA.

Homenaje en el Ayuntamiento de Lekeitio al etarra Andoni Gabiola. Covite

En Interior aseguran que los presos trasladados han pedido perdón por sus crímenes con esas mismas misivas, a las cuales a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) no otorga ningún valor. Fue precisamente esta asociación la que reveló en diciembre la "estrategia orquestada por los abogados de los etarras" para firmarlas y así cubrirse las espaldas y justificarse ante Interior para luego exigir el transporte a una prisión más propicia.

Prisiones vascas

Con todos estos movimientos, una de las cosas que más preocupan a las víctimas es sin duda transferencia efectuada por el Gobierno de Pedro Sánchez al PNV del control de las cárceles en el País Vasco. Esta medida fue anunciada en octubre y se llevará a cabo en las próximas semanas. Cuando se conoció, la decisión soliviantó por igual a víctimas de ETA y funcionarios de prisiones de toda España.

En total, ya son 36 los etarras que duermen en cárceles de esta comunidad autónoma sin ni siquiera haber colaborado con la Justicia, 48 si se suman los que han sido enviados o ya estaban en la Comunidad Foral de Navarra.

Las principales asociaciones de damnificados por la banda terrorista entienden esta concesión al Gobierno vasco como un paso más en la política de acercamiento de presos desarrollada por el Ministerio del Interior, con Fernando Grande-Marlaska a la cabeza.

Esta misma semana se ha conocido que el modelo vasco apostará por la reinserción y el diálogo entre víctimas y presos. "Todo apunta a que se quiere impulsar un modelo que potencie la reinserción y el cumplimiento de las penas en semilibertad", aseguran desde la AVT.

Según el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), una vez los nacionalistas tengan la competencia de prisiones, los funcionarios ya no responderán ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, sino ante el lehendakari y su equipo de gobierno.

"Esto supondrá que el juez de vigilancia penitenciaria que apruebe las liquidaciones de condena o las progresiones de grado tomará estas decisiones basándose en los informes que habrán elaborado funcionarios de prisiones dependientes del Gobierno Vasco", aseguran desde Covite.

Ya el año pasado, durante la negociación para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, sobrevolaba la hipótesis de que el Gobierno de Pedro Sánchez lograría el apoyo del PNV si formalizaba la transferencia de esta y otras competencias.